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Fuente: http://www.avanzapormas.com
LUCHA POR TUS BENDICIONES
Punto principal: Dios espera que acudamos a el en toda circunstancia, especialmente cuando se trata de pelear por tus bendiciones.
Referencia: 1 Samuel 30
Breve historia de los Amalecitas.
Jehová se enfurece contra Amalec y dijo que el tendría guerra con Amalec de generación en generación. Éxodos 17:6
Israel peleó contra Amalec ya que estos intentaron impedirle el paso a través de su territorio. Deuteronomio 25:17-19
Mas tarde los Israelitas se enfrentaron a los amalecitas bajo las ordenes de su primer rey Saúl, a quien Dios le había ordenado que exterminara a todos ellos ya Dios no quería un amalecita en la tierra prometida. Pero el rey desobedeció a Dios, captura al rey de los amalecitas y toma para si lo mejor del ganado, esta es la manera como el rey Saúl fue desechado como rey por Dios.
1 Samuel 15
David es escogido como sucesor del rey Saúl, no sin antes pasar por muchas pruebas antes de reclamar su trono, este sermón trata de una de las ultimas batallas de David antes de ser proclamado rey.
1 Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.
2 Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. 3 Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos.
4 Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.
5 Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas.
6 Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.
7 Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David.
8 Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.
Quiero parar aquí y analizar algunos aspectos de la vida de David hasta este momento.
1. David sigue su propio entendimiento al irse al territorio de los filisteos. la Biblia no hace mención de David pidiendo dirección a Dios por esta acción que va a tomar, El se concentra en su enemigo el rey Saúl que lo persigue día y noche y dice en su corazón que cuando el rey se de cuenta que ha abandonado el país, el no le buscara mas, y eso es lo que sucede cuando el rey se da cuenta que David no esta mas en el territorio. 1 Samuel 27 Estancia entre los filisteos 1 año, 4 meses
2. David es rechazado por los filisteos cuando estos se disponían a pelear en contra el rey Saúl. 1 Samuel 29
3.David y sus seguidores son robados por los amalecitas.
4. David es culpado por los suyos de la desgracia de su pueblo.
5.David se acuerda de su Dios y lo consulta.
6.David obedece. 9 Partió, pues, David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos.
10 Y David siguió adelante con cuatrocientos hombres; porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor.
A diferencia de David, 200 hombres prefieren quedarse en el arroyo Besor, están candados para rescatar sus esposas, sus hijos, ellos se concentran en sus propias necesidades en ese momento, recuerden que les había tomado 3 días para llegar al campamento que encontraron en llamas y saqueado.
Mi pregunta es cuantos han llegado al arroyo Besor cuantos hay en este momento entre nosotros que están muy cansados para pelear por sus esposas, por sus hijos, por la ciudad en que viven, por su trabajo, cuantos están cansados de hacer favores y han decidido, no mas, olvídalo todo, no es la iglesia el arroyo Besor donde encontramos este tipo de personas?
Ahora bien, hemos identificado a estas personas en el arroyo Besor. Que haremos con ellas?, las humillaremos? las maltrataremos?, nos reiremos de ellas? olas dejaremos descansar ?
ó haremos como Jesús con sus discípulos?. El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Marcos 6:31
O este
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28
David continua con 400 hombres tras los amalecitas, se quedaron 200 hombres en el Arroyo Besor, David les permitió quedarse allí.
Cuantos sabían que había una pelea?,200? 400 ? o los 600? Claro que los 600 sabían que había una pelea por delante, pero 400 no se desviaron de su objetivo., 400 de los 600 pusieron a un lado el yo, y fueron adelante para rescatar lo que se les había robado, por sus esposas, hijos, su identidad e incluso por lo que no era de ellos sino también rescatar lo que les pertenecía a los 200 que se quedaron el arroyo Besor. Por eso, si tu estas en el torrente Besor, tu que me estas escuchando, descansa que no solamente habrá una batalla por librar, necesitaremos refuerzo, con energía renovada para la próxima batalla. Ciertamente esta fue la ultima batalla de David antes de ser nombrado rey, pero no fue la ultima de su vida.
11 Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua.
David obedeció, salio en busca de lo perdió, como Jehová se lo había dicho, aun con 400 hombres el continuo, puesta la confianza ya no en el sino el Jehová, David no tenia idea que ruta habían seguido los Amalecitas, pero Dios le pone una pista en el camino, un egipcio en el camino.
Quiero que noten esto, David tenia prisa, tenia urgencia de encontrar lo robado, mas el se detiene para hacerle bien a este hombre, le da de comer y beber y cuando el se recupera es que lo interrogan y para sorpresa de David este es quien le lleva al campo enemigo a recuperar lo perdido.
18 Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y asimismo libertó David a sus dos mujeres.
19 Y no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David.
Y volvió David a los del arroyo Besor.
21 Y vino David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir a David, a los cuales habían hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. Y cuando David llegó a la gente, les saludó con paz.
22 Entonces todos los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos quitado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan.
23 Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros.
24 ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual. Volvamos a nuestro Besor a nuestra Iglesia besor, donde como ya mencionamos hay personas cansadas, a punto de dejarlo todo, de no seguir adelante un día mas por rescatar su matrimonio, sus hijos, por no tratar un día mas para que esa relación con tu ser querido funcione, por estar cansado de pelear y hacer que las cosas sean mejor en tu trabajo, a punto de tirar la toalla.
No es en tu tiempo que Dios te dará la Victoria, Dios lo hará en el momento oportuno, no antes, no después.
Quien de nosotros sabe que vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 1 Pedro 5:8
cuanto de nosotros sabemos de esta batalla?, levanten la mano por favor. En la siguiente pregunta que haré por favor no levanten la mano, la intención no es avergonzar a los que están el arroyo Besor.
Cuantos atienden al llamado cada miércoles? no levanten la mano. A la vigilia el pasado viernes 19 A instruir los niños en el camino correcto, en la escuela dominical, etc.
La Biblia dice:
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12
O ustedes creen que les diremos iremos al frente de batalla a pelear y rescatar lo que es mío, y lo tuyo, pues como no te importa a mi, menos me importará a mi.
Déjenme decirles a los que descansan el arroyo Besor que esta Iglesia a optado por ir a la batalla por lo que se les ha robado, cada miércoles vamos al frente de batalla, y al igual que a David, nuestro Dios nos ha dicho que vallamos y que de cierto rescataremos lo perdido, lo mío y lo vuestro y aun mas.
Te sientes cansado, descansa el arroyo besor. Te sientes fuerte, no menosprecies al cansado, dejadlo descansar en el torrente besor, no sea que un día quieras venir al torrente Besor y descansar un poco.
La Biblia no lo dice, pero yo creo que los 200 hombres que se quedaron el torrente Besor, después que David los trato con misericordia, ellos llegaron a ser los guerreros mas valientes que el haya tenido.
Se obediente cuando Dios te dice que pelees la buena batalla (1 Timoteo 1:18), que aunque no sepas el camino a seguir, Dios pondrá una pista en el camino, así como le dio a David un egipcio en el camino, a mi me puso un puertorriqueño, que me indico el camino a betel, ahora tu y yo debemos ser guías en el camino de otros en indicarles el camino correcto.
Yo te exhorto a que acudas al Dios de amor, al Dios de misericordia, al único Dios, el creador de los cielos y de la tierra, en todo momento, aun después de haber confiado en tu propio entendimiento, El no rechazo al rey David, El no te rechazara a ti.
La palabra de Dios dice: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33
DIOS TE ESTA LLAMANDO
Sus planes son más altos que los tuyos
Como llamó Dios a varios de sus “siervos” y como se movieron es lo que veremos hoy.
Sirviendo
Moisés:
Éxodo 3:1-6 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro , sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. 2 Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. 3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. 4 Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. 5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. 6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.
Eliseo:
En 1º de Reyes 19:21 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. 20 Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? 21 Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.
David:
1º Sam. 16:11- 12 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.
Estos tres tuvieron el mismo común denominador: estaban trabajando
Josué : servía a Moisés.
Éxodo 24:13-18 Y se levantó Moisés con Josué su servidor , y Moisés subió al monte de Dios. 14 Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos.
15 Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. 17 Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. 18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
Éxodo 33:11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.
Josué 1:1 1 Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés
Dios te esta llamando a servir. El tiene planes altos para tu vida.
Todos los hombres que fueron utilizados por Dios, fueron siervos. El servicio es algo muy importante para Dios. Dios no quiere haraganes ni vagos. Miren que curioso cuando Dios llama a Moisés ¿Qué estaba haciendo Moisés? Cuidando las ovejas de su suegro, ni siquiera las suyas propias.
Lo mismo ocurre cuando Elías llama a Eliseo, este estaba arando la tierra.
Con David antes de ser ungido estaba pastoreando las ovejas de su padre.
Qué bueno que Dios te encuentre sirviendo a los hermanos colaborando con los ministerios de la iglesia. Tus pastores necesitan de tu servicio. La iglesia necesita de tu talento.
En Reus, España, ocurre algo muy interesante. Los jóvenes de la iglesia van a alentar a un equipo de discapacitados que juegan al básquet. Llevan tambores y, alegría. Lo interesante es que ya hay algunos integrantes del equipo que se convirtieron y seguramente serán más. Lo que estos jóvenes hacen parece una pavada, pero no lo es.
San Lucas 16:10
El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.
Estar en la presencia de Dios
Éxodo 33:11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.
El éxito de Josué estaba acá. Permanecía en la presencia de Dios. Mientras muchos miraban de lejos.
Dios nos invita a estar con Él. Apocalipsis 3:20
Jeremías 23:22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto , habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.
DIOS TIENE PLANES ALTOS PARA TU VIDA. MUCHO MAS ELEVADOS QUE LOS TUYOS.
Historia de los tres árboles
Dice el cuento que había tres árboles, un olivo, roble y un pino.
Todos ellos tenías grandes planes.
El olivo quería ser un gran cofre que guarde alhajas, tesoros. Pasaron años vinieron los leñadores, tiraron abajo el árbol e hicieron de el un mueble un pesebre donde se ponía el alimento de los animales. Toda una frustración.
El roble, también tenía grandes planes sobre si mismo. Quería ser un gran barco que trasladase de un a príncipes y reyes por los océanos. Cuando le llego los leñadores vinieron a cortarlo, él estaba muy emocionado. Grande fue su frustración cuando del él hicieron un pequeño barco de para pescar que apestaba de olor a pescado.
El pino quería estar en la cumbre de una montaña y que lo vean como la maravilla de la creación de Dios. Pero un rayo cayo sobre él y fue arrojado en los desperdicios de la leña.
Muchos años después, José y María no tenían lugar donde naciera su hijo y fue a un establo y cuando María tuvo a su Jesús, lo puso en el pesebre hecho del olivo. El olivo que quería ser un gran cofre de joyas, nunca imagino que sobre el iba a estar el tesoro más grande del universo.
Un día Jesús necesitaba pasar a la otra orilla y no busco un barco grande y especial, ni de lujo. Busco un barco pequeño que lo utilizaban para pescar, este era de roble. El árbol de roble pensaba que iba a llevar príncipes y reyes, lo que nunca imagino que él llevaría al Rey de Reyes y Señor de Señores.
El tiempo paso y luego unos soldados Romanos buscaban entre los despojos de leña madera y encontraron el pino. Este pensaba que iba a ser visto como la creación hermosa de Dios sobre una bella montaña, no fue así. Sobre él crucificaron a Jesús y sobre esta madera de pino, quedo marcado el amor y la compasión de Dios.
HAZLE CASO A DIOS CON SUS PLANES SOBRE TU VIDA.
DEBEMOS SER SANTOS.
Por Pastor Cruz Urrutia pastor de Misión Cristiana Elim en Minessota, Estados Unidos de América, de visita a Iglesia Elim Zacatecoluca, El Salvador.
Estrellas escondidas
!esta en audio al final del texto!
Deutoronomio, 8. Y sólo vamos a leer un texto sencillamente, y reflexionar por unos momentos. Es algo que yo sentí que el Señor puso en mi corazón, ahora mismo de hecho, que yo sentí que Dios quería que leyéramos juntos, ¿no? Yo dije antes que la mejor escuela del Señor no es un salón de clases, es y lo hablamos antes, el desierto.
No sé si alguien ha vivido en un desierto, yo no, pero me imagino que no es un lugar tan lindo. Dios llama a sus siervos allí, es un lugar donde tú no sabes de dónde viene la próxima comida, es un lugar donde no hay sombra para protegerte del sol, es un lugar donde tú no miras a nadie, te sientes completamente solo a veces. Es un lugar que parece ser eterno, que tú no miras el final porque hay horizontes por todas partes y sólo ves arena y todo seco. Y nuestro Señor dice, ‘allí, mi escuela perfecta de la fe’ Y él llamó a Abraham, Jacob, Isaac, José, Moisés y todo su pueblo, Jesús mismo al desierto para ser formados.
Pero allí vemos que Dios no es cruel, cuando Dios nos pasa por el desierto es porque Él tiene un plan para nosotros y esto es no solamente para nosotros individualmente, es para nuestra iglesia. Dios nos ha llamado a ser atrevidos en el desierto y ver si vamos a serle fiel en este tiempo, para que veamos su gloria manifestada.
Deutoronomio, 8, comenzando en versículo 1. Dice, “cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy para que viváis y seáis multiplicados y entréis y poseáis las tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios, estos cuarenta años en el desierto para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tú corazón. Si habíais de guardar o no sus mandamientos y te afligió y te hizo tener hambre y te sustentó con maná, comida que no conocías tú ni tus padres la habían conocido. Para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Tu vestido nunca se envejeció sobre ti ni el pie se te ha hinchado en estos 40 años, reconoce asimismo en tu corazón que como Dios castiga el hombre a su hijo, que como castiga el hombre a su hijo así Jehová, tu Dios, te castiga.”
Padre, en el nombre de Jesús sabemos que tú eres un Padre que castiga con propósito, que tienes tu plan para nosotros, te pido que nos hables en el día de hoy en el nombre de Jesús, amén.
Castigar… eso no es una palabra que yo quiero escuchar. ¿Quién quiere castigo? ¿Alguien? Castigo en la Biblia, en este uso no es un cocotazo, porque te has portado mal. En este caso, castigo es entrenamiento, es disciplina, es el castigo del sargento. ¿Cuántos han vistos esas películas de boot camp? ¿No? O, ¿cuántos tal vez han servido de militar? Y sabe que el sargento se pone en la cara, y te grita… te trata mal, no para humillarte, aunque te humille en el momento, sino para que tú seas duro y fuerte para cuando venga el momento de la batalla, tú seas preparado para luchar y para ser exitoso y para sobrevivir.
Y nuestro Dios es un padre que sabe muy bien cómo levantar a sus hijos y Él usa de todo en la vida, especialmente los tiempos de escasez y prueba para formarnos. El mejor oro, ¿dónde se purifica? En el fuego. Se aprieta el carbón para hacer el diamante que Dios tiene para nosotros, que seamos estos diamantes. Dios hizo a Israel pasar por el desierto, no por ser cruel, no por ser malo, sino para enseñarles algo.
Yo quiero que tú sepas que ‘no solamente de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.’ Yo quiero que tú sepas muy bien de dónde viene tu sustento, para que cuando tú entres en la tierra prometida y ya tienes el trabajo y el dinero y la casa, y ya estás prosperado que no te olvides de dónde viniste, que no te olvides de dónde vino la provisión en tu vida, ¿no?
Nosotros hemos visto prosperidad en esta iglesia, hemos visto personas llegar con nada, sus vidas en un desastre, en escombros. Conocen al Señor, vienen al frente y lloran aquí y se ora por ellos y se vuelan los demonios, se liberan, reciben unción del Espíritu Santo y comienzan a decirse, ya no soy víctima, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Yo soy una nueva criatura en Cristo y comienzan a sentirse, no sé… fortalecidos, no orgullo, pero se sienten bien de ellos mismos. Caminan más firme, tienen una sonrisa más confiada porque saben que son nuevos en el Señor. Y se ponen a pensar quién dice que yo no puedo tomar una clase de discipulado, sí se puede, yo voy a tratar de hacerlo. Y se hace y se gradúa. ¿Quién dice que yo no puedo aprender inglés? … y se lanza a aprender inglés. ¿Quién dice que yo tengo que conformarme con el nivel educativo que tengo? … y se echan a estudiar y sacan su GED, su bachillerato y su maestría. Y compran casas y su vida se mejora en todo aspecto, porque lo espiritual resulta en transformación material también.
Pero después de toda esa transformación, ¿qué es el peligro? Que se olvida.
Y que comenzamos a pensar, ‘guau mira lo que hice yo,’ y nosotros como iglesia estamos en pañales, hermanos, bueno, no diría pañales, I would say we are pre-adolescent, you know, maybe pre-teen. Tenemos 25 años pero estamos, no somos bebés pero tampoco somos jóvenes adultos todavía, estamos como teenager, pero Dios quiere entrarnos en la madurez, quiere prosperarnos, quiere bendecirnos. Pero, para eso, quiere probarnos.
Y nosotros somos parte de una generación especial en la vida de Congregación León de Judah. Somos parte de una generación que en el desierto Dios nos va a probar y ver si nosotros confiamos que Él sí puede sacar agua de la roca. Que Él puede poner una columna de fuego para guiarnos en las noches y una nube en el día para darnos sombra. Si la ropa no se va envejecer, si va haber maná cada mañana, sin nosotros guardar para mañana. Dios nos va a probar y cuando entremos en la grandeza de lo que Dios tiene para nosotros sabremos que no es por nuestras fuerzas, es porque nuestro Dios es fiel y que es Él que nos da el sustento, es Él que toma personas pequeñas y nos hace caminar grande en Él.
Dios nos llama, dios nos prueba y hermanos, si usted está viviendo un desierto personal y creo que todos lo viven en un momento u otro, puede ser algo en términos de las finanzas y provisión financiera. Podría ser una relación en la vida que está seca y tú no ves la solución de dónde va a llegar la resolución en tu familia o vida emocional. Puede ser un problema personal que tú tienes y tú no sabes cómo vas a salir de eso. Has tratado mil veces de dejar de fumar o no sé qué y es difícil. ¿Sabes qué? Dios quiere decirte algo.
El desierto parece ser eterno pero no lo es. Es una antesala como esta vida es una antesala, el desierto es antesala a la tierra prometida. Lo que pasa en el desierto sigue con nosotros el resto de la vida. Es allí que vemos que nuestro Dios es grande y fuerte y poderoso y hay testimonios para compartir. Y allí entramos conquistando en la tierra prometida sabiendo mi Dios ha sido fiel conmigo.
Tú sabes que yo anoche saliendo de un evento vi en el cielo, no sé si han visto esta estrella que está en el cielo desde diciembre, yo soy tonto con astronomía, así que no sé. Me imagino que no es estrella, es planeta o algo así no sé. Pero qué hermoso, mi hijo dice “Star! Moon! Star!” Él lo mira, está allí es una estrella bella, una estrella impresionante y yo sentí al Señor decirme, hay estrellas escondidas en esta congregación que van a comenzar a levantarse en esta época, están todavía opacadas tal vez por unas nubes, pero no va a seguir así se va aclarar los cielos y hay algunas estrellas que ahora tú no miras, tal vez pasaron por aquí pero no los conoces, que van a comenzar a brillar en Cristo. Pero ahora están opacados, están pasando por el desierto, pero saben qué, nuestro Dios los mira y los conoce por nombre. Él mira no solamente lo que son sino el potencial que ellos tienen para el futuro.
Y por allí vamos, por allí vamos hermanos. Estrellas guiando muchos a justicia como dice Daniel, como estrellas brillando en el firmamento. Hermanos, Dios te llama a ti a brillar así. Te llama, pero tenemos que decirle que sí. Señor, yo estoy dispuesto a pasar por tu entrenamiento que es mucho más que una clase, es todo el desierto que tú quieres para mí y yo voy a salir de eso un marine, un marinero con el uniforme bien puesto con esas medallas y voy a caminar con orgullo sano porque yo habré pasado por el fuego y saldré al otro lado. Hermanos, esto es para ti. Dios te llama, te conoce por nombre, sabe lo que estás viviendo y llegarás al otro lado porque nuestro Dios camina con nosotros. Amén.
Pongámonos de pie, vamos a orar. Yo invito al Pastor Omar, u otros van a administrar la oración así que adelante.
Yo, presento delante de ti a todo este pueblo, Señor. Te doy las gracias por cada uno de los hombres y mujeres, Señor Jesús, que celebramos el que hayan pasado de un nivel a otro en su discipulado, Señor, y gracias por todos aquellos que vendrán aún más. Y también, Señor Jesús, en una forma especial te damos las gracias por los desiertos de nuestra vida, Señor. Padre, porque aunque sabemos que son tiempos difíciles, podemos declarar con fe y certeza de que tú no nos abandonas, Señor Jesús, sino que tú estás allí como una nube de día guiándonos, y con una columna de fuego también en la noche, en las noches oscuras de nuestras vidas.
Tú estás allí para marcar el paso que debemos seguir, tú eres el que hace que brote agua de la peña, tú eres el que manda maná del cielo, Señor, en los momentos que menos los esperamos, Señor Jesús, cuando pensamos que más solos estamos, de alguna forma u otra tú nos dejas saber y nos dejas entender que tú estás allí, que tú estás en control, que tú estás guiando cada uno de nuestros pasos, Señor. Que si hay dos huellas que vemos que quedan en la arena, son las tuyas porque tú nos llevas cargados en tus brazos, Señor Jesús.
Así que mi Dios, yo te ruego que ninguno de nosotros olvidemos la forma en la cual tu obra se ministra en medio de nuestras vidas. No permitas que al alcanzar la riqueza, que al alcanzar el poder, que al poder alcanzar los trabajos, la educación, los grados que podamos tener, Señor, líbranos de nosotros pensar que lo hemos podido lograr alcanzar por nuestras propias fuerzas. Sino que con toda humildad podamos reconocer que lo hemos hecho por la fuerzas que tú nos das, por la sabiduría que tú nos das, por los recursos que tú has traído a nuestras manos para nosotros poderlo alcanzar así.
Así que, Señor, yo declaro tu bendición sobre cada uno de tus hijos e hijas en este momento, Señor, en esta tarde. Cualquiera sea su desierto, cualquiera sea su situación, Señor, yo declaro tu bendición sobre cada uno de ellos, sobre sus familias, sobre sus trabajos, sobre sus escuelas, mi Dios, sus universidades, en sus hogares, mi Dios, donde quiera que ellos vayan. Donde quiera que ellos estén, yo declaro tu bendición, la bendición tuya como Padre, la de tu hijo Jesús, la de tu Espíritu Santo nuestro consolador que nos guía a toda verdad. Declaro tu bendición sobre tus hijos e hijas en esta tarde.
Llévanos con bien Señor Jesús, a donde quiera que vayamos después de aquí de este lugar, llévanos con bien, con tu bendición Señor Jesús, y que podamos seguir meditando en estas palabras para poder seguir creciendo a la altura que tú nos llamas a que podamos alcanzar. Te doy las gracias por este pueblo, Señor, y sobre ellos dales tu paz, tu Shalom, tu bendición. En el nombre de tu hijo Jesús. Amén. Y Amén. Salúdense unos a otros mis hermanos, extiéndanse la paz de Dios, adelante el Señor, a los hermanos que nos ven por Internet, muchas bendiciones, adelante todos en el nombre de Jesús.
| Sermón de Gregory Bishop grabado 1 de febrero 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
¿Tú, qué quieres?
!esta en audio al final del texto!
Isaías 61. Hermanos, yo quiero comenzar compartiendo un testimonio. En mi casa yo tengo un niño de dos años y él aprendió una nueva palabra en esta semana, yo estaba allí haciendo mis cosas y escuché una vocecita detrás de mí, una voz de ángel que clamó diciendo “I want milk!” ‘¡Yo quiero leche!’ Yo no quiero enseñarle la palabra “now” –ahora, porque seguramente lo hubiera usado. Saben que él aprendió la palabra I want, y él lo usa bien.
Y sabe qué me puse a pensar, el señor muchas veces hizo esta pregunta al pueblo, Jesús le dijo a las personas, ¿tú, qué quieres? ¿De verdad quieres ser sanado? Personas que le estaban siguiendo y él les dijo, ¿Qué buscas? Y yo sentí al Señor decirme Gregory, ¿qué quieres? ¿Qué quieres de mí?
Dios te hace la pregunta, y muchas veces nosotros no sabemos qué decir. Así que yo quiero leer por lo menos en el largue de discipulado, ¿qué queremos? ¿Qué queremos lograr en todo lo que hacemos? Discipulando y sirviendo al pueblo de Dios.
Isaías 61, lo dice. Jesús lo dijo. Él dijo, “el espíritu de Jehová, el Señor, está sobre mí, porque me ungió Jehová, y me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos. A vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los presos. Apertura de la cárcel. A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, el día de venganza del Dios nuestro. A consolar a todos los enlutados, a ordenar que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de ceniza. Olio de gozo en lugar de luto. Manto de alegría en lugar del espíritu angustiado, y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Reedificarán las ruinas antiguas y levantarán los azoramientos primero y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. Extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores, y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados, comeréis las riquezas de las naciones y con su gloria seréis sublimes. En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra os alabarán en sus heredades por lo cual en sus tierras poseerán doble honra y tendrán perpetuo gozo.”
Señor, yo quiero esto. Yo quiero personas y quiero destacar una palabra que dice allí al final del versículo 6, “… y con su gloria seréis sublimes” ¿Sabe qué? Yo no soy experto en español, ustedes lo saben muy bien, pero a mí me gusta la palabra sublime. Sublime significa que algo es precioso, es algo trascendente, algo tan bello que ni hay palabras para describirlo. Como cuando se pone el sol en el mar, tal vez tú estás en una isla muy lejos de Boston y ves una noche preciosa, y tú dices es sublime este anochecer. O tal vez tu eres fanático, aficionado del arte y estás mirando una pintura hermosa y tú dices, “sublime”. Tal vez a ti te gusta la música, escuchas algo de Juan Luis Guerra, y dices, ésta canción es más que chévere, es sublime.
Sublime es algo excelente, algo que tiene dignidad, algo que tiene majestad.
Sabes que yo he visto a veces personas ancianas en sus últimos días de vida y están allí preparándose para ir al otro mundo, al próximo mundo. Y yo mirándolos y yo pienso, son varias, y yo las miro y me viene la palabra ‘majestad’. Se siente casi blasfemo decir majestad de una persona, ¿no? Pero nuestro Dios nos ha hecho reyes y sacerdotes. Nuestro Dios toma de su gloria, de su corona y lo pone sobre nuestras cabezas. Y nos hace reycitos y reinas en Dios.
Nuestro Dios nos hace brillar con la dignidad del espíritu en nuestras vidas, y yo creo que Satanás quiere lo opuesto, él quiere humillar a la humanidad, él quiere degradar a la humanidad y hacernos sentir pequeños y sucios, peor nuestro Dios dice, “ah, ah, ésta es mi hija ella es preciosa, él es mi hijo y yo lo he llamado a ser un sacerdote en el reino de Dios.”
Y yo creo que Dios nos llama a reedificar vidas, personas, para que conozcan el poder del Evangelio, para que lleguen a tener la gloria sublime que Dios quiere para ellos. Dice que el pueblo tiene vergüenza, tiene vergüenza, el deseo de esconderse, ¿no?
Sabe que mi hijo, hablando de vergüenza, lo encontré el otro día con un lápiz y con un libro haciendo eso y cuando yo entré él me vio y puso el lápiz, y me vio. Así que ya se está poniendo un poquito inteligente, ¿no? Vergüenza… muchos andamos con vergüenza. Pensamos, no me miren, no, nos escondemos. Nuestro Dios dice, tú puedes quitar el velo y tú puedes brillar en mi presencia. Yo te voy a dar en lugar de vergüenza, doble honra. Doble honra y tú te vas a poner allí parado firme con la cabeza en alto. No de orgullo sino de la dignidad de ser un hijo de Dios.
En lugar del espíritu angustiado Dios va a sanar el corazón y darte el manto de alegría. Hemos hablado del efecto de poner un traje elegante, ¿no? Poner un saco bueno, como uno mira a uno de esos maestros aquí, que se ve como puede ser precedente de la nación, ¿no? Dios quiere darnos manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Dios quiere poner en libertad a los cautivos.
Nosotros creemos que el mundo viene, muchos vienen con ataduras, ataduras espirituales, ataduras mentales, ataduras morales en su vida. Cosas que no pueden soltar porque tienen cadenas allí y no pueden dejar de hacer ciertas cosas, están atrapados en la vida y nuestro Dios viene y dice, “tengo buenas noticias para ti, yo he venido para romper esta cadena.” Nosotros hablamos de la imagen de un pajarito que está en el jaula, el pajarito del jaula y después tú abres la puertecita y el pajarito sigue allí dentro del jaula y no sale de la puerta porque no sabe que está libre. Nuestro Dios en el nombre de Jesús viene y agarra esta jaula y le da un buen sacudón, sacudida. Y dice, ‘ya fuera de allí, es tiempo de volar.’
Volviendo a lo que dije al principio, estrellas en aumento, estrellas que se están levantando. Hermanos, muchos venimos tan cargados, venimos con tantas cosas. Nuestro Dios viene y dice, ‘el espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová, me ha enviado a predicar nuevas a los abatidos.’ Nosotros creemos que el evangelio tiene poder, el espíritu tiene poder, por eso, ¿sabe qué? Una clase no cambia a nadie. Es el espíritu de Jehová que te cambia. Por eso lo que nosotros queremos lograr en esta iglesia es una combinación del poder y la unción del espíritu Santo combinado con estudio de la palabra de Dios.
Queremos que en los cultos la gente venga para orar, para buscar de Él durante la oración, queremos ver a todos aquí en el altar, clamando y orando, lágrimas saliendo. Y después del culto tomando una clase para hablar de cómo voy a poner en práctica lo que estoy aprendiendo. ¿Cómo de verdad voy a cambiar? Combinando la unción con el estudio y el diálogo, es una combinación potente para cambio de vida. Hermanos, esto funciona… funciona. Y yo personalmente soy adicto a ver este proceso, a mí me encanta ver personas ser glorificadas delante de nuestros ojos. Revestidas de alegría, del Espíritu Santo.
Y yo no sé lo que tú buscas en la vida, y vuelvo al comentario del principio, Jesús te pregunta, “¿Qué quieres? ¿Qué buscas?” Y yo te dejo con esta pregunta, porque a veces Dios no nos da por que no pedimos. No recibimos porque no sabemos cómo buscar. Dios te pregunta hoy, ¿qué tu quieres de mí? ¿Qué buscas en la vida? Nuestra visión es muy pequeña, es tiempo de decir yo quiero ser un árbol de justicia, yo quiero tener el manto de alegría, yo quiero ser rey sacerdote para ti y no me voy a conformar con menos, Señor. Te busco hasta que me des lo que necesito, así Dios honra la persona que le busca con ese ruego. Así que pongámonos de pie y vamos a cerrar este tiempo orando, ¿no?
Padre, en el nombre de Jesús, venimos delante de ti, Señor, y te damos gracias, Señor, que tú eres poderoso y majestuoso. Y yo te doy gracias, Señor, que a ti, Señor, te gozas en compartir tú gloria, tu majestad con la humanidad. Yo te doy gracias por cada persona que tú has llamado, Señor, que ha venido a buscar de ti, quien se ha atrevido a creer en el evangelio y entregarse a ti aquí y la manera que tú, Señor, has quitado las sombras y lo has reemplazado con una luz que brilla en los ojos y en el rostro.
Padre, yo te pido que tú vengas revistiéndonos, Señor, de este manto de alegría, yo te pido por la transformación de vidas y la transformación de la ciudad, Señor. Te pido que sea una realidad, Señor, que podamos tener testimonios de sanidad y que tú levantes sacerdotes y siervos en esta iglesia. Señor, gracias que no hay ni uno que no tiene propósito, gracias que tú tienes plan para cada uno en esta iglesia. Te pido por las estrellas escondidas, ¡que se levanten, Señor! Que comiencen a brillar en ti, Señor, os entregamos a ti una vez más.
Así que en este momento de tranquilidad, en este momento de paz, lanzamos la pregunta, ¿qué quieres? ¿Qué quieres del Señor? ¿Qué buscas de él? Estamos tan enfocados en los problemas, que buscamos soluciones solamente, sin saber que Dios quiere no solamente solucionar problemas sino transformar la vida. ¿Qué quieres? dile al Señor en tu corazón, qué es lo que tú quieres de Él, si quieres más de Él. Si quieres ir al otro nivel con Él.
Padre, descansamos en ti en este día. Sabemos, Señor, que tú que nos llamas eres fiel para perfeccionar la buena obra que tú has comenzado, que tú eres fiel para poner esta corona sobre la cabeza. Recibimos esto en el nombre de Jesús, amén. Amén. Amén. Gracias a Dios, hermanos que el Señor te bendiga, que el Señor multiplique su poder en vida. Vaya en paz, Dios le bendiga.
| Sermón de Gregory Bishop grabado 1 de febrero 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
A Kingdom Mentality
There are those who do their duty because they’re part of a larger kingdom and … they’re part of a larger army and kingdom, and they’re fulfilling that purpose, their duty. I think the World War II generation had this… you know, they would live through the Depression, they lived through World War II. They knew what it was to get out of boats on the beaches of Normandy and risk their lives for a larger cause.
The sense of you do the right thing and you don’t look for applause, you don’t look for rewards, you don’t even worry about self fulfillment or being happy. That is all secondary, to fulfilling a duty to a kingdom, a duty to a set of moral principles. And they knew that.
Part of our church, thank God, is we have a lot of immigrants if you haven’t noticed. We’re an immigrant church, immigrants know what duty is all about, sacrifice. I think of my grandparents coming with nothing, you know, just working, two, three jobs and they knew that most likely they were never going to see the benefit of those sacrifices, they did it for the kids and to the grand kids. Duty, obligation.
And our church we have many, you’ll see this, many of our people who give the most sacrificially and people who have the least, a sense of commitment, it’s about the kingdom and so they give and they serve. That’s part of our DNA, it’s part of our….
So anyway, as we think of that, we think of having that discipline. There’s three different images that Apostle Paul uses in his letter to Timothy. I just want to mention them briefly. It’s part of the discipline of a duty oriented kingdom mentality.
One, he calls us to think about the image of a soldier who doesn’t get tangled up in civilian affairs. A soldier can’t wear any kind of hair style, he or she wants, they can’t dress however they want, they can’t go on… they’re not, to a certain sense they yield their freedom to the discipline, military discipline. They say, look, if I am sent station somewhere I go, if they say jump you say how high, you know, that old thing from the movies. That military mindset, image number one.
Image number two that the Apostle Paul uses. He compares the …. Athlete that has to compete according to the rules and going to strict training in another part of …. It talks about the athlete who abstains from certain things and is not thinking about whatever that person wants to eat or do, they’re thinking about winning the price. And they have to compete according to the rules. They can’t be like that runner in the Boston marathon that took the train to cut ……… No shortcuts, I mean, do it right, do the right thing in the right way, that’s part of a kingdom mentality.
The final one is the farmer who’s hard working. Just good old fashioned hard worker. That’s part of the kingdom mentality. Duty and discipline, the ultimate example of this is our Lord Jesus Christ that was on the garden of Gethsemane and he knew he had to go to the cross.
Did Jesus want to go to the cross? I mean, we know for a fact he did not want to do it in his humanity. He said, Lord, Father, if there is any way may this come pass from me. He is like, is there any other way of …. But of course he knew the answer… but Lord, not what I want but may that will be done. He was saying, it’s not about me, it’s not about what I want, it’s about what you’ve called me to do. Duty and discipline.
How do we do this? How do we fulfill the sense of duty and the sense of ….. and I want to sum that up with the final one, that I will call a sense of destiny. That’s knowing that even though that I am more insignificant than a speck of dust in the larger the picture of the universe, that God knows me by name and he has called me for some reason to be part of this awesome, cosmic, vision to conquer the world for the Kingdom of God. I have a destiny. I have a purpose and for this I want to use the example of Abraham.
Abraham, a man in the ancient…………. Who was just there………. Genesis, chapter 12, if you want to look for it, otherwise I’ll just read it to you. The Lord shows up to Abraham and out of the blue he says, leave your country, your people and your father’s house and go, where? You know, that’s what I want to hear, to the promised land.
But you know what God said? He just says, go to the land that I will show you. He doesn’t even tell him how it’s all going to turn out. He just says, go, I’ll show you what to do. How about that? You know, I thought of this once in a message I gave years ago, how did Abraham explain this to his father in law? I mean, I …. My father in law why I was going to take his precious little princess out of Orange county and bring her across the country to nasty winters of Boston. How’s he going to explain this? Where are you going? What? We’re going. When? Oh, we’re going tomorrow. We’re taking everything. He said, where? God will show me. The suegro was very happy about that.
Home, leave your home and I love the way this is explained. I think God is trying to make us think about what God was calling Abraham to sacrifice. He doesn’t just say, go. He says, I want you to leave your home, or leave your country, leave your country. Does anyone know what is like to leave your country? I think some people here do.
For some reason God chooses to make immigrants out of some of his most special servants. I think he likes them, throughout the Bible and even Mary and Joseph and Jesus had to hang out in Egypt for a few years. God often calls us out of our native place to make us really get in touch with what is our real identity.
Am I a gringo from Boston or am I a citizen of the Kingdom of God? What defines me who am I? what is my security and so much comfort. You know, it’s like if you are an immigrant when you go back home and you smell the arroz con gandules y ….. whatever is …. And you are there, things just smell and feel familiar. You’re in your element again.
God, ok, now I’m home. When you’re away you’re out of your element and there’s no … I’m not made for this world. I’m made for another kingdom, for another world and I’m not to get too comfortable here because it’s not permanent. He was meant to leave his country, and then he had to leave his family and the way .. says, leave your people, deja tu gente, leave your people and your father’s household.
You know, there’s something so beautiful about having people know you. People just know you who you are, and then you’re walking around Boston and no one knows you. You’re nothing, you’re nobody, you’re just another face on the train, you know.
Leave your people, your family, leave and go to the land I will show. You’re leaving your security. You don’t even know where you’re going and how you’re going to get there. We’re leaving our security. The only way, one of the most powerful texts in Scripture is in verse 4 of Genesis 12, it says, “so Abraham left as the Lord had told him…” and …..
No details, no description of his thought process, just, Abraham left. God calls and he went. How could he do it? How could he give up everything and not even know where he was going? It’s because it wasn’t a step in the dark, God had promised, if you leave your country I will make you into a great nation. If you do that I will bless you. Give up your blessings in hand and receive the blessings that will come from me, and trust me, they’re better than anything you could make for yourself.
If you do this, if you give up all this, you will have descendants, you will have a family. You’ve left a family but you’re going to have a new family. One night God took Abraham out and it wasn’t Abraham yet, he was Abram and he said, look at the stars. I don’t see a whole lot of stars here. In my last message there’s only one star I can see from …. Luckily it’s a really nice one, I think it’s a planet, but how many of you have been out to places where you can actually see stars? And you know think of that night when you just see everything, just millions of stars and God took Abraham out one night and he said, look at the stars, so shall your offspring be. If you could count the strings of sand, that would be the way your offspring would be. They change his name from Abram to Abraham which means, father of nations.
If you were willing to give up your family, I’m going to give you a new and true family. If you’re willing to give up your security, guess what, I’ll be your bodyguard. Those who bless you, I will bless, those who curse you, I’ll deal with them. You want to look out for yourself, or you want God covering your back.
Abraham made a calculated risk, he pushed the chips all on the table and he said, I believe that this kingdom, this promise is for real and I’m willing to stake it all that God will come through on what he’s promised. It’s about the kingdom. It’s about God’s calling ….., it’s about being willing to take that step, to have that external perspective.
You know, there are some places in the Bible where the New Testament writes about what happened in the Old and ….. best Bible commentary you can ever find because it’s the Bible talking of the Bible. In Hebrews 11, starting in verse 8, look at it if you want to, we’re kind of wrapping things up, Hebrews 11, verse 8, it says:
“… by faith Abraham when he was called….”, before that it says, “… Abraham, yeah, yeah, this is good, one of my favorite verses here I’m about to read, Hebrews 11, verse 8, “.. by faith Abrahm when called to go to a place he will later receive as his inheritance, obeyed and went even though he did not know where he was going…”
Did you ever say, God, just tell me what you do and I’ll follow you. There’s a song with that, tell me what to do and I’ll follow you. I want God to tell me what to do, but sometimes he doesn’t. Sometimes you just have to follow him without knowing where we’re going, but we know we need to go. So we move and trust that he’ll lead us some way.
Then verse 9, “… by faith he made his home in the promised land like a stranger in a foreign country, he lived in tents as did Isaac and Jacob, who were heirs with him of the same promise for he was looking forward to the city with foundations whose architect and builder is God….”
And then a little later it says, as he talked to our people says “…by faith Abraham even though he was past age and Sarah herself was barren, was unable to become a father because she considered him faithful who had made the promise. And so, this one man, he was good as dead, his descendants as numerous as the starts in the sky and as countless as the sand of the seashore…”
He says, all these people were still living by faith when they died. They did not receive the things promised, they only saw them and welcomed them from a distance. They admitted that they were aliens and strangers on earth. And then later it says, people who say such things show that they are looking for a country of their own. If they’ve been thinking of the country they left they would have had opportunity to go back. Instead they were longing for a better country, a heavenly one, therefore God is not ashamed to be called their God for he has prepared the city for them.
God has prepared a city, if I believe this is talking in liberal terms, some day the cities of this world will be really …….. and glorified, the world preparing to that day. But also here in this light, I believe that God has a ……. That God has a city for me, he has a place for me, he has a …… for me. If I will be about his business then he will be about my business in the way that’s best, whatever that needs. My concern is to be like a little …….. who said, I have to be about my father’s business. It’s a choice. It’s a choice that we need to make.
Now, when someone is, we need to make that choice definitively ………. Sixteen years old, I’m decided, I’m going to receive Jesus as my Lord and savior and I’m going to follow him. But then it’s a choice that we need to make periodically. How many of us know that one decision it needs to be renewed ongoingly in every different stage of our lives? And not everybody says yes to that call completely. Sometimes we say yes at first but then we don’t finish the kingdom calling on our lives.
You know, in the book of Genesis, chapter 12, and if you want to look at it, if you’re there, chapter 12, you know, Abram wasn’t the first one in his family to try to go to Canaan. Anyone know Abram’s dad’s name? Anyone know? Anyone know? Ok, Terah. Now, was that a household name? Everyone knows who Terah is? Not many people know who Terah was. That was Abram’s dad.
If you look at it in verse 31 of Genesis 11, it says, “… Terah took his son Abram, his grandson Lot son of Haran, and his daughter in law Sarai, and together they set out from Ur of the Chaldeans to go to Canaan…”
Now, Ur, again we’re going to a little geography lesson as we ….., Ur, What? Sumer, guau, someone is studying ancient …….. feel the anointing coming here….. Ur is a sort of a Kuwait Irak,…. Right, we all know Iraq geography better than we would like to right now, right? Right where the rivers meet, the Euphrates and the Tigris. Ur. Now, he left Ur and traveled all the way up the Euphrates to I don’t know, Syria reaching, where Haddam lives, thank you, that’s good. They got there and then it says they got to Haran and then they settled there.
Now, he was going to Canaan, so they went up, they went to Haran because, you know, just a better travel route going up the river and then they just had to come down to Canaan and go the last length of the trip. But for whatever reason that we don’t know, and will never know they decided to settle in Haran outside of the Promised Land. Now, we need to be real careful when we read between the lines in Scripture. I don’t know what happened with Terah but I know that could it be perhaps, we could conjecture that God had called him to go to Canaan maybe, which is so ……. And he didn’t make it, he started going and then got comfortable and settled down and the project passed to his son who was willing to go through it. I don’t know.
But I know that it’s a very good picture of what happens to many of us. We say yes to God, we come, but then when push comes to show, when the persecutions comes, the difficulties come, just like Jesus talks with the seeds growing, many of us get chocked out and we don’t give the kingdom fruit that we hope to give. We cease to be about the Father’s business, but we start to focus more on our own dreams and goals and plans.
You know, I want to close with a personal story. When I was 18 years old I served a summer in a teen challenge in Hartford. I grew up in the suburb and I visited a teen challenge who’s ….., drug and alcoholic program. Anyone know a teen challenge a little bit? …. Christianity , I love it, and I went and I was in total fish out of water but I had a great time, you know, ‘cause I …. Done drugs, who do I think I am. But …if I just listen and pray that it was ok, God moved …. A good experience.
The guy who was my mentor there, his name was Paul ……, he was also from a suburban quiet context, had been called to go to the city, became bilingual and served there. And he was my mentor and I would with him from day to day and I watched him and I’d feel like, you know, I was 18 and he was 30 or something. I wanted to be just like Paul …. You know, and one he sat down with me, he said, you know, Greg, you have to make a decision. …… you have one life to spend, you …………… why ….. into. And he talked about Moses who chose to suffer reproach from the people of God, rather than to be comfortable as a prince in the palace of Pharaoh. He said, you’re going to have to make a decision. And he says, God, and he took out a little napkin and he scribbled out a few lines and he said, God is going to call you to do a, b, c, d, he said, I don’t know what that is, but you know you will know, and God will show you, he says, a, b, c, d, but then it’s not automatic. You’ve got, and then he put and x and dotted line and says, you’ve got to sign on the dotted line.
And you know what I did, I took that napkin and that was 22 years ago and I still have, I framed it. And I tell you, a week doesn’t go by and I mean it, a week doesn’t go by that I don’t look at this, it’s in the office, kind of floating around obviously ‘cause I don’t have it ….. but I just have it there.
And when I have something to do that I know that is part of the Kingdom of God and maybe I would rather not do it, maybe there’s a difficult conversation that a person needs to have, I need to have, an apology I need to make or some sort of commitment that I know is going to be a little difficult for me, I look at this and I realize, and I feel that question, what are you going to do? What are you about?
Will you sign in the dotted line? And it’s a decision to be made over and over again, it’s part of our DNA as disciples, it’s part of our DNA as congregation Lion of Juda. I will send it around.
I’m going to invite you to stand up with me………………….. just as a group, we are sort of a new a fledgling ministry of this church, it’s really important for us to affirm that dotted line and decide what we will be about, that kingdom mentality and now more than ever, so let’s ……..
Father, in Jesus’ name I thank you that you who called Abram were faithful not just to call him, but to fulfill your promises in his life. God I thank you that you promised that if he would leave his blessings you would bless him and you would make through him to all the nations of the earth would be blessed, that his life became something of cosmic significance, because he agreed to get up and go.
Father I pray our lives be far beyond the ordinary. God that it would be trapped in the line scale of our own limited vision for who we think we are and what we’re called to do, that we would say yes to you and to your kingdom, that we would salute and say I’ll go where you tell me to go and do what you tell me to do, I’ll say what you tell me to say and I’ll follow you even when I don’t see where the path is leading exactly, but I know who I’m following.
Lord Jesus, I thank you that you’re ….. I thank you God that when we live for you and your kingdom ……… I thank you that you’re a good shepherd and God ….. green pastures, that makes our lives …. For you
Lord Jesus I pray that each one of us here, and as a group, Lord, that we would sign on the dotted line today. I say Lord I belong to you, I’m a member of your kingdom and I want to pray to see your kingdom come through me, through my life, through our lives together as a church. Lord let it be, let it be Jesus, we pray.
Credit a: congregacion leon de juda
Para que abunde toda gracia
La verdad de los principios que yo estoy estableciendo aquí no son solamente para esta campaña financiera sino son para toda la vida. Eso es bien importante que lo recuerden.
Yo he dicho en el espíritu creo que este año es un año de enseñanza sobre fe para la Congregación León de Judá, que todo lo que vamos a estar enseñando de una manera u otra va a ser orientado a restablecer la fe de este pueblo, para que sea un pueblo agresivo, un pueblo militante, y un pueblo efectivo con respecto a las cosas del reino de Dios.
Así que, esta enseñanza que yo voy a compartir con ustedes, les aseguro, es para toda la vida. Y conlleva uno de los principios grandes de la vida cristiana que es como dar una fe para desatar la bendición de Dios, tanto alrededor de nosotros como en nuestra propia vida. Y tengo dos textos que quiero compartir con ustedes, uno se encuentra en Marcos, capítulo 12, versículo 41 al 44. Así que, quiero invitarlos si es niñito lo pueden tomar y llevarlo a su clase, se los agradezco, por favor para que tengamos, hablando de usar los servicios de la Iglesia, sería muy bueno y el puede ser bendecido también.
Marcos, 12, 41 al 44. Y quiero orientar su mente hacia esta imagen, esta escena del evangelio. El título de este mensaje es, ‘Para que abunde toda gracia.’ Nos dice allí este pasaje, que Jesús una vez estaba sentado delante del arca de la ofrenda. Había un lugar en el templo donde la gente venía, era como un lobby digamos, era una plaza grande en ese santuario inmenso que era todo un complejo de edificios, el templo. Y allí venía la gente a entregar sus ofrendas, sus diezmos, sus ofrecimientos para el templo. Y el Señor estaba allí sentado, nadie sabía que él era el Hijo de Dios, en ese momento, me imagino, pero él estaba allí viendo la escena.
Y así pasa muchas veces en nuestras vidas, que nosotros le damos al Señor y no entendemos que tenemos una gran nube de testigos alrededor de nosotros en el Espíritu que están viendo. Yo creo que hay ángeles, hay demonios, hay principados, potestades, arcángeles y el mismo Dios está mirando sobre este drama que se está desarrollando en esta congregación en estos días. Dios está mirando y muchas veces no sabemos cuán importante es lo que yo hago, lo que yo doy al Señor, y pienso “yo no soy nadie, yo simplemente estoy dando mecánicamente” y no sabemos lo sublime que es ese momento de dar.
El Señor estaba mirando esa escena de la gente dando cotidianamente, dice “y miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca y muchos ricos echaban mucho,” primer detalle, ¿no? venía esa gente con todas sus grandes vestiduras, sus hermosos trajes, evidentemente gente de afluencia y de recursos y echaba dinero en abundancia. Algunos de ellos quizás lo hacían ostentosamente, y el Señor observaba discretamente, pero qué pasa, segundo detalle, “vino una viuda pobre,” cuántas veces vemos en la Escritura gente pobre de escasos recursos que son los que Dios escoge para que le den. Haga un recuento de la Escritura y usted verá cuántas veces se repite eso.
No había nadie menos provista que una viuda en esos tiempos, era la imagen misma de la pobreza y de la incapacidad para dar, sin embargo, viene una mujer así, evidentemente el Señor la identificó como una viuda pobre, y esa mujer echó dos blancas, o sea, un cuadrante- yo no sé, cuánto exactamente equivalía dos blancas o un cuadrante, yo me imagino que era el precio de una taza de café o quizás hasta menos, 50 centavos, un dólar, no sabemos. Pero, era muy poco en comparación con la gran cantidad de dinero que daba aquella gente muy rica. Entonces, el Señor, observó, marcó esa escena y como Él siempre estaba buscando formas de edificar, instruir y preparar a sus discípulos para el ministerio, Él entendió que era importante que ellos supieran el principio espiritual que estaba detrás de ese momento. Muy importante, porque hermanos uno de los principios más poderosos de la vida cristiana es el dar y servir al Señor.
Busca tal vez en toda la escritura, cuando Dios quiere bendecir a alguien, cuando quiere algo de alguien le pide que dé, llama a alguien para que dé algo, y piensen en Abraham cuando Dios le pide que le dé a su único hijo y que se lo entregue en sacrificio. Dios siempre se impresiona y quiere que nosotros aprendamos a dar y a servir. Entonces el Señor llamó a sus discípulos y quiso compartir con ellos una lección. Fíjense, que a veces, la gente se molesta cuando tocamos los temas de dar y de dinero, y la gente dice, ‘Oh, eso no es para la iglesia.’ Mire aquí al mismo hijo de Dios separando tiempo de su enseñanza, para compartir acerca de dar, y si usted mira el ministerio de Jesús, muchas veces el Señor habló acerca de dinero, generosidad, darle a Él.
Entonces, él llamó a sus discípulos y les dijo, “de cierto les digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca.” Matemáticamente eso no era cierto, matemáticamente eso no era cierto- físicamente los ricos dieron mucho más en términos de cantidad total que ella. ¿Por qué dijo el Señor que ella dio más que los demás? Bueno, aquí está la respuesta, dice, “porque todos han echado de lo que les sobra, pero ésta” -esa viuda- “de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento.” En otras, palabras, en la economía divina, en la economía espiritual la ofrenda de esta mujer tenía más poder y más valor que la de los que dieron mucho cuantitativamente, ¿por qué? Porque esta mujer dio en la zona de la incomodidad. Esta mujer dio con fe, dio sacrificialmente y eso fue lo que movió el corazón de Dios.
Hermanos, yo les digo que siempre en toda la escritura, lo que verdaderamente toca a Dios es cuando nos salimos de lo predecible, lo cómodo, lo confiable, lo razonable y entramos en la zona de lo que solamente Dios puede hacer posible. Allí es donde verdaderamente se activa el concepto de fe, mientras usted se mantiene en lo natural, entonces no hay fe. Cuando usted sale de lo natural y entra donde sólo Dios puede proveer, allí usted ha entrado en la zona de fe. Toda vida de fe presupone sacrificio, riesgo, si no hay sacrificio, si no hay riesgo, si no hay estiramiento, si no hay déficit en alguna manera, escuchen lo que les estoy diciendo, no hay fe. David entendió esto muy bien.
En un evento de la historia del pueblo de Dios, al rey David Dios le marcó sobrenaturalmente el lugar exacto donde se había de construir templo para Él. El primer templo. Dios por medio de una escena de un ángel parado en un solar, una era de un hombre de Israel, Dios marcó ese es el lugar donde yo quiero que se construya mi santuario. Porque hay lugares así, lugares sagrados, yo le decía a la congregación esta mañana, yo realmente no comparto esto, pero yo creo que esta iglesia, este lugar está en un lugar sagrado. No lo digo así porque es una iglesia simplemente, no, pero este lugar específicamente.
Y yo le decía a los hermanos, mire esto es importante que entendamos estas cosas, porque yo siempre he sabido que geográficamente el León de Judá está en un lugar céntrico, está céntricamente ubicado en la ciudad de Boston. Hace 2 ó 3 sábados atrás, Linda Clarke, que es una intercesora afro-americana, muy conocida aquí en el área de Boston, en Nueva Inglaterra, en una reunión de oración y alabanza que teníamos aquí con hermanos de diferente áreas de la región, dijo algo que yo pensaba que yo era el único que en realidad entendía esto. Pero no es así, ella dijo, esta iglesia que abre sus puertas para que aquí se de oración y alabanza y Dios dijo, ella tiene un propósito especial para este lugar y dijo, este lugar está y uso las palabras ‘en el epicentro de la ciudad de Boston.’
Geográficamente, si usted mira un mapa del área de Boston, usted va a ver esta área es céntrica geográficamente a la ciudad de Boston. Inclusive se ha echo más céntrica todavía cuando se hizo esa salida 18 de la ruta 93, este lugar es absolutamente accesible. Uno de los lugares más fácilmente accesible de iglesia en toda la ciudad de Boston. Y Dios tenía un propósito, cuando esta iglesia era apenas escombros y apenas habíamos entrado a comenzar a trabajarla yo tuve un sueño una noche, Dios me dio varios sueños alrededor de esto, esta iglesia de echo es el origen de un sueño con el León de Judá, por eso se llama Congregación León de Judá y yo lo he compartido con ustedes.
Pero al inicio de la construcción yo tuve un sueño donde yo me veía en el basement de la iglesia que en ese tiempo era una mazmorra, feísimo, oscuro, tétrico, usted lo ve hoy y no se imagina lo terriblemente feo que era ese lugar allá abajo. Y es más los arquitectos ni querían que nosotros tratáramos de construir nada allá abajo, dijeron simplemente cierren eso porque no hay mucho que hacer. Dios nos permitió habilitarlo. Pero yo me veía allá abajo en el sueño y en mi mente yo sabía que no había nadie, era así porque yo tenía una de las pocas llaves en ese tiempo para entrar en el santuario o para entrar en el edificio completo. Entonces, yo había entrado en el sueño solo, sabía que era el único en el edificio, pero en el momento me percaté de que había alguien más adentro en el basement conmigo.
Yo me pregunté, pero ¿quién puede estar aquí? Porque yo soy el único que he entrado aquí, en un momento se materializó en mi visión, en mi vista, una mujer alta, delgada, todavía la recuerdo bien, con una mirada de locura en sus ojos, una mirada así vacua y distante, y con el pelo todo enmarañado, como cuando los deambulantes no se han bañado en mucho tiempo, y la barba y el pelo se le pone como pastoso, como una paja, así pegajosa y estaba todo así pegado su pelo; y ella me miraba pero no me veía, miraba a través de mí y comenzó a caminar, yo recuerdo el terror en el sueño cuando yo sentí cuando ella se acercaba hacia mi persona, y mientras más se acercaba más aumentaba mi terror porque yo sabía que en ella había un espíritu de locura. Esta mujer estaba desaforada, su mente ida y yo entendí que era un espíritu de locura y por eso mi terror, porque se acercaba hacía mí el espíritu de locura. Cuando yo pensé que ella iba a chocar contra mí ella simplemente pasó a través de mí y siguió caminando como si yo no existiera.
En el momento en el sueño, en el mismo basement, vi otra persona, un hombre sobrepeso, extremadamente sobrepeso, anglosajón, sentado en un lazy sofa, un lazyboy, un sofá de esos grandes, acolchonados de una sola persona de esos que se reclinan, reclinador, sentado allí también con una mirada así lejana, todo mal vestido, simplemente así bien, bien extremadamente sobrepeso, pero sin hacer nada. Y yo lo que sentí era que esta persona era un fracaso en la vida, estancado, no tenía a donde ir, simplemente estancamiento fue lo que yo sentí y en mi espíritu yo sentí que este hombre me presentaba un espíritu de estancamiento y de fracaso en la vida. Y de momento todo el lugar se iluminó y se llenó de gente, de espíritus que traficaban a través de el espacio de allá abajo, y yo entendí entonces en el sueño que esos, todos esos espíritus malignos, eran los que poseían a mucha de la gente en esta comunidad y que los afligían con diferentes males y que esos espíritus simplemente no sabían ni les interesaba que aquí había un edificio, para ellos era simplemente una zona espiritual y ellos cruzaban de un lado para otro y traficaban aquí como se haría en una gran plaza, moviéndose como a ellos les daba la gana.
Yo entendí desde ese día, apenas comenzando la construcción aquí que Dios nos había puesto en un lugar de mucho mal espiritual, de mucha necesidad. En ese tiempo teníamos Blancher’s Liquors, esa deparadora de maldad y de vicio que ahora se ha convertido en una farmacia deparadora de medicina, gloria Señor teníamos allí este sitio aquí que era una barra de mala muerte también abiertas, oramos y Dios los ha ido cerrando uno tras otro. Y esta ciudad que es una de las grandes concentraciones en todo Estados Unidos de servicios sociales, aquí está el centro más grande de deambulantes, de tratamientos de ambulantes, allí en Boston Medical Center, que en, yo creo que en uno, sino en todos Estados Unidos, en un tiempo lo fue. Pero usted sabe los cientos y cientos de persona deambulantes, aquí está Rosy’s Place, aquí está Pine Street Inn, uno de los grandes, grandes centro de deambulantes en toda la región, está el Salomon Carter Fuller Center aquí a un tiro de piedra, que es uno de los manicomios más grandes que hay aquí en toda la región.
Fue un área de tanto mal, de tanta violencia. Antes de nosotros llegar a este edificio, meses antes mataron a dos personas en ese callejón que está allí detrás de ustedes, una prostituta y un hombre deambulante. Este era un lugar terrible aquí, y yo entendí que Dios nos había movido a este lugar. Y Dios ha ido bendiciendo y limpiando este lugar, no solamente porque nosotros estamos aquí, pero yo creo que nuestras oraciones, nuestra presencia aquí ha ido limpiando mucho hasta el punto de que hoy en día el South End y esta avenida por aquí es una de las áreas más cotizadas de toda la ciudad de Boston.
Pero Dios me dijo que este lugar era así magnético, era un lugar espiritual y a ese lugar Dios nos había traído para hacer guerra espiritual en el nombre del León de Judá, no en el nombre del pastorcito de ovejas, el León de Judá que es una encarnación de guerra de Jesucristo. Es el temperamento que Dios le ha dado a esta iglesia hermanos, esa es la encarnación profética que ustedes tienen. Ustedes tienen el ADN de León de Judá como congregación y yo espero que ustedes se levanten a esa altura del llamado que ustedes y yo hemos recibido.
Porque eso es lo que Dios quiere, un pueblo guerrero y aguerrido, como esa guatemaltequita que se paró aquí con corazón de gigante, sabe, yo se la hecho de cualquier mujer de 6 pies con 8, sabe esta allí. Y si tengo que ir a la guerra me gustaría con 1 o 10 como Delmi, y eso es un crédito para nuestra iglesia, sabe. Pero, Dios quiere eso para hombres y mujeres de esta congregación.
Entonces lo que yo les decía es que cuando David se acercó a ese dueño de esa era, de ese solar, para comprarle esa tierra el hombre entendiendo que era una oportunidad para él dar esa tierra al Señor, porque cuando uno le da al Señor hay bendición, sabe lo que le dijo David, cuando David le dijo mira, te quiero comprar esta tierra y pagártela por su precio justo. El hombre éste, que creo que su hombre era Arauna si no me equivoco, sino no importa. El caso es que el hombre dueño de la tierra le dijo, sabe que Rey, yo te la entrego, yo te la doy, no me pagues por ella es más sabe qué yo te voy a dar bueyes y madera para que hagas un sacrificio al Señor en este lugar y consagres este sitio al Señor, yo te lo regalo todo, no me des nada.
Y sabes lo que David le dijo, sabes qué muchas gracias, pero yo no le ofreceré al Señor sacrificio que no me cueste nada. Famosas palabras. Aquí se dio un duelo entre dos dadores. Cada uno quería la bendición de darle al Señor y los dos sabían que para desatar la bendición de Dios hay que dar. Y David dijo, no, tú no me vas a quitar ese privilegio, yo no le voy a dar nada al Señor que no me cueste. Y por eso es que siempre en los textos de la Biblia va haber gente dando que le cuesta. Si a usted no le cuesta, no le dé al Señor. Si usted no siente una pullita de duda y de temor, no le dé al Señor. Si usted no se siente un poquito incómodo cuando usted da, no le dé al Señor.
Yo le digo, yo le suplico en el nombre de Jesús, en este gran momento de la historia de esta congregación, déle al Señor así, como esta viuda. Déle al Señor en la zona de lo incómodo, déle de su pobreza, déle de su desempleo, déle de su temor a quedarse sin empleo, déle de su mirar este tiempo raro y nefasto que estamos viviendo en la economía de esta nación, déle al Señor de allí. Métase allí en ese lugar incómodo y déle al Señor desde allí. Déle al Señor desde su duda, de que si yo en estos tres años verdaderamente soy capaz de dar esto y atrévase en el nombre de Dios. Sabe que cada vez que esta iglesia ha tenido que darle al Señor, siempre se ha estirado espiritualmente y siempre ha quedado más fuerte que antes. Y yo sé que esta vez va a ser diferente, veo un aquí que está asintiendo con su cabeza cuando yo digo esto, ese hombre se me acercó a mí el domingo pasado y me dijo, ‘Pastor, yo quiero decir, yo prometo 7,000 dólares para esta iglesia, quiero decírselo ahora mismo. Y yo voy a tratar de dárselo al Señor lo más pronto posible, y ni siquiera voy a esperar 3 años.’ Y yo me sentí tocado por esa ofrenda y esa promesa de ofrenda. Sabe, y esta iglesia está poblada de gente así, hermanos, yo sé que a esas personas no les sobra el dinero, pero, guau, qué bendición.
Y uno se siente, y yo creo que Dios sobretodo se siente agradecido y agradado por un pueblo así que se pegue a David y a Arauna y diga yo quiero ser como ellos que dieron de manera que les costara algo. Esa viuda dio de esa manera y esa es la manera en qué nosotros estamos dando en este tiempo. Hay otro texto con lo cual quiero ya completar este estudio que se encuentra en 2a de Corintios, capítulo 9, versículo 6 al 8, que ilustran de nuevo ese tipo de experiencia de la cual estamos hablando. Yo he dicho ya que en muchos pasajes de la escritura resalta el tema de la fe, y de paso Gregory, mis gráficas no son tan cool como las tuyas, él hizo una presentación allí con muñequitos y pintura, todo esto es bien básico, yo cuando crezca voy a ser como él y ya voy a dar más… Pero, ésta aquí lo máximo que pude meter un poquito de color, eso es todo.
En muchos pasajes de la escritura resalta el tema de la fe. Estamos hablando de fe en este año, ¿no? Y la iniciativa del individuo, la agresividad espiritual que ustedes vivieron desplegada aquí esta mañana. La fe es agresividad, es una lanza que se mete y se incrusta en una pared. Vemos que Cristo reacciona positivamente ante la acción de fe que arriesga cosas confiando en su fidelidad y poder. Y hemos dicho que cuando nosotros damos como Hijos de Dios, damos mirando hacia el Dios del cual nace nuestra provisión y nuestra seguridad. Damos con un ojo mirando hacia dios y un ojo mirando hacia la necesidad.
Porque esa mano que se extiende hacia Dios dice, ‘Señor yo voy a recibir de ti y voy a canalizar tu provisión y tu bendición hacia la necesidad.’ Entonces usted no dé por si misma o por sí mismo, creyendo solamente en usted, dé creyendo en el Dios que lo respalda. Y la Biblia está llena de gente que arriesga, la fe presupone riesgo. Ya lo he dicho, Bartimeo es uno de esos ejemplares, usted recuerda la historia de Bartimeo, el ciego que cuando clamó y le gritó al Señor, “Señor hijo de David, ten misericordia de mí,” la gente decía cállate, no molestes al Maestro. Y finalmente su fe prevaleció, el Maestro lo escuchó y dice que cuando lo mandó a llamar, a Bartimeo, dice que dejando su capa, fue hacia Jesús. ¿Por qué el espíritu Santo animó al evangelista, dejando su capa? Porque la capa era la capa era la fuente de seguridad de un mendigo, la capa lo cubría de la lluvia, lo abrigaba, servía para que él se sentara sobre ella, para que él pusiera sus ofrendas cuando se iba hacia la casa. La capa era esencial.
Cuando Jesús lo llamó, Bartimeo dejó su capa y se fue hacia el Señor. Y yo digo eso, que cuando nosotros vamos a un milagro a una bendición, en alguna manera tenemos que dejar la capa de seguridad, de arriesgarnos, meternos en la zona del riesgo. Esa es la fe. Ahora otro punto que quiero señalar a ustedes, es lo siguiente hermano, porque esto es también bien importante. Un principio de fe que nos va a ayudar en todos los aspectos de nuestra vida es que Dios es un Dios de pactos. Digan conmigo: Pactos. Si usted mira siempre a Dios haciendo Pactos, en la escritura, con Abraham hizo un pacto. Le digo yo, tú vas a ser mi hijo, tú vas a servirme a mí, a través de ti las naciones serán bendecidas, si tú me eres fiel yo multiplicaré tu descendencia, yo te haré tan numeroso como la arena del mar, etc. etc. y bendeciré tu descendencia. Pactos. Ahora les dijo, ustedes sírvanme a mí.
A los Hebreos, hizo pacto con el pueblo de Israel a través de Moisés, y les dijo hoy yo pongo delante de ustedes la vida y la muerte, escojan una cosa o la otra, si ustedes me sirven yo los haré prosperar, los bendeciré, les daré salud, nunca habrá estériles, su familia habrá riqueza, ustedes harán prestadores y no gente que pida prestado, serán cabeza y no cola. Una cantidad de promesas, les dijo, hizo un pacto con ellos. Dios siempre quiere hacer pactos, y por medio de su Palabra, Dios establece pactos también con nosotros, y nosotros establecemos pactos con Dios. Ahora qué quiere decir cuando Dios hace un pacto con un hombre, una mujer, eso quiere decir que lo toma en serio.
Usted nunca hace un pacto, un contrato, con un niño. Usted lo hace con una persona que usted cree en su palabra y usted traba un trato con ellos, si usted cree que esa persona está conciente, madura y sabe lo que está haciendo y que se atiene a las consecuencias del contrato y del pacto. Dios nos trata como adultos, los pactos tienen una cualidad legal, hay consecuencias si los rompemos y hay recompensas si los cumplimos. Según los violemos o los obedezcamos. Ahora recuerde eso, yo estoy aquí como un abogado, estoy montando un caso. Dios ama el riesgo y el sacrificio, Dios hace pactos con sus hijos. Un tercer elemento muy importante es esto, la importancia de la Iglesia de Jesucristo. Este trato que estamos haciendo de esta campaña financiera, lo hace la iglesia con sus feligreses. La iglesia es importante, mucha gente dice, bueno yo le doy a Dios, pero cuándo se vio a Dios tendiendo su mano para que alguien le diera algo, nunca. Usted siempre le da a una causa, una institución, un ministerio, una empresa del reino de Dios. Siempre es algo humano, concreto, personal, físico, ¿no?
Y la iglesia, Dios ha hecho un pacto con nosotros en cuanto a sus negocios aquí en la Tierra. Dios le ha dado al hombre autoridad -a la iglesia-, y funciona a través de esos canales de autoridad. Recuerden que hemos hablado mucho acerca de autoridad, Dios delega a su iglesia la autoridad. Su iglesia es autoridad en al Tierra, la iglesia vela por los asuntos de Dios aquí. El Señor Jesucristo le dijo a su iglesia, lo que ustedes aten yo ataré en el cielo, lo que ustedes desaten en la Tierra yo lo desataré en el cielo. Es más dijo, a los que ustedes les perdonen sus pecados, yo se los perdonaré. Eso es inconcebible. Dios le da a la iglesia la autoridad para derribar y para construir. Para juzgar. Dice que un día juzgaremos a los ángeles mismos de Dios, y que por lo tanto tenemos autoridad para juzgar cosas menores aquí en la Tierra. La iglesia es algo muy poderoso, entonces, cuando usted le da a su iglesia, entienda, usted le está dando a Dios, si esa iglesia fluye en conformidad con los principios bíblicos. Si la iglesia está manipulando, explotando, engañando, no. Pero si la iglesia está moviendo la Palabra de Dios, al usted darle a su iglesia usted le está dando al Señor. Porque ella es la autoridad que él ha constituido aquí, Ahora por eso, hermanos, por esa autoridad que tiene la iglesia el estado de la casa de Dios, los recursos de los cuales dispone la iglesia, son importantes para Él, porque según su iglesia tenga recursos así podrá hacer su voluntad.
Qué dice el libro de Ageo, capítulo 1, versículo 7 y 8. Dice allí, “así ha dicho Jehová de los Ejércitos, meditad sobre vuestros caminos, subid al monte y traed madera y reedificad la casa” -hablando de su templo-, “y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.” Usted ve, cuando usted construye la casa de Dios, el ministerio, la misión de la iglesia, pasan dos cosas: Dios entonces puede poner en ella su voluntad, es decir, puede desarrollar sus propósitos redentores aquí en la Tierra y también Él es glorificado. Yo sé que Dios está siendo, y va a ser glorificado, por esta empresa que nosotros hemos emprendido. Porque todo esto va a redundar en gran manera para la gloria de Dios. Entonces, por eso que el estado de la casa de Dios es tan importante. Entonces vemos una y otra vez, Dios promete que si nos preocupamos por el estado de su casa, Él se preocupará de nuestras necesidades. Él proveerá. Recuerden eso siempre, cuando tú le das a Dios tú estas dando a un Dios que dice, no te preocupes no te va a faltar. Como le dijo a la viuda de Sareta. Yo me aseguraré de que no te falte lo que tú necesitas para tu existencia, para tus necesidades. Malaquías, 3, 10 al 12 es el pasaje clásico en este sentido, donde Dios le dice al pueblo, traed todos los diezmos al alfolí.
Nunca se quede con una parte del diezmo de Dios, nunca se quede con lo que a Dios le pertenece, tráigaselo todo. Dice, “traed todos los diezmos al alfolí, es ir a la casa mía, que haya alimento en mi casa,” y mire lo que dice el Señor, “y probadme ahora en esto, dice Jehová de los Ejércitos. Si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Dios ha sido generoso, cuando nos llama a darle nos dice, no se preocupen yo les voy a bendecir. Y miren Él añade, dice, “reprenderé también por vosotros al devorador y no os destruirá el fruto de la Tierra, y vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejército, y todas las naciones os dirán bienaventurados porque seréis tierra deseable dice Jehová de los Ejércitos.” Sabe cuál es mi gran deseo como pastor, que esta Congregación de León de Judá se convierta en una tierra deseable, nuestros hijos sean prosperados, nuestras finanzas sean prosperadas, ver cada día más matrimonios bendecidos, más gente arreglando sus asuntos con Dios, gente que son buenos trabajadores, un crédito para nuestra comunidad que representen bien el reino de Dios, gente que Dios está prosperando y bendiciendo y nuestros hijos siendo hombres y mujeres funcionales, exitosos, llenos del Espíritu Santo, bendiciendo a su comunidad, y que toda la gente mire esta congregación, esta comunidad, como cuando miraron a los peregrinos, puritanos, llegaron a esta nación y la convirtieron un jardín florido y digan guau, verdaderamente, Dios está con ellos, que nos llamen bienaventurados. ¿Por qué? Porque le estemos dando al Señor esa parte sacrificial que desata su bendición y su vida, ¿entienden? Que estemos muriendo para tener vida, el grano de tierra, cayendo a la tierra- el grano de trigo cayendo a la tierra, quebrándose, abriéndose y dando vida, mucho, mucho fruto. Porque el que pierde su vida la ganará dice el Señor.
Entonces, no olvide nunca, si usted se preocupa por el estado de la casa de Dios, Él se preocupará por usted. Ahora bien, la casa del Señor lo representa a Él, su gloria, su poder, su capacidad para proveer y, hermanos, debemos ser celosos de contribuir nuestra parte al estado y la gloria de la casa de Dios. ¿Por qué estamos queriendo construir un nuevo santuario? No solamente porque ya hay una necesidad, si miramos alrededor, arriba, abajo, todas partes, está lleno esto- la segunda vez que se llena en este día. No nos damos abasto ya, pero sobre todo hermanos en nuestro corazón está ofrecer al Señor algo aún más digno de su gloria. Ese santuario, cuando esté allí lleno de gente, y se llenará dos veces, escúchenme que se lo prometo en el nombre del Señor. Usted sabe que nosotros no vamos a simplemente tener un solo servicio allá. Desde el primer día vamos a tener dos servicios. Yo no estoy buscando que se nos haga más fácil el trabajo a nosotros, sabe. Parece que una hermana, alguien me contaba que pensaba que íbamos a hacer servicio porque ya el pobre pastor está cansado de dos servicios, todavía no, quizás dentro de 10 años, 15 años, todavía me queda un poco de fuerza, sabes. Pero no, no, yo lo que quiero es más espacio para más almas salvadas, eso es lo único que me interesa, sabes.
Así que nosotros estaremos siempre abriendo este lugar para la gloria de Dios, para que haya más espacio, para que más vidas sean salvadas, para que haya más gloria para el nombre del Señor. Yo no me conformo, simplemente, okay ya tenemos este pacito aquí, no piense como pobre, hermano, no piense como una persona miserable. Tire la mentalidad miserable al piso, y pisotéela. Sálgase de ese hueco pequeño y crece en una mentalidad de prosperidad, bendición, excelencia, grandeza, ambición del Señor, no te conformes con algo chiquito, ya qué más. Mire, Dios tiene más y más bendición para su pueblo. Entonces, vamos a contribuir para el estado, para la gloria de esa casa del Señor. Hay unos principios universales que encarna, Segunda de Corintios, 9, este pasaje que acabamos de leer. Dios establece principios universales, ¿cuáles son algunos de esos principios que vimos allí en ese pasaje que leímos? En la segunda de Corintios, 9. Rápidamente, primero vemos una advertencia, dice, “pero esto digo,” ese pero, es un pero como de advertencia, no, pero esto digo, el que siembra escasamente, también segará escasamente. Hay una advertencia allí. La palabra de Dios a veces es bien seria, no todo es melcocha, y jalea. Hay veces que hay que mirarlo serio también, ese Dios nos toma en serio y nos dice, sabe qué yo voy a hacer un trato con ustedes, hagan su parte yo haré la mía. Dice, “si tú siembras escasamente tú vas a segar escasamente.”
Muchos no reciben más de Dios porque no siembran más. Dios nos trata como adultos, dependiendo de nuestra inversión así cosecharemos los intereses. Yo voy a aclarar eso un poquito más, más adelante, lo voy a matizar un poco más. Si usted mira en Ageo, capítulo 1, versículo 9 al 11. Dice aquí, “buscáis mucho y halláis poco, y encerráis en casa y yo lo disiparé en un soplo.” Cuántos trillones de dólares ha perdido esta nación en un soplo, ¿cuántos trillones de dólares se han perdido en este país de riqueza en un soplo desde octubre para acá? Trillones, varios trillones- yo leía en un artículo de periódico los otros días, el encabezamiento decía, es el trillón el nuevo billón, is the trillion the new billion in America? Porque hoy en día se habla de trillones, ya no se habla de billones, las pérdidas han sido de trillones y las inversiones son de trillones y no se sabe ni siquiera si van a surtir efecto. En un soplo se ha perdido en esta nación y en Europa y en todos los países del mundo, ya son no sé si más de trillones de dólares, se ha perdido una cantidad inconcebible.
Dice, “encerráis en casa y yo lo disiparé en un soplo, ¿por qué? Dice Jehová de los Ejércitos, por cuanto mi casa está desierta y cada uno de vosotros corre a su propia casa.” Cuando una nación, una familia, un individuo hace de su propia comodidad, su propia riqueza, su Dios, sabes qué y se descuida de los principios de la casa de Dios y de Dios y sus propósitos, eso es efímero. Su riqueza, su comodidad es efímera, se va en un soplo. Porque si esta nación pusiera su mirada en Dios y en los principios de justicia de la palabra de Dios y de generosidad, no estaría pasando por la tragedia por la cual está pasando. “Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos, y llamé la sequía sobre esta Tierra y sobre los montes, sobre el trigo sobre el vino, el aceita, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.” Esta nación ha sembrado en los últimos años escasamente y está segando escasamente, está cosechando. Cuando los puritanos y los peregrinos en esta nación sembraron generosamente para con Dios, Dios los bendijo, multiplicó esta nación increíblemente, ahora está escaseando porque ha escaseado la fe y el amor hacia las cosas de Dios.
Noten, hermanos, simplemente el papel directo que juega la fe en activar o desactivar el poder de Dios. Hay principios de siembra y de cosecha en todo proceso de fe. Si tú siembras generosamente, dice aquí, vas a segar generosamente. Note algo, muchas veces a la gente no le gusta este vocabulario de siembra y yo creo que hoy en día se ha abusado un poco el principio de sembrar. Y mucha gente usa eso para manipular a las personas para su propia ganancia, aún en la iglesia. Y yo reprendo ese espíritu, no somos parte de eso en absoluto, pero hay que rescatar una verdad espiritual que es bíblica. Esto de sembrar, ¿qué implica la palabra sembrar? Se siembra siempre con intención de cosechar. Sembrar en el Señor es como invertir, siempre hay que esperar rendimiento. Aún una mujer que siembra flores, por ejemplo, porque se puede decir, bueno un agricultor siembra para cosechar fruto, pero sabe que una mujer o un hombre que le gustan las flores, las flores quizás no tienen mucha utilidad pero es un fruto. Usted siembra y espera aunque sea una flor, nadie siembra una mata que no produce algo que sea bueno o provechoso. Y siempre se siembra para cosechar algo, entonces hermanos, saben qué, que uno tiene siempre que esperar rendimiento de sus inversiones.
A Dios no le da problema con que le demos con cierta expectativa de recibir. Hay gente que quiere ser más católica que el Papa, más santa que San Pablo o San Pedro, y dice no yo le voy a dar al Señor pero yo no espero nada y yo reprendo aquellos que dicen que Dios te va a dar si tú le das, etc. Pero mire usted no puede ser más generoso que usted mismo, y Dios es quien le dice a usted, da y yo te voy a bendecir. No tengas vergüenza de esperar una bendición, yo creo que hay un momento en que la santidad pasa a ser necedad. Y yo les animo hermanos, déle al Señor y mire entonces espere una bendición, usted no sabe cuándo va a llegar, pero espere bendición porque Dios se lo ha prometido. Creanlo. Eso es bíblico, entonces Dios no tiene problemas con que le demos esperando recibir sabiendo que Él ha prometido, él ha sido quien dice probadme ahora en esto. Si Él le dice, pruébame, deje al hombre allá arriba que lo pruebe. Y pruébelo.
No esté tratando de hacerle la vida más fácil a Él, Él no necesita esa ayuda. Espere recibir bendición. “Probadme en esto, yo abriré las ventanas en el cielo y yo daré bendición hasta que sobreabunde,” dice el Señor. Ahora, la aclaración que hago es que no se trata de algo mecánico, si usted me oye a mí diciendo dale al Señor $1,000 y Dios te va a dar un BMW mañana, entonces sí, allí yo me aparto de esa gente. O, dadle al Señor tu anillo de matrimonio, dame la llave de tu carro y ven que mañana Dios te va a dar un humvee o lo que sea. No se trata de eso. Ahora lo que yo sí creo, es que cuando usted le da al Señor hay una esperanza que se genera bíblicamente de que si usted es generoso con Él, su vida y aún sus finanzas en su totalidad van a reflejar la bendición y la aprobación divina.
Puede decir amén a eso. Porque yo lo he visto en mi vida, en la vida de mi familia, la vida de mi madre, que por ejemplo mi madre conoció al Señor hace 50 y pico de años en la pobreza de República Dominicana y yo he visto cuatro generaciones desde que ella hizo ese acto de fe, de entregar su vida al Señor, bendecida. Porque lo vi en ella y su generación, su familia, lo vi en sus hijos, de los cuales yo soy parte, lo vi en sus nietos, y lo he visto en sus bisnietos. Todos han sido bendecidos financieramente y son gente que han estudiado, han progresado y tienen todo lo suficiente. Yo creo que si hubieran dado más a buscar dinero más dinero tendrían, porque Dios los hubiera bendecido. Pero muchos de ellos se han dado a servir al Señor. Y allí ha sido su gozo y Dios los ha prosperado en eso, y los ha bendecido y seguirá bendiciendo. Ves, cuando tú le das al Señor hay un soplo de prosperidad y bendición que cae sobre ti y tu descendencia.
Eso es así, el Shalom, la paz de Dios se esparce a través de tu vida y tu vida fluye en una palabra de bendición. Podrán venir momentos de prueba, ciertamente, como nuestra hermana Delmi hablaba, claro que sí, pero la curva siempre va a ser en ascendencia. Eso es lo importante. Que la vida vaya como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Así que no tenga temor de esperar bendición, porque la bendición va a venir a su vida. Lo último es que Pablo dice, cada uno dé como propuso en su corazón. “Cada uno dé como propuso en su corazón.” Cada uno, un principio de la Biblia, todo hombre, mujer, miembro de una congregación debe darle al Señor.
Yo espero que en esta campaña no se quede nadie sin dar. Si usted tiene una ardilla en su caza, sáquele una nuez de la boca y tráigala aquí, no importa lo que sea. Pero dé, que dé todo lo que respira, que alabe y que le dé a Jehová. Voy a usar ese versículo, allí. Hermanos, esto es para todo el mundo. Mire, yo no quiero que nadie se me quede el domingo que viene porque vamos a tener la campaña. No se quede en su casa, venga y aunque sea eche una promesa allí, lo que sea. Pero prométale al Señor algo, el gozo del Señor va a ser, hermanos, que toda familia que se considere miembro de esta iglesia, parte de esta congregación que esté recibiendo. Si usted nos visita, si usted todavía no se identifica con León de Judá no se sienta aludido, pero si usted come de esta casa espiritualmente hablando, mire yo le animo en el nombre de Jesús, atrévase y déle al señor. Amén. Prepare una ofrenda.
Por eso dice, cada uno dé, por que yo separé dé. Porque sabe qué muchas veces son muy generosos con decir padre yo te amo, mi vida es tuya, cantamos coritos, ¿no? Yo lo entrego a ti, que se yo qué cuando, pero cuando viene el momento de dar, óigame, desarrollamos una tortícolis allí, un dolor se nos entra y se frena la palanca y no quiere saltar pero pa’ nada, ¿no? Hay un momento en que tiene que salir uno de las promesas y de lo romántico y hay que dar, simplemente. Cada uno dé, como dice, como propuso. Yo pongo énfasis en propuso, como propuso en su corazón. Proponer quiere decir hacer una decisión consciente y hacer un propósito, tomar una deliberación y decir, yo voy a dar.
Esta semana órele al Señor, y proponga en su corazón una ofrenda generosa y de fe para con el Señor. Dice, “no dé cono tristeza ni por necesidad” Hermanos si el domingo que viene, cuando usted esté viniendo a dar su ofrenda, yo quiero que sean lágrimas de gozo, no de tristeza, ¿okay? No venga nadie aquí a dar, sabe cojeando y rengueando allí, no, No. Dé con gozo en su corazón. Venga riéndose a carcajadas. Porque Dios ama al dador alegre. Dé con soltura, generosidad, espontaneidad, dé con fe sabiendo que Dios ha de recompensarle. Entonces, lo último, ya así. Dice, “dé cada uno, dé como propuso su corazón, no con tristeza,” dice, lo tercero una promesa. Vimos una advertencia, vimos un llamado, dé, y ahora vemos una promesa. “Porque poderoso es Dios,” déle al Señor sabiendo que Dios es más poderoso que la recesión, la inflación, la depresión, lo que sea. Dios es más poderoso. Dios es poderoso “para que abunde en vosotros.” Note el lenguaje abundante, sobrecogedor de este pasaje. Imágenes de abundancia. Dice, “para que abunde en vosotros toda gracia.”
Es decir, la gracia de Dios es el combustible que hace posible toda buena cosa en la economía humana. Y dice, Dios es poderoso para que en tu vida, tu negocio, tu salud, tu vida familiar, tus emociones, tu trabajo abunde toda esa esencia que se necesita para que haya bendición en tu vida, Abunde de toda gracia. “Teniendo siempre en todas las cosas,” cualquier transacción, cualquier situación de tu vida haya gracia, todo lo suficiente “para que abundes tú en toda buena obra.” Sabes qué, Dios te va a dar no solamente para ti sino para otros, cuando Dios te dé, no almacenes solamente, no amontones como el mísero de la parábola, da. Sé una fuente de bendición, en estos tiempos vamos a tener que aprender a darle a otros. Dios va a bendecir a alguno y entonces esos deben bendecir a otros. Van a ver y Dios va a bendecirlos a todos al final. No faltará, dice, el que tuvo no le falto, ni el que no tuvo lo que sea. Hubo bendición. El caso es que hubo bendición y hubo provisión para que abundéis en toda gracia. Una promesa, un llamado, una advertencia, una promesa. Bueno, eso va a ser la ilustración. Entonces, hermanos.
Yo estaba sentada así, yo vi algo precioso así, como algo brillante… yo siento que es el Espíritu Santo, llena de gente todavía más que ahora, yo dije Señor, pero qué será que tú vas a hacer. Vamos a romper esas paredes pero no hay espacio, porque yo veo que hay algo atrás. Y yo dije, será que me estoy volviendo loca, pero no. Sabes con Dios no se juega, ¿verdad? Pararme en frente a todos ustedes.
…
Estoy un poco nerviosa porque no me gusta hablar en público pero el Señor me ha tocado y el Señor quiere que ustedes lo sepan, desde el primer momento que vine a esta iglesia, yo sentí algo especial, el pastor es un elegido de Dios. Tengo viniendo a la iglesia desde que tengo 7 años de edad, mi abuelita sembró la semillita en mí y nunca he podido separarme de Dios, he tenido momentos bien difíciles en mi vida como el que ahora estoy pasando pero tengo a Dios en mi corazón. Tengo una visión en esta iglesia, hace un año y medio, más o menos. Yo venía aquí pidiéndole al Señor un hogar hermoso como el que tengo ahora. Y lo vi aquí orando, el Señor me lo dio así mismo como yo lo vi. Y no recuerdo de qué tema estaba predicando el Pastor, yo sé que estaba hablando del Espíritu Santo y yo tuve una visión que vi el Espíritu Santo encima de todos nosotros como algo brillante, grandísimo que nos arropaba a todos. Yo vi esta iglesia más grande, con más miembros, y no es el Pastor que quiere esta iglesia llena de gente, es el Señor. Yo dije dentro de mi corazón, Señor, será que esas paredes se van a romper y van a ser más amplias para atrás. Porque yo no tenía conocimiento que iban a ser otro templo más grande al lado, de hecho yo vine, estoy otra vez en los caminos del Señor y quiero seguir buscando más de Dios.
Y el Señor, cuando el Pastor empezó a decir, creo, 5 domingos atrás a decir que a cada uno podíamos dar $2,000 $3,000 en dos años, yo dije en mi corazón, cómo yo lo doy si tengo la economía super-mal, I dunno, no sé, en septiembre fue a Santo Domingo traje una cantidad de dinero para atrás. El Señor no ha permitido que ese dinero se vaya de mis manos, y yo hace dos domingos el pastor volvió a decir otra vez lo mismo, que podemos darle al Señor y me vino a la mente ese dinero y yo dije, “Señor, lo único que yo tengo, ¿cómo lo voy a dar? Pero seguí escuchando al Pastor. Y el domingo que pasó dije en mi corazón, ese dinero no es mío ese dinero es para el Señor. Y eso lo único que yo tengo ahorrado pero no es para mí. Es para el Señor. Y el domingo tuve una inquietud bien fuerte en mi corazón de hablarle al pastor, pero vi que estaba muy ocupado. Lo sentí tan, queriendo convencer a la gente de que le diera al Señor y yo sentí en mi corazón que el Señor iba a seguir tocando gente como me tocó a mí, que ese dinero no es para mí, es para el Señor. Y el Señor va a seguir tocando, pastor, porque yo lo vi, yo sé que es así. Porque el Señor ha hecho cosas grandes en mi vida. Nadie se puede imaginar las maravillosas cosas que el Señor ha hecho en mi vida.
Y hoy que vi a la hermana aquí parada con todas las necesidades que ella tiene, trayéndole lo que es del Señor. Yo dije, Dios mío tú eres maravilloso, y esta iglesia así se va a construir con el poder de Dios. A lo que yo quiero venir es que yo sentí que solamente fue a mi que el tocó mi corazón estos dos domingos atrás, que lo diera porque no es mío eso es del Señor, cuando yo vi a la hermana yo dije increíblemente el domingo, que el Señor iba a tocarlos para que den, mira la hermana que se paró aquí a darlo. Y así van a venir más personas que el señor va a seguir tocando porque lo que dios quiere así se va a hacer.
Gracias, gracias. Amén.
Saben, yo creo que hay mucho que decir. Gracias Señor por esa manera. Normalmente no hago eso pero sentí de Dios que había que hacerlo. La conclusión, hermanos, de todo esto es así. Lo voy a leer, en una iglesia como la nuestra, hermanos, con muchos inmigrantes, muchos de escasos recursos, este texto que yo acabo de discutir adquiere mayor significado. Aquí en esta iglesia, en el León de Judá, como en el caso de la viuda que discutimos que dio todo lo que tenía, tenemos la oportunidad de probar cuán grande verdaderamente sea nuestra fe en este tiempo. Podemos ver cuando Dios nos prospere y bendiga por medio de nuestra fe sacrificial, cuán fieles y confiables son las promesas del Señor. Amén. Gloria a Dios.
Gracias Padre, gracias por la manera en que tú concluyes tus enseñanzas, porque sólo tú haces posible estas cosas, Señor. En este tiempo profético que estamos viviendo como congregación, te pedimos solamente que nos sostengas de la mano Padre, y que tengas misericordia de tus hijos que quieren honrarte y quieren aplicar tus principios. No nos dejes caer de esta gloria ni permitas que una sola palabra caiga a tierra, Señor. De todo lo que hemos declarado, bendice a tu pueblo, fortalece sus manos, fortalece sus corazones y espíritus, Padre, para que podamos honrar tu propósito en este tiempo en la vida de nuestra congregación y te daremos a ti toda la gloria y toda la honra cuando tu voluntad haya sido cumplida, Padre. En el nombre de Jesús. Amén y amén.
| Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 8 de febrero 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
Tu fe te ha salvado
Lucas 8, versículo 40. Quiero hablarles acerca de la mujer con el flujo de sangre. Este personaje muy interesante que Cristo tuvo un encuentro con ella, o ella tuvo un encuentro frontal con el poder de Jesús. Y es muy inspirador ese texto y quiero que ustedes y yo podamos recibir enseñanza de parte del Señor acerca de este texto.
La mujer que tocó el manto de Jesús. 8, 40, Lucas.
Dice allí, “cuando volvió Jesús le recibió la multitud con gozo porque todos le esperaban. Entonces vino un varón, llamado Jairo, que era principal de la sinagoga y prestándose a los pies de Jesús le rogaba que entrase en su casa,” porque tenía una hija única, como de doce años que se estaba muriendo. Y mientras él iba, la multitud le oprimían, es decir, le presionaban físicamente, “pero una mujer,” y allí deténgase un momentito. Y dice, pero una mujer. Mire esa conjunción, ‘pero’ una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía 12 años y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y por ninguno había podido ser curada, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto. Y, al instante se detuvo el flujo de su sangre.
Entonces, Jesús dijo, “¿quién es el que me ha tocado?” Y negando todos, porque era una sola persona que le había tocado no, y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con Él, “Maestro, la multitud te aprieta y oprime y dices, “¿quién es el que me ha tocado?” Pero, Jesús dijo alguien me ha tocado. Porque yo he conocido que ha salido poder de mí. Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta vino temblando, postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa ella le había tocado y cómo al instante había sido sanada. Y Él le dijo, hija tu fe te ha salvado, ve en paz. Amén.
Escuche esas palabras, tu fe te ha salvado. Se me ocurre en este momento que si me pidieran un título para este sermón yo tendría que decir, ese mismo, tu fe te ha salvado. Digan todos conmigo, tu fe te ha salvado. Todos, tu fe. Amén. Porque recuerden que en este año que Dios ha puesto en mi corazón compartir el tema de la fe. Impartir a la congregación un espíritu, una mentalidad, una actitud de fe. Yo tengo un compromiso, en todo lo posible que el Señor me ayude a cumplirlo, de que los sermones, las meditaciones de este año, en alguna manera u otra nos inclinen a pensar en ese concepto tan profundo, tan necesario de fe. Y yo declaro en el nombre de Jesús, que al final de esta jornada de fe, nuestra iglesia va a quedar marcada. Va a quedar cambiada en una manera muy poderosa. Amén.
¿Cuántos creen eso? Y que estas palabras van a ser palabras proféticas que van a impactar la vida de ustedes y que Dios va a ser muchas cosas poderosas. Yo creo que Dios quiere marcar nuestra congregación, yo creo que Dios quiere cambiar la constitución misma de esta iglesia y llevarla a otro nivel más poderoso. Cambiar nuestra forma de pensar, de ver las cosas y esa es una de las cosas más importantes acerca del concepto de fe. ¿Sabe donde comienza la fe? La fe comienza en la mente en la forma de pensar. La persona de fe es una persona que piensa y ve la vida y concibe los eventos y los asuntos de la vida en una forma muy diferente a como lo hace la persona que no es de fe. La persona que piensa solamente en términos racionales, humanos, materiales. Se necesita experimentar un cambio de mentalidad para poder pensar en términos de fe.
Por eso el Apóstol Pablo, en Romanos 12, 2, creo que es. Él dice, no se acostumbren a la manera de pensar de esta cultura. Él dice, las palabras son, “no os conforméis a este siglo,” pero lo voy a traducir en lo que realidad quiere decir en términos contemporáneos. No se acostumbren a pensar como piensa el mundo sino transfórmense por medio de la renovación, ¿de qué? De su mente, su forma de pensar, su entendimiento. Cuando usted entra en los caminos de Dios, mire usted tiene que coger la mitad de todo lo que usted cree que hace sentido y dejarlo en el safacón antes de entrar a la Iglesia. Porque en el mundo de la fe las cosas funcionan muy diferentes a como funcionan en el mundo material. En el mundo de la fe, más es menos, y menos a veces es más. En el mundo de la fe los niños son los que entran al reino de los cielos, y los adultos y los muy maduros y sofisticados se quedan afuera. En el mundo de la fe el débil es el que es fuerte. En el mundo de la fe hay que morir para vivir. En el mundo de la fe hay que servir para recibir y para ser servido. En el mundo de la fe hay que dar para tener. En el mundo de la fe hay que hacerse pequeño para que Dios levante a uno, etcétera, etcétera.
Es una cosa rara. La visión de fe es muy diferente a la visión humana. Y desgraciadamente mucha gente en el mundo, o mejor dicho en la iglesia, cuando vienen del mundo y entran a la economía del evangelio no hacen ese cambio en su mente. Se quedan todavía pensando como piensa el mundo y Dios quiere que cuando entremos al evangelio que nuestra mente sea transformada, sea cambiada. Y eso es proceso de toda una vida, pero muchos de nosotros ni siquiera lo comenzamos nos quedamos todavía, no somos ni chicha ni limonada, como dicen los guatemaltecos, no somos ni una cosa ni la otra. Y entonces, somos como parte humano, parte espiritual y es una confusión terrible y no recibimos nada porque sabe que el hombre de doble ánimo no espere que recibirá nada del Señor. La persona que es así indecisa, insegura, indefinida, nosotros tenemos que definirnos como hombres y mujeres de fe. Amén. Gente que computa las cosas del mundo conforme a las leyes del espíritu y no a las leyes de la razón.
Entonces, yo quiero que a través de estas meditaciones nosotros podamos fortalecer la forma de ver la vida que Dios quiere que tengamos que es a través de los principios, los conceptos de la fe y estos pasajes que hay en toda la escritura –usted verá que una de las cosas que Dios quiere hacer a través de toda la escritura es que nosotros aprendamos a pensar en términos de fe. Que nosotros aprendamos a vivir la vida como gente de fe. Y por esos están esos pasajes aquí, y por eso al final el Señor le dice a la mujer, “hija, vete en paz. Tu fe te ha salvado.” ¿Por qué? Porque la fe es como el hilo conector, es el alambre que permite que la energía divina corra y llegue a uno y vaya la petición de uno hacia Dios.
La fe es el hilo conector entre Dios y el mundo del espíritu y el mundo humano y el ser humano. Si no hay fe no hay conexión hermanos, si no hay fe ese teléfono no tiene dial-tone el cual cantaba María Alejandra hace un momentito. Si no hay fe no hay conexión con Dios. Dice la Biblia que el que se acerca a Dios es preciso que crea que él existe y que Él es galardonador de los que le busquen, ¿recuerdan? Dice la Biblia que sin fe es imposible agradar a Dios. Si usted quiere acercarse a Dios, si usted quiere recibir algo de Dios, si usted quiere ser premiado, galardonado por Dios, tiene que creer que Dios es y que Dios es como Él dice que es. Y que Dios es el mismo ayer, hoy, por los siglos. Que el Dios que sanó a esta mujer con el flujo de sangre, puede hacer lo mismo en tu vida. Porque ella tenía un flujo de sangre que la debilitaba, era como un continuo derrame allí, gotita a gotita en su cuerpo que le daba una anemia terrible probablemente.
Sabe qué, en nuestra vida hay situaciones que nos están desangrando a veces, ¿sí o no? Hay preocupaciones, un hijo malcriado o que está en caminos indebidos, un matrimonio que está allí cada día en resucitación, en respiración artificial, un esposo que no da pa’ lante ni que lo halen con una grúa; una situación financiera, una depresión que no quiere irse, recuerdos que nos atormentan. Hay tantas cosas que son como gotitas de sangre, ¿no? Que se van saliendo de nuestra vida, que nos mantienen débiles, inefectivos e imposibles de dar fruto para el Señor. Entonces, ¿qué hace uno con ese flujo de sangre? Yo creo que lo único que uno puede emplear es los principios y los recursos de la fe para que se resuelva el problema. ¿Puede decir amén?
Cualquier situación, yo creo, hermanos, tiene solución en Cristo, en el poder de dios y tu fe es lo suficiente. Ahora, yo no te puedo garantizar que va a ser de la noche a la mañana. ¿A esta mujer cuántos años le tomó para llegar a su solución? 12 años. Yo no voy a decir que te va a tomar tanto tiempo, no te desesperes así tampoco, pero puede que sea un año, dos años, tres años. Mire, hay batallas que se van a tomar… hay a veces unos demonios que son más tercos que una mula y hay que darles batazos en la cabeza hasta que finalmente se van y se desalojan. Hay veces que no, que tú clamas y antes de que tú clames ya Dios ha respondido, también. Pero todas esas transacciones, siempre se darán a través del proceso de la fe. Esta mujer tuvo fe y por eso Dios pudo hacer el milagro en su vida y la fe cambia las circunstancias.
Hermanos, la fe… –yo le pido al Señor, Padre ayúdame a tener fe. Alguna gente pensará ‘oh, pero que el Pastor Miranda no tiene fe por esto que está haciendo.’ Hermanos, si mi fe fuera como tuviera que ser yo estaría montado en una loma de millones de dólares, porque la fe es muy poderosa. Mi fe es muy pequeñita y yo agonizo cada paso que doy, pero trato. Por eso cuando los discípulos le dijeron al Señor, Señor… ¿cómo fue? Enséñanos acerca de la fe. Y el Señor les dijo, si tuvieras fe como un grano de mostaza, ustedes le dirían a este monte muévete y échate al mar y lo haría. ¿Qué les quiso decir? Ah no, ellos dijeron auméntanos la fe, Señor auméntanos la fe. Y el Señor, como que se rió, y dijo, ¿qué fe? Si tuvieran una fe tan chiquita como un grano de mostaza, ustedes le podrían decir. Otra palabra, ¿qué les voy a aumentar si no tienen? Nada. A veces nosotros queremos, hermanos… –la fe es tan poderosa, que una chispa de fe en nosotros puede hacer montañas y lo que tenemos que pedir al Señor es aumenta o infunde fe en mí, cambia mi manera de pensar, dame la actitud para que yo pueda vencer los gigantes que hay en mi vida. Sabe qué, las luchas y los problemas de la vida no son problemas de Dios, el problema es nuestro en última instancia, cuán grande es mi fe, cuán grande es mi capacidad para pedirle a Dios. ¿Cuán grande es mi capacidad para hacer lo que tiene que hacerse para que Dios se mueva en mi vida?
Yo creo que cuando ustedes vean a través de los diferentes casos y temas y capítulos que vamos a discutir en estas próximas semanas y meses, ustedes van a ver cuán variada es la dinámica de la fe. Cuántos diferentes caminos llevan a la solución. Algunos caminos son zigzagueantes y largos, otros caminos son instantáneos, algunas intervenciones de Dios son explosivas y destructivas, otras son allí a largo plazo; algunos tuvieron que morir y fueron aserrados y nunca vieron lo que estaban buscando pero en el futuro Dios se lo dio a otra generación. Otros recibieron todo lo que necesitaban en el momento. Léase el capítulo 11 de Hebreos, que es el gran capítulo de la fe, y usted verá allí la diversidad de experiencias y de personajes y de eventos que caracterizan la dinámica de la fe. Pero lo importante es que todos tuvieron fe, todos ejercieron fe y sin fe nadie puede agradar a Dios, sin fe usted no puede desatar el mover del poder de Dios. Usted necesita fe, órele al Señor, ayune, clame a Dios todas esas cosas son formas de uno ir aumentando los músculos de la fe.
Esta mujer es un perfecto ejemplo de algunos aspectos de la fe y de nuevo yo decía que la fe puede cambiar la historia. La fe puede… –yo no voy a decir que la fe cambia la mente de Dios, porque Dios sabe todas las cosas etcétera, pero mirándolo desde esta perspectiva humana, temporal, yo me atrevería a decir que la fe puede afectar el corazón de Dios. Yo no sé cómo, porque en última instancia, en términos absolutos, eternos –no. Porque Dios sabe todo. Pero, desde la perspectiva temporal, humana, yo creo que sí y le podría dar casos pero no tengo el tiempo ahora mismo, en el futuro lo haremos. Pero, lo que yo quiero decir es que aquí yo veo un cambio que se dio en la historia, un cambio en el fluir de ese texto que acabamos de leer. Mire, y es por eso que la fe cambia las cosas. La fe puede alterar la historia, la fe ciertamente puede alterar el estado de tu vida.
Mire cómo comienza el texto, dice que el Señor estaba administrando a la multitud y se le acercó un hombre, se llamaba Jairo. Es decir, en la agenda, en ese momento, la agenda de Cristo cambia un poquito porque un hombre que se llama Jairo que es un hombre religioso, bien conocido en la comunidad es como el pastor de una iglesia, es el principal de una sinagoga. Digamos, el equivalente sería un sacerdote de una iglesia, un pastor de una congregación, un hombre respetado en la comunidad, un hombre con influencia en la comunidad, conexiones sociales en la comunidad, se acerca a Jesús y le pide que sane su hija que está muy enferma. Y, el Señor escucha la petición de Jairo, y dice está bien Jairo, voy a ir a tu casa y voy a sanar a tu hija.
Entonces, la agenda del Señor es ir a la casa de Jairo y sanar a la hija de Jairo, este hombre importante, principal, que es un hombre noble y religioso. Porque dice aquí que mientras Él iba, en otras palabras, la agenda del Señor es ir a sanar esta niña. Ese es su propósito y ese es su misión en ese momento, pero fíjese qué dice en el próximo versículo. “Pero, una mujer,” ese pero, hay que poner un círculo alrededor de él, pero, una mujer. Para mí eso es bien significativo. Porque, ¿qué paso en ese momento? La fe de esta mujer se inyectó en la trayectoria de Jesús, y le cambió el programa a Jesús. ¿Sí o no? Usted ve lo que yo quiero decir que la fe puede afectar la historia, puede afectar la agenda de Dios, por así decirlo, desde la perspectiva humana no desde la perspectiva divina.
Puede cambiar el curso de las cosas porque el Señor no está en su programa en ese momento, sanar a nadie, excepto a Jairo. Pero, esta mujer llena de fe y que tiene una convicción que Dios puede sanar su vida a través de este hombre misterioso que ella no sabe –ella ni siquiera entendía totalmente quién era Jesús, yo no creo. Pero había en ella una chispa de fe y de confianza, y de impulso. Porque fe es muchas cosas, fe es emocional, mental, físico, espiritual. Es una mezcolanza de energías que construyen esa esencia que se llama fe. Entonces, esta mujer afecta la vida, el ministerio de Jesús porque se inyecta en la trayectoria de Jesús, su fe es como una flecha que se mete en el programa de Jesús. La fe hace eso, la fe cambia tu vida.
Entonces, a mí siempre me ha fascinado el contraste entre esta mujer y Jairo. Jairo es como la gente debe ser. Y yo diría que en los primeros dos versículos que yo leí, las cosas están sucediendo como se supone que suceden en el mundo. ¿Qué pasa? ¿Quién es el que se supone que se sale con la suya, que recibe lo que necesita? La gente importante, ¿verdad que sí? La gente con conexiones sociales, la gente que se porta bien, la gente que respeta la ley, la gente que tiene recursos, que tiene dinero, que tiene influencia… la gente que ha estudiado, esa es la gente que recibe las cosas en el mundo. Y hasta ese momento vemos que las cosas están marchando como se supone que marchen en la vida normal. Un hombre importante, un sacerdote que conoce la ley, conoce la Biblia por así decirlo. Tiene acceso a este hombre importante que se llama Jesús, y quizás hizo una conexión con uno de los discípulos y le dijeron, no te preocupes, te vamos a meter primero en la línea para que tú le preguntes.
Eso es lo que pasa, cómo se hace en nuestros países cuando usted quiere buscar una visa o algo, usted habla con alguien y lo ponen al frente de la línea, ¿verdad que sí? O lo meten por la puerta de atrás para que vea al cónsul o lo que sea. Entonces, en este caso, Jairo, tiene acceso directo a Jesús y le presenta su caso al Señor y Jesús le dice, está bien voy a ir. Y Jairo es como digo, es la imagen de lo respetable, de lo bien conectado, lo que se porta bien, lo aceptable a la sociedad, todo. Virtualmente es puro, respeta la ley. Esta mujer es todo lo contrario a Jairo. ¿Usted ve por qué yo decía que la fe pone las cosas patas arriba o boca abajo y cambia todo? La gente pobre, generalmente, no recibe lo que necesita en el mundo. No tiene acceso a lo importante, no tiene acceso a los recursos, no sabe cómo meterse en la línea, no sabe cómo llamar al teléfono necesario para conectarse con la persona que tiene la solución. Pero, cuando tú tienes fe hermano, esa es la clave. Cuando tú tienes fe eso te pone al frente de la línea, en muchas ocasiones, eso te da acceso directo al poder de Dios.
Allí ya la fe es el great equalizer, la fe iguala el terreno de competencia. En el mundo de la fe, en la dimensión de la fe el rico es tan poderoso –o el pobre es tan poderoso como el rico, es más, a veces más poderoso que el rico. El no educado a veces puede saber más y tener más acceso al corazón de Dios que el educado por medio de la fe, porque la fe es lo que permite que la revelación de Dios, el poder de Dios llegue a la conciencia humana. El hecho de que esta mujer tenía fe igualó el terreno de competencia con Jairo, por así decirlo. Y le dio acceso a Jesús y ella hizo muchas cosas.
Esta mujer era todo lo contrario, mujer dice primeramente, pero una mujer. Y es interesante, ¿no? Y esta mujer yo no sé si llamaba, Gapita o Juanita. Yo no sé, no tiene nombre, pero ganó acceso a Jesús y se fue con lo que necesitaba. Se fue con el galardón, Dios es galardonador de los que le buscan. Ella se fue con su galardón antes que Jairo, se le metió adelante a Jairo. Sabe que dice la Biblia que el reino de los cielos se hace fuerte y los valientes lo arrebatan. Otra expresión, los violentos lo arrebatan. Pero yo no quiero animarlos a ser violentos porque ya bastante violentos que son ustedes, así que no, yo quiero que sean mansos y humildes más bien. Así que me voy a quedar con el politically correct term, valientes. Pero muchas veces, hermanos, hay que ser atrevido, ¿sabe? Hay que arrancar las cosas, hay que lanzarse en el nombre del Señor. Dios honra a la gente atrevida.
Y a mí me encanta eso, que al Señor Jesús le encanta cuando uno de sus hijos viene y le arrebata algo. A mí me critican allí en mi casa porque yo mi nietecito yo dejo que me arranque los lentes, y me dicen que le estoy dando mal ejemplo a él y que lo estoy malcriando, pero a mí me gusta. Yo no se lo permitiría a otra persona, pero cuando él me quita los lentes yo me siento contento, Me bendice porque es un gesto de confianza y de intimidad entre él y yo. ¿Y sabe qué? Al señor le gusta cuando nosotros, entre comillas, le arrebatamos las cosas. La mujer fenicia le arrebató poder al Señor, ¿ustedes recuerdan? Ella vino y le dijo, Señor sana a mi hija tiene un demonio, el Señor le dijo yo no le puedo dar la comida a los perrillos –la insultó casi, se puede decir. Ella le dijo, sí señor pero aún los perrillos comen de la comida que cae de la mesa. Y el Señor, dijo guau me pillaste me agarraste, sabes qué mujer por esas palabras tu hija ha sido sanada. Sabe qué, no es que la iba a sanar, cuando esa mujer dio esa palabra se sanó e inmediatamente a larga distancia a su hija. La palabra de fe de esa mujer sacó el poder de Cristo. Guau, eso es tremendo. Y un día quiero hablar de la mujer fenicia. Es lo que pasa, hermanos, que nuestra fe, nuestros actos simbólicos tienen un poder increíble para afectar el corazón de Dios. Y al Señor no le molesta que algunos de nosotros vayamos frente a Él siguiendo sus principios y le arranquemos, dice, ¡guau, qué lindo! Está aprendiendo mi hijo, está convirtiendo en una guerrera, está creciendo en el conocimiento de la dinámica. Al Señor le gustan cuando sus hijos le hacen cosas extraordinarias y raras, diferentes.
No tenga temor de hacer cosas desesperadas para que Dios haga algo en su vida. Es más, a veces somos cobardes y por eso Dios no nos bendice más, nos quedamos allí como el siervo infiel que metió su talento en un pañuelito y lo metió allí debajo de la cama y no hizo nada porque tenía miedo, de qué pasaba si perdía el talento y lo invertía en lo que no era. El miedo a veces nos frena de tantas bendiciones que Dios quiere darnos, pero cuando tenemos valor, cuando tenemos fe cuando operamos bajo fe. Y decimos como dijo Ester, si perezco que perezca, si me muero, que me muera; si me cortan la cabeza, por lo menos hice algo, un esfuerzo por salvar a mi pueblo. Y el Señor la bendijo y la honró. La Biblia está llena de gente que hace actos desesperados, Bartimeo, Zaqueo, los amigos del paralítico, toda esa gente los vamos a discutir, y todos tuvieron fe, y se salieron con la suya.
Pero, esta mujer anónima, es todo lo contrario de Jairo, es mujer, no tiene nombre, no tiene dinero porque lo ha gastado todo en los médicos, se lo han robado todo los médicos, Algunas cosas no cambian nunca, pero no, no debo decir eso. No es verdad, no es verdad. Si hay algún médico aquí, ustedes son diferentes, son médicos santificados. Pero, lo había gastado todo en los médicos, era ritualmente impura, sabe que en el judaísmo una mujer que tenía flujo de sangre era como si fuera una mujer menstruosa, perdonen la expresión, pero es normal. Y en la Biblia, si una mujer cuando estaba en su flujo de sangre, era ritualmente impura. Entonces, esta mujer técnicamente, médicamente, era ritualmente impura y no debía, según la ley Judía, estar en contacto con gente alrededor de ella, porque al tocarlos los hacía a ellos ritualmente impuros también.
Sabe que esta mujer violó la ley religiosa para conseguir su milagro, imagínese si tenía fortaleza y valor. No voy a decir otra palabra, tenía pantalones, por así decirlo, ¿no? Esta mujer tenía agallas y violó una cantidad de cosas para conseguir su milagro. Entonces uno no esperaría que ese tipo de individuo recibiera de Dios nada. sin embargo, su fe hizo la diferencia y entonces ella. Por eso es que dice allí, “pero una mujer.” La fe iguala el terreno de la competencia, la fe hace que las cosas cambien alrededor de ti y de tu vida. Ella padecía de flujo de sangre hacía 12 años. Hermanos, como yo digo, a veces los procesos de fe se toman tiempo.
Uno de los principios de fe que tenemos que aprender es eso, que a veces los milagros de Dios se toman tiempo. Y si usted es de esos, como esos récords antiguos, no que yo los haya visto, yo era un bebito cuando esos récord de 45, de corta duración de 45 revoluciones por minuto, ¿se acuerdan? Esos ustedes los conocen, yo no. No, que era una sola canción, ¿no? Muchos cristianos, somos así como esos récords de 45 revoluciones por minuto, nos acabamos en un momentito. Se nos quita la gasolina, se nos acaba en un instante, y oramos dos o tres veces, si no viene el milagro pasamos a la otra petición y se nos olvida y dejamos las cosas así a medias. Y en la Biblia hay que perseverar hasta el fin, hermanos. Si hubiera una lucha o una batalla, y Dios no te responde inmediatamente, sigue clamando, sigue esperando, sigue tocando a la puerta hasta que el Señor responda.
Hay personajes en la Biblia, la viuda ante el juez injusto. Otros así, el amigo que viene a media noche y le toca la puerta a su amigo y no requiere despertar y finalmente para que lo deje tranquilo, le abre la puerta y le da lo que necesita. Hay ejemplos en la Biblia de persistir, uno de los grandes principios de la fe es que hay que persistir, hay que mantenerse hasta el último momento, hay que seguir hasta que Dios te dé lo que Él te ha dicho que te va a dar. Esta mujer tenía 12 años allí con su serio problema, pero no dijo bueno, me voy a quedar en mi casa, aquí me voy a morir, no voy a salir más, no voy a ver a nadie, me voy a deprimir, no. Ella seguía, fue a donde un médico, fue a donde otro, esto y lo otro, hasta que un día vio en el periódico que había un nuevo predicador en el ambiente y leyó en el Internet que había un hombre que se llamaba Jesús que sanaba gente y que tenía un ministerio preciosos, investigó más y vio que sí era un hombre de Dios, y dijo, allí está mi respuesta, voy a probar con Él.
Hermanos, hay que ser persistentes en la vida, hay que tocar las puertas. Yo siempre creo que hay una solución en el mundo para todo problema. Si tú estás buscando algo, lánzate y pide y busca y toca y pregunta hasta que alguien te responda algo, pero no te des por vencido rápidamente. Hay que seguir, porque a nosotros Dios nos ha echo como animales de presa, no somos un pavito allí con la cabeza siempre para abajo, somos águilas, tenemos alta duración, podemos ascender a altas alturas y volar largas distancias. Porque ese es el ADN, esa es la genética que Dios ha puesto en ti. El Señor Jesucristo ha dicho a través del Apóstol Pablo, porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía sino de poder, de amor y de dominio propio. Lo que tú tienes dentro de ti es poder puro, así que no te des por vencido en un momento, no tires la toalla porque no te contestaron inmediatamente, sigue adelante Dios está contigo, el tanque de gasolina que ha puesto es para largas distancias. No subestimes lo que Dios ha puesto en ti.
Atrévete a seguir adelante, siempre hay una solución. Siempre hay una posibilidad, si no tuviste éxito la primera vez, trata, móntate al caballo y trata la segunda vez. Si te caíste, límpiate las rodillas, remiéndate el pantalón y sigue para la próxima y en una de esas vas a pegar, vas a llegar a donde necesitas. Doce años estuvo esta mujer y finalmente entendió que su solución estaba en Jesús. Oh, que los cristianos primero fuéramos a Jesús antes que las demás cosas, no al final. Muchos de nosotros vamos a Jesús como último recurso. Bueno cuando ya los médicos me dijeron que me quedan tres días de vida, entonces comienza a orar. Mira, ora cuando estés en salud por salud. No esperes a que te digan tienes un cáncer, no, ora cada día. Si estás en salud, sabes qué, ese es el tiempo para orar para que el Señor te preserve en salud. Tú tienes que poner todas las cosas en las manos del Señor siempre, bañar todos los aspectos de tu vida con oración de fe para mantenerlos saludables.
Yo creo mucho en la fe preventiva, no en la fe curativa, no en la fe remedial. Muchos de nosotros solamente venimos cuando ya todo ha fallado y cuando estamos ya comiéndonos un cable, lo que sea. Hay que comenzar temprano. Ora por tu salud, ora por tu vigor. Ora por tus finanzas, ora por tus hijos. Mantén tu vida bañada en una sopa de oración continuamente, ¿no? Todas las cosas que naden en un ámbito de oración en tu vida. Satúralo todo en oración, que tu mente esté saturada con la presencia de Dios. Tú vives una vida de fe, tú te mueves en un ámbito de fe, tú pagas el precio, tienes que ser un gigante. No busques al Señor a última hora, no busques al Señor cuando las cosas están malas. Siempre ora preventivamente, para que el Señor bañe tu vida con la vitalidad del Espíritu Santo, que tu mente esté abierta, porosa, comprensiva de los misterios de Dios y que tú puedas procesar los eventos de la vida, la luz del espíritu. Mantente siempre con el Señor primero en tu vida.
Ella esperó 12 años y todo lo había gastado en médicos, todo cuanto tenía y nadie había podido resolver su problema. No hay problema que Dios no pueda resolver. Dios no conoce de grande pequeño, para Dios todo es igual, todo es posible, todo es fácil. Es más Dios no sabe qué es eso de qué es fácil, porque para Él todo es simplemente natural. Él puede hacer lo que a Él le da la gana, y Él no conoce de distancia, esto está lejos, esto está cerca, esto es difícil, esto es fácil, esto es ahora, esto es después. Dice que Dios mora en su eternidad, Dios no conoce de tiempo, espacio, colores, diferencia. Él es todo. Él lo define todo. Todo es definido por Él. No, Él definido por ningún elemento de la realidad humana. Eso es bien, bien profundo, bien poderoso.
Entonces, nadie había podido pero el Señor tenía la solución, Cristo tenía la solución. La fe dice no importa cuán grande mi problema, yo sé que Dios puede resolverlo. Yo sé que aunque todos los demás estén por allí padeciendo de hambre y de necesidad, y hay una crisis económica gigantesca y todo parezca imposible, hay una rendijita por donde yo me voy a colar y voy a recibir mi milagro. Eso es lo que la fe dice, no importa cuántas veces hayas fallado, cuántos hayan fallado, yo puedo recibir porque tengo fe en el Señor y mi Dios es grande.
Entonces ella se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto. Dos cosas negativas que ella tenía en su contra, no tenía un acceso frontal a Jesús, no podía acercarse para que él le diera una palabra de sanidad como le dio a tantos otros. Y no tenía, por lo menos me le voy a pegar bien fuerte para que el Poder salga de Él, ¿no? Ella nomás pudo entre la multitud, me imagino que tal vez entre una o dos personas, estirar la mano y tocar un hilito de la ropa de Jesús, porque había una gran multitud alrededor de ella. Obstáculos, obstáculos, obstáculos por donde quiera. Hermanos, la bendición de Dios muchas veces va a tener que estar al final de muchos obstáculos. La fe siempre tiene que vencer obstáculos, mire toda la Biblia y usted verá obstáculos delante de cualquier persona que quiera conseguir algo de parte del Señor.
Pero, nosotros tenemos que sobreponernos a eso, ir más allá de los obstáculos y esta mujer tenía que acercársele a Él por detrás y tenía que tocar apenas el borde de su manto. Hermanos, déjenme decirles algo, esto es importante. Yo creo que en esta mujer había, quizás, hasta un poquito como de superstición, esto de tocar el manto, pero que sabe que a veces la fe nos lleva a hacer cosas locas. Yo creo mucho en el poder de las acciones simbólicas. Porque uno piensa bueno, tocar el borde de su manto. ¿Qué estaba ella pensando? Ella pensó bueno, la energía de Él se transmite a través de su manto, yo tengo que tocarlo para yo recibir. Eso es una mentalidad mágica. La mentalidad mágica del hombre es así, opera en esa manera. Una palabra, un contacto, una puesta de manos, un aceite.
Pero, yo no creo que esta mujer conocía todo de quién era Jesús, ella no había estudiado teología, ella sólo pensó eso, y es una conexión. Este hombre tiene energía y si yo me meto, en nuestra vida moderna, usted sabe que si usted le mete el dedo a un enchufe usted va a sentir algo, electricidad. Ella dijo, si este hombre tiene poder y si yo lo toco, el poder de Él va a salir a través de de mi dedo y va a sanar. Hay allí algo como un poquito de brujería y de magia yo creo, y yo no dudaría que esta mujer estuviera operando, no sobre una mentalidad teológica o bíblica, sino sobre una mentalidad mágica. Pero sabe qué, muchas veces hermano, Dios obra a través de la imperfección si hay fe. Es que la fe es así, es tan poderosa que muchas veces, tú no vas a tener todas las cosas bien planchaditas pero si tienes una energía de fe eso va a hacer que todo lo demás sea secundario. Hay veces, que en nuestra vida, no está todo como Dios quisiera pero tenemos fe y esa fe neutraliza porque lo que Dios busca es fe. Y eso no es una excusa para vivir vidas pecadoras o lo que sea. Pero, ¿sabe qué? A Dios le encanta la gente que tiene fe y mucha veces esa gente es muy básica en su entendimiento de Dios, son imperfectos y esto y lo otro. Pero tienen fe, y a Dios le encanta la gente de fe. Con esa gente Él hace algo.
Hay veces que hay gente que lo tienen todo planchadito, van a la iglesia todos los domingos, se ponen su traje y su corbata, dan dinero, hacen lo otro pero su corazón está lleno de orgullo y el Señor dice a ti no te voy a mirar, a ti no te voy a dar nada. Y a veces viene otro, un adicto, una persona que ha hecho veinte mil cosas por allá, y tiene fe y se inclina ante Dios y busca de Dios, y Dios dice eso es lo que yo necesito. Es que es increíble, la fe es muy misteriosa. Dios siembre responde a veces a los outsiders, no a los insiders. Dios le responde muchas veces a la gente de afuera no la de adentro. La gente de afuera muchas veces son los que reciben, porque los de adentro muchas veces están tan seguros de sí mismos que su seguridad es un impedimento para su bendición.
A Dios a veces le encanta la gente imperfecta en su hechura pero que tienen fe. Por eso el publicano recibió lo que necesitaba cuando fue a orarle al señor, y el Fariseo que estaba muy seguro de sí mismo no recibió nada. El publicano estaba lleno de pecados, y decía simplemente, Señor ten misericordia de mí porque soy pecador. Pero tenía fe. La fe que Dios necesitaba y esa fe hizo que Dios lo bendijera y lo perdonara. El fariseo muy correcto, todas las calificaciones pero su fe era una fe impura y Dios le dijo a ti no te toca nada hoy, te vas a ir igualito que como llegaste. Esta mujer quizá no entendía quién era Jesús, yo no creo que ella supiera que Él era el Mesías, el hijo de Dios con sustancial con el Padre, esto y lo otro, pero tenía fe. Y esa fe desató el poder de Jesús, esa fe se impuso al hecho de que el Señor no le dio permiso para tocarlo. Esa fe estuvo por allá por encima del hecho de que ella no pudo pedirle su milagro en una forma adecuada, fue simplemente un acto desnudo de fe lo que abrió el poder de Dios.
Cuando tú tengas un problema en tu vida, una necesidad, aunque tú no sepas todo acerca del problema y tengas todas las cosas bien planchaditas, simplemente clama al Señor, pídele al Señor y tírate a los pies del Señor y dile tu problema y tu necesidad en palabras balbuceantes. El Señor lo que ve es el corazón de la persona y dice aquí que al instante se detuvo el flujo de su sangre, al instante. Inmediatamente que ella por medio de su fe se conectó con el poder de Jesucristo, se dio el milagro y ella sintió… es decir, el Señor Jesucristo no fue el único que sintió un estremecimiento dentro sí, la mujer sintió también un estremecimiento. Y es lo que pasa muchas veces, si en una transacción eléctrica, si usted mete algo en un enchufe, sabe qué muchas veces hay una descarga y puede que se vayan los fusibles, se funde la luz, ¿sabe? Y usted también siente algo del otro lado, un corrientazo. Porque hubo un fluir demasiado rápido de energía y todo se tira patas arriba y los dos extremos sienten el cambio. Eso pasó aquí, el Señor se estremeció y ella también se estremeció y sintió que la habían sanado, que estaba lista.
¿Cómo supo ella que había sido sanada? Porque ella sintió algo dentro de ella, sintió que eso que la estaba afectando, se secó. Que la apertura que tenía se cerró y ella dijo, recibí lo que necesitaba. Y el Señor también. Hermano, esos son los misterios. A veces yo veo que la gente teológica se pone con tantas complicaciones, yo les digo hermanos, mientras yo más conozco el poder de Dios, veo que más sencillo tengo que ser, menos teológico. Dios hace lo que da absolutamente la gana y muchas veces los misterios de Dios, estos de la energía y los toques, y las acciones simbólicas y todo eso, eso tiene un poder increíble. Por eso es que a veces la gente criticó a Guille Ávila por los pañitos que oraba y se los enviaba a la gente por el correo. Mire, Dios hace lo que le da la gana. Hay gente muy teológica y dice, eso de poner las manos al radio, que eso es brujería. Mire a Dios si se la pone en la boca del perrito que tiene, y lo hace con fe, quizás Dios use eso para sanar, quién sabe. El Señor hace lo que le da la gana si hay fe, si hay fe, si hay fe. Esa es la diferencia, porque aquí, esta mujer –eso fue una cosa de poder, una cuestión eléctrica. La vida… –el mundo del espíritu, el mundo de la fe tiene aspectos así raros, misteriosos, que son casi como electrónica. ¿No? Aquí eso fue una transacción eléctrica lo que hizo que ella sintiera lo que sintió. Es fe desnuda, esto es la fe en su forma más básica.
Pidámosle al Señor que aumente esa energía en nuestras vidas. Pequémonos más a Jesús. Porque eso es una cuestión. ¿Cómo dice el señor Jesucristo? Permaneced en mí y yo en vosotros y llevaréis mucho fruto porque apartaos de mí que nada podéis hacer. Es una cuestión eléctrica. Mi computadora, si yo la desconecto de la carga eléctrica nomás dura tres horas y a las dos horas ya la bateriíta esa que tiene dice me estoy muriendo, me estoy muriendo, pégame otra vez porque ella necesita estar enchufada al poder. Es algo eléctrico. La fe es algo eléctrico, usted tiene que estar enchufado a Jesús, enchufado a la palabra, enchufado a la oración, enchufado a la adoración, enchufado a la a las declaraciones verbales de poder, enchufado a la a la comunidad de Dios, enchufado a la a la iglesia. Usted necesita venir a la iglesia, no me diga que usted es tan sofisticado que no necesita venir a la iglesia. Aquí Dios hace cosas, hay que pegarse a las cosas donde está el poder. Hay que estar con gente de poder, hay que hablar con gente que tiene unción. Si usted habla con gente que solamente todo es negativo y pesimista, usted va a ser igualito que ellos en 10 días, se los garantizo. Péguese a gente que tiene unción, poder, positivismo y optimismo y usted también va a recibir lo mismo porque es energía.
Hay energía y nosotros tenemos… eso es uno de los grandes detalles y verdades acerca de la fe. Hay una dimensión de energía y hay que estar donde está la energía. Jesús es la máxima expresión de eso pero también hay otros lugares, hay otras transacciones, cuando tú te pegas a la palabra y tú estás leyendo esa palabra, esa palabra está transmitiendo energía divina. Ahora, pégate al televisor y ya tu sabes, lo que va a salir de allí más loco que un reloj de a peso, como decimos nosotros. Porque esa energía que está allí adentro, ¿qué es lo que te va a dar? Problemas, dificultades, adulterios, sensualidades, locura, violencia, esa energía es la que se va a pegar a ti. Hay que pegarse donde está la energía buena, quien quiera que tenga energía, un ambiente con buena energía, una enseñanza, una iglesia con buena energía, ve a allá y pégate a ella y recibe de ella. Y eso te va a dar fuerza para que tu vida cambie y seas diferente y puedas hacer otras cosas. Ella se pegó a Jesús y vino lo que ella necesitaba.
Último pensamiento. Ella tocó a Jesús, salió poder de Jesús. Bueno, ella dijo, ya tengo lo que necesitaba, ahora me voy a mi casa y ya. Ve por qué, porque ella tiene una mentalidad primitiva, básica. Pero las cosas de Dios son mucho más complejas, a veces Dios tiene tratos con nosotros que van más allá de nuestra necesidad o nuestro drama inmediato. A veces Dios quiere sacar mucho más provecho de la luchas de tu vida, que simplemente tu dramita pequeño que estás viviendo. Tú no sabes qué cosas están pasando a través de ti que tú crees que tú eres el único que está comiéndote un cable y cociéndote en tu propio jugo de sufrimiento, pero hay gente que está mirando tu drama y están aprendiendo y están mirándote a ver qué tú vas a hacer en tu trabajo, en tu familia, en diferentes partes. ¿Qué hablé demasiado? Ya he visto —. No eso es bueno, eso es bueno. No dejen de hacerlo, eso me gusta. Yo prefiero que estén aquí, keep doing that, that’s good. Eso es bueno. Hermanos, ya hasta se me olvidó lo que iba a decir.
Hermanos, de nuevo. A veces Dios tiene cosas que están pasando en nuestra vida personal y Dios quiere glorificarse y por eso a veces Él alarga las cosas porque quiere sacarle el millaje. El milagro Él lo puede hacer en un instante, pero Dios a veces Él le gusta sacarle provecho a las cosas para que otros sean bendecidos. ¿Cuántas personas han sido bendecidas a través de la historia con el dramita de esta mujer? Millones de personas, yo me atrevo a pensar, que han leído este pasaje y han recibido ánimo y estímulo y enseñanza. Mire aquí, dos mil y pico de años después, una comunidad de inmigrantes aquí en Boston está recibiendo bendición de lo que le pasó a esta mujer hace dos mil y pico de años. Ella pensó que este era solamente mi drama, mi problema, mi dificultad. Nosotros tenemos siempre una gran nube de testigos alrededor de nosotros y usted no sabe qué Dios está haciendo. Porque esta mujer qué creyó ella, bueno toco a Jesús, saco lo que necesito, thank you very much, me voy para mi casa y ahora puedo volver otra vez a hacer toda mi vida normal, etcétera.
Pero había algo más que Cristo quería hacer, cuando Él experimenta esa descarga de poder Él dice quién me ha tocado. Ella llega escurriéndose. ¿Quién me ha tocado? Y ella tuvo que detenerse en ese momento porque el Señor… yo creo que el Señor sabía todo lo que estaba pasando. Él quiso hermanos, que esta mujer no se fuera como ella siempre había vivido, anónima, despreciada y deprimida. Él quiso bendecirla un poco más todavía, Él quiso ponerle el toque final a ese drama que él había permitido que se diera y quiso ponerle punto y aparte a lo que había sucedido.
Porque, de nuevo, Dios es así. Dios es complejo en sus cosas y entonces Él quiso que esta mujer fuera, que tuviera un momento de comunicación con Él. Fíjese qué interesante, hay tanto, pero ya no me va a dar oportunidad. Y dice aquí, mire una de las cosas, y es que el Señor quería hablarle a ella y comunicarle algo y ella solamente quería su milagro, su situación. Pero, muchas veces hermanos, la fe quiere enseñarnos algo más. Quiere tratar con nosotros, quiere que crezcamos a otro nivel, quiere desarrollar carácter en nosotros, quiere quebrantarnos, quiere formarnos en hombres y mujeres más poderosos en Dios. Y todo eso el Señor quiso hacer. Esta mujer… cuando el Señor dice, ¿quién me ha tocado? Los discípulos dicen, bueno, todo el mundo te esta tocando. Entonces, ella dice a la gente okay, me tengo que confesar. El Señor no quería que ella se fuera con un sentido de ilegitimidad. Él quería que ella se fuera con un sentido de lo que recibiste, lo merecías y vete bendecida.
Dios es tan misericordioso, tan generoso, tan amoroso con nosotros. Entonces, Él la llama y ella le cuenta su historia. Otros escuchan su historia, son bendecidos por su testimonio, son edificados. El Señor es glorificado, se hace un récord de lo que sucedió, muchos son bendecidos y Él le dice a la mujer estas palabras que la despiden en paz. Y le dice a ella, mujer tu fe te ha salvado. Le dice, hija. Escuche eso, porque era un drama de amor, el Señor es amoroso. El Señor no quería que esta mujer se fuera como una ilegítima, ilegal, indocumentada. Él quería que ella sintiera que hiciste bien, se hizo lo que tenía que hacer, obtuviste lo que tú merecías. Le dijo, hija tu fe te ha salvado, ve en paz. Ese es el Dios que yo conozco hermanos, el Dios de misericordia, el Dios de amor, el Dios de compasión, el Dios que me ama, el Dios que no espera que yo tenga todas las tes cruzadas y todas las íes con su puntito arriba.
El Dios que dice, sabe qué quizás no mereces todo lo que te voy a dar, pero tú ere mi hijo y yo te amo y te lo voy a dar de todas maneras. Es el Cristo que dice, sabe qué, has cometido algunos errores en tu vida, pero yo te amo porque tú me amas y tu corazón está en el lugar correcto. Nunca pienses que tú tienes que tener todo bien arreglado para acercarte a Cristo. Al contrario, a veces mientras más problemas tienes y más dificultades tienes, más el Señor quiere que tú te acerques a Él. Eso te califica más todavía para acercarte al Señor. Quiere el Señor que en esta mañana, la fe de la mujer que tocó el manto de Jesús se haga nuestra fe, amén.
Vamos a bajar nuestras cabezas un momento, yo te pido que recuerdes estas dinámicas de la fe para que en tu próxima lucha, en tu próxima tribulación tú puedas tener acceso. Mira ese Cristo, mira ese Jesús que ha hecho lo que describe este pasaje y pégate a Él y entiende que eso no está allí para que simplemente veamos algo arqueológico que pasó hace dos mil años, eso lo pusieron allí para que tú entiendas que eso es lo mismo que Dios puede hacer por ti hoy en tu situación, por eso está allí. Es un ejemplo, es un paradigma, es un llamado a que tú ejerzas esa misma fe y obtengas ese mismo resultado en tu vida. Que tú uses esa mentalidad y que veas ese mismo poder fluir de Jesús. ¿Qué drama tienes tú? ¿Qué lucha tienes tú? ¿Cuál es tu problema? ¿Cuál es tu situación? Ese problema, esa situación puede obedecer al poder que hay en Jesús y cambiar tu vida, cambiar tu dinámica. Cristo tiene la solución, Cristo tiene la solución a tu problema. No lo sueltes hasta que no hayas recibido todo lo que Él tiene para ti.
| Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 22 de febrero 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
Sermón 1 de marzo 2009 : No tire la toalla!
Vamos al libro de Daniel, capítulo 1. Florecitas de nieve en marzo, pero hermanos no se desanimen, dentro de poco la primavera vencerá el invierno. No tire la toalla. Y en una manera, hermanos, de eso se trata este mensaje. Daniel, capítulo 1. Daniel, chapter 1. Gloria a Dios. Glory to God. Especialmente si usted se crió en el Evangelio, si se crió en un hogar cristiano, yo no dudo que usted, tarde o temprano, ha leído este texto, tal vez en un grupo de jóvenes. Pero hace poco lo leí de otra manera, el Señor me quebrantó revelándome algo y aprovecho en esta mañana de compartir esa revelación con ustedes. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
“En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia á Jerusalén, y la Sitió. El Señor entregó en sus manos” –en manos de Nabucodonosor, “a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar,” –o sea Babilonia– “a la casa de su Dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su Dios. Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey…”
¿Cuántos han leído este versículo antes? “Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, i con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Hermanos, reflejemos por un momento este versículo que usted tal vez ha leído muchísimas veces. Y ahora en el contexto de cómo abre el libro de Daniel, ¿no te parece absurdo hermano, este versículo, esta actitud de Daniel? Piénsalo bien. ¿No te parece una locura, algo absurdo? Este libro comienza describiendo lo que parece ser una derrota total para el pueblo de Israel. Hubo una invasión, hubo una conquista. Hermanos, por qué insistir en no contaminarse, en guardar la ley de moisés, en guardar kosher como hacen los judíos hoy día, si Jerusalén ya está destruida, si la guerra se ha perdido y si no hay esperanza de victoria.
Por qué insistir bajo ese ambiente en no contaminarse… parece una locura. ¿Y la respuesta, hermanos? Y esta es la respuesta para todos de ustedes que tal vez se encuentren en Babilonia en esta mañana. La respuesta hermanos es que la guerra nos e ha perdido todavía, la respuesta es que la esperanza no se ha perdido todavía, la respuesta es que el enemigo no se ha salido con la de él, aunque todo alrededor diga lo contrario. Y hermanos, esa es una especie de fe. Y pido al Señor, que el Señor despierte esa fe en usted, esto es una fe que no se deja vencer. Pídele al Señor esta fe que te asegura que saldrás ganando aunque toda la evidencia alrededor de ti te diga lo contrario. Aunque todo lo que usted vea, aunque tus circunstancias te aconsejen niega a tu Dios y muérete.
Hermanos, esta es la fe que te asegura que tu redentor vive y que tus ojos lo verán aunque todo alrededor te diga todo lo contrario. Hermanos, esta especie de fe es la que ha asegurado que el reino de Dios ha sobrevivido. Gracias. El reino de Dios ha sobrevivido imperios, ejércitos, reyes, dictadores, gobiernos, ateos, generales, invasores, como este, crisis económicas y morales, lo que declara el libro de Hebreos, capítulo 36, versículo 33, cuando declara, “que por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filos de espadas, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros…” En pocas palabras es una fe que tiene por seguro en el centro de los huesos uno vive seguro que a lo largo el reino de Dios siempre gana. Pase lo que pase, llámelo Babilonia, llámelo Persia, llámelo Grecia, llámelo Roma, llámelo la Unión Soviética, llámelo Cuba, llámelo lo que lo llame… parezca lo que parezca. A lo largo el reino de Dios gana y sus hijos salen triunfando.
Y hermanos, yo llamaría a esto una fe que no se deja vencer. Y hay un lugar para una fe de corto plazo sólo para distinguir una especie, por así decirlo, una fe de otra. Y qué es una fe de corto plazo, bueno que es una decisión, es una emergencia y necesita una respuesta en este momento. Padre, provéeme por esta necesidad, Señor sáname de este flujo, de este dolor de cabeza, Señor tengo que llegar a la gasolinera. Padre, ahora y no es gran cosa. You can handle this, God, tú puedes, esto es poca cosa para ti. Y literalmente, poca cosa para ti. Pero, ese tipo de fe, la fe de corto plazo no es de gran ayuda para ti en Babilonia… cuando usted se encuentra en Babilonia. Cuando usted se encuentra en Babilonia usted necesita una fe invencible, una fe que no se deja vencer. Y hermanos, tarde o temprano el Señor permite que sus hijos confronten una Babilonia.
Yo no sé si usted está en Babilonia, ha experimentado una Babilonia, una Babilonia ha visitado sus familias. ¿Por qué no hacemos un examen aquí rápido? ¿Cuándo sabemos que estamos en Babilonia? Hermanos, no estamos hablando de un día fuerte en el trabajo, no estamos hablando de que te rayen el carro en el parqueo, por más que eso nos molesta. No estamos hablando de esos retos, estamos hablando hermanos… uno está en Babilonia como Daniel cuando confrontas una situación y esto puede acontecer en un momento. Una llamada, un e-mail, un texto, de momento tu vida cambia. De momento confrontas una situación tan abrumadora que de una vez pone a prueba todo lo que usted ha aprendido acerca de Dios y todo lo que usted ha aprendido acerca de quién es Dios para ti y tú para Él. Pone en tela de juicio toda tu relación con Dios y todo lo que tú has aprendido hasta ese momento acerca de Dios. Te borra de un momento los linderos espirituales, te daña tu brújula espiritual. Eso es lo que hace una Babilonia. Uno sabe si está en babilonia, si como David en esa situación, toda la vida que usted conoció –en su caso el templo, los sacerdotes, las viñas de Judá, los rostros de su familia, sus vecinos, en un momento desaparecen, no la vemos, una vida totalmente desconocida, totalmente otra. Job es otro ejemplo hermanos, que en un momento en un par de días pierde hijos, provisión, salud.
Hermanos, ¿el libro de Job no es tan exagerado? En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, su… –todo lo que usted conoce de su familia, no es ni siquiera su familia, esto es lo poderoso. Es la imagen que usted tiene de su familia es reconfigurada en un momento. Ese esposo que ayer tú lo conocías como un hombre responsable, sobre el cual descansaba tu confianza y tu corazón va y se corre con otra, guau, tu vida es diferente de ese momento en adelante. Esos hijos, esos niños que tú cargabas, de un momento sea un embarazo inesperado, sea una llamada de la escuela, o peor del cuartel, y ya es otro hijo. Ya es otra situación. Ya esto es otra vida, esto no es lo que usted esperaba. Tu provisión. En un momento, en par de días, este es el drama que los Estados Unidos ha estado vivienda, fortunas se pueden perder en un abrir y cerrar de ojos… fortunas, casas desaparecer, carreras de 20, 25 años, 30 años, desaparecer. Una Babilonia.
Su salud, hermanos, nuestros cuerpos son la cosa más frágil que se ha inventado, y un diagnóstico, una pelota que sale, un dolor de cabeza que no se explica y de momento ya tu vida es otra. Bienvenido a Babilonia. Bienvenido a Babilonia. Y la cosa de Babilonia es esto, cuando esa nube pasa, cuando ese choque inicial pasa y la experiencia emocional inicial pasa y te secas las lágrimas, aún así te quedas con la realidad de los escombros de esta nueva vida. Y esta es la cosa, hermanos, uno no sabe una crisis de este tamaño puede ser de un día, pero más bien uno sabe de antemano que esto no va a pasar en un día o dos. Cuando uno está en Babilonia uno sabe que aquí estaremos tal vez meses, tal vez años, tal vez toda su vida. Hermanos, entonces, primeramente, ¿por qué Dios permite algo así? Un Dios justo, un Dios bueno, un Dios que te ama, un Dios que tú has confesado como tu Dios, un Dios que tú has adorado, un Dios que tú has servido fielmente. ¿Por qué Dios permite algo así sobre su vida? ¿Por qué?
Bueno hermanos, le doy por lo menos dos razones, primeramente hay implicaciones personales para su fe. Hay implicaciones personales. Francamente hermanos, cualquier fe que vale la pena será probada, tarde o temprano. Any faith worth having is a faith worth testing. Cualquier fe que vale la pena a lo largo será probada. Como declara la palabra en el libro de Santiago, la fe sin obras es muerta. ¿Y qué quiere decir eso? Su fe, antes de que sea probada, antes de que pase por una Babilonia… su fe es una profesión, usted lo que tiene es una profesión de fe, eso es importante. Usted lo que tiene son declaraciones de fe, es teología y eso es precioso. Pero, hasta que usted no pase, hasta que el Señor no permita que usted pase por el fuego refinador, esa fe no se activa en una vida ferviente y dinámica y poderosa en el Señor. Imagínate… su vida antes de que pase esta prueba de fe es una colección de talentos y dones y promesas de parte del Señor. Elementos inertes, allí juntos que hasta que el Señor no prenda la llama y comience a derretir esos talentos en mezclarlas con lágrima y quebranto y ahora sí está sacando la Palabra, y ahora sí está comenzando a ejercer ciertos dones, ahora eres un hombre, una mujer de fe. Y ahora brillarás porque en ese fuego el Señor separa las impurezas, el Señor separa la escoria del oro. Y hermanos cuando usted pasa por esto su fe brillará.
Hay implicaciones personales. Pero, hermanos, yo quiero enfatizar esta otra implicación. Otro tipo de fuego refinador y purificador, y es las implicaciones que hay de su sufrimiento y su prueba sobre el reino de Dios. ¿Qué quiere decir con eso? El Señor te ha invitado a un drama eterno. No pierdas de vista eso. Hermanos, mientras usted esté viviendo su vida, mientras usted esté caminando sobre esta tierra no pierda de vista su drama en relación al drama espiritual que se está librando en lugares invisibles. ¿Qué quiero decir con esto? Preguntémonos, ¿qué necesidad tenía Nabucodonosor de tomar de rehén la crema de Judá? –estos muchachos y llevarlos allá. Él ya había hecho lo que le dio la gana con Jerusalén, ¿verdad? Destruyó sus muros, quemó el templo, mató los sacerdotes, de remate toma los instrumentos de adoración del templo del Señor forjada con oro de las ofrendas del pueblo, él toma estos utensilios del templo del Señor. ¿Cómo te sentirías tu, hermano? Y de momento él lo lleva a Babilonia y lo entrega a sus Dioses paganos como un símbolo gráfico, culminante, de una victoria completa –de una conquista.
Qué necesidad tenía él de llevar a estos muchachos de rehén e incorporarlos a su corte, y adoctrinarlos a su cultura y en su manera de pensar y su política. ¿Qué necesidad hay? ¿Sabe por qué? Y aprenda esto bien, aprenda esto bien. Cuando estés en Babilonia. ¿Sabes por qué era tan necesario que hiciera esto? Porque no hay… –la conquista no es completa hasta que uno no se rinda voluntariamente. La conquista no es completa hasta que el enemigo provoca que usted diga, hasta que él oiga de tus labios, ¿ya para qué? Ya no hay esperanza, ya la guerra terminó, ya mi Dios ha muerto y con mi Dios sus promesas. Como declara Pablo en 2ª de Corintios, mira si Cristo –en el contexto de la resurrección del Señor–, si Cristo no ha resucitado en vano es nuestra fe, en vano es nuestra fe. Comamos, dancemos, vivamos, ¿para qué? Ustedes ven lo absurdo que es la declaración de Daniel de no contaminarse en este trasfondo, si es que uno está convencido que la guerra está perdida ya. Pero el Señor sabe, en esta controversia con Satanás, desde antigüedad, Él siempre ha mantenido algo. El Señor ha mantenido. Es más yo, –forgive me God–, Él ha apostado que una minoría, un remanente, tal vez hasta un alma is enough for God. Una alma rehusará, se negará a rendirse. Okay, venga la prueba. El fuego arrasa con todo lo Santo, con todo lo divino, con toda la religiosidad, con todos los aparatos, con todo. Y Él mantiene que cuando ese fuego, esas llamas mueran, quedará por lo menos un Noé. Quedará por lo menos un Abraham. Quedará por lo menos un Josué, un Caleb. Quedará por lo menos un Job. Quedará por lo menos un Daniel.
El Señor permite esto, permite estas Babilonias en esta controversia espiritual porque Él dice ahora en este contexto veremos haber quién me ama, en este contexto tan negativo veremos quién todavía me llama, quién aún me busca… quién aún confía en mí y de esa persona, aunque sea un alma, de esa vida yo puedo crear esa nación. De esa vida yo puedo crear toda una generación inconquistable. Satanás no tiene estrategia con alguien así. Y en este fuego refinador, el Señor está buscando almas con ese ADN espiritual. That’s you. A eso el Señor nos ha llamado. Entonces, hermanos, no te olvides hermano que esto es guerra. No solamente que esto es guerra, pero como decía Louis, nosotros somos parte de un ejército de resistencia. Nosotros vivimos, como él declaraba, en terreno ocupado por el enemigo, this is occupied territory. El enemigo ha usurpado este terreno, esto no es de él. Y tú eres parte del reino legítimo y nosotros vivimos aún, aunque todo alrededor parece que el enemigo se ha apoderado de todo, nosotros vivimos con esperanza… –es más, la certeza, la certeza entre poco habrá una invasión.
Como en la segunda guerra mundial, tú estás en Francia es el año 1944, los alemanes se han replegado de París por más de cuatro años y tú estás seguro que cualquier día tu redentor llega, Y habrá una liberación. La fe es la certeza de lo que no se ve, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Y hermanos en este contexto lo que se espera y no se ve es la victoria, esa victoria y tú la abrazas, tú la esperas, tú la besas… aunque todo a tu alrededor te diga esto es absurdo –esto es absurdo. ¿Entonces cómo lo hace? ¿Cómo lo hace en Babilonia, hermanos? Are we going to make it out of Babylon, ¿cómo nos formamos en un ejército de resistencia debilitando al enemigo y abriéndole paso a nuestro rey que nos viene a redimir. Sabe qué, tres consejos. Primeramente, hermanos, en Babilonia busca al Señor, por decisión y no emoción. En Babilonia busca al Señor por decisión y no emoción. Qué quiero decir con eso, usted puede reducir este punto en esta palabra: disciplina, discipline… disciplina espiritual.
¿Qué quiero decir con esto, hermanos? Esta declaración de Daniel, que él propuso la fuerza de esa palabra, proponer, habla de determinación, eso implica disciplina. Eso implica venga lo que venga, ve alo que yo vea, yo me propongo mientras el Señor me de vida hasta que el Señor restaure Israel, yo me propongo no contaminarme. ¿Y cómo hace esto? Hermanos, en campos de guerra, en campos de prisión de soldados de guerra o soldados en un campo de concentración, tienen la costumbre de mantener ciertas disciplinas aún mientras ellos están presos, que parece un poco ridículo. Usted ha oído esto, ellos se saludan como soldados, ellos respetan su rango aunque ya para ellos se supone que la guerra ha terminado porque son presos. ¿Qué hacen ellos? Poniéndose su uniforme. ¿Qué hacen ellos? Arreglando su uniforme. ¿Qué hacen ellos? Desfilando todas las mañanas. ¿Qué hacen ellos? Haciendo ejercicio y manteniéndose en forma. ¿Qué hacen ellos? Saludando la bandera si les permiten. ¿Por qué? Estas son disciplinas que los ayuda a sobrevivir aún cuando todo a su alrededor le dice, véncete. Y esto es lo que hacía Daniel, no vamos a ir a este texto, pero ustedes conocen la historia de Daniel y la fosa de leones, hermanos. Allí declara la palabra que él solía llegar delante de la presencia del señor, tres veces al día, como un reloj por años. Esto fue un reloj, esto es una disciplina, con ganas o sin ganas abría las ventanas hacia Jerusalén y allí buscaba el rostro de Dios.
Y hermanos les voy a decir, –les voy a advertir–, en Babilonia, especialmente Babilonia, te van a faltar las ganas, te van a faltar las ganas. Te van a faltar las ganas de alabar al señor, te van a faltar las ganas de buscar su rostro, te van a faltar las ganas de oír de Él. En Babilonia eso es especialmente peligroso, porque como Daniel descubrió, él estaba rodeado. El reino de Nabucodonosor, Babilonia estaba donde quiera, donde quiera. Él estaba rodeado de la comida, de las normas, la cultura y la inmoralidad de Babilonia. Hermanos, él nadaba en aguas de conquista como un pez. Y así es tu vida. Si usted se deja, hermano, esas aguas de depresión, esas aguas de mira ya tira la toalla y negatividad, esas aguas que tal vez usted confrontará aún en el camino de su casa al trabajo, del trabajo al hospital, o del hospital a tu hogar. Eso te va a agotar. Tarde o temprano, a menos que usted con disciplina llegue delante del señor, y dice Señor yo tal vez no entienda esta situación, tal vez yo no sé qué hago en Babilonia o qué hice yo para merecer eso, pero yo declaro aunque mi corazón no lo sienta, yo confieso que tú estás en tu trono, que tú estás en control y Padre, mi corazón te busca y pido Señor que tú espíritu, ese espíritu que intercede con gemidos indecibles… Padre que tú espíritu viniste a mi espíritu, que yo soy aún incapaz de ministrarte a ti, ni siquiera te puedo dar la adoración en este momento que tú mereces, pero tu recíbela.
Hermanos, esas son las oraciones que más honran a Dios. Esas oraciones que vienen de decisiones y no de emoción. Esas oraciones que nacen de principios y disciplina. Él oraba tres veces al día. Hermanos, no dejen ir por lo menos una vez al día, antes de su primera decisión, antes de su primera conversación esté delante de la presencia del Señor. Enchúfate con el Señor antes de que salga a Babilonia, punto número uno. Punto número dos, hermanos, le voy a pedir que pasemos a Jeremías, capítulo 29. Punto número dos. En Babilonia, y esto es más difícil que lo del principio, primeramente guarda disciplinas espirituales; segundo, en Babilonia hermanos sirve, en Babilonia ama, en Babilonia construye, en Babilonia determínate ser sal y luz.
El joven Daniel conocía el libro de Jeremías. En Daniel capítulo 9 está esta escena donde Daniel abre este rollo y está leyendo las promesas del libro de Jeremías, específicamente Jeremías 25 y Jeremías 29 que declara que dentro de 70 años el Señor levantaría el exilio de Jerusalén –de Judá de Israel, y que volvería el pueblo del Señor de toda la tierra y regresarían allí. Pero, Él también conocía el contexto de esa promesa. Declara la palabra: “así ha dicho Jehová,” versículo 4 mis hermanos, “así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, á todos los de la cautividad que hice trasportar de Jerusalén a Babilonia, en Babilonia edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos, y para que tengan hijas; y multiplicaos ahí, en Babilonia, multiplicaos y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.”
Daniel tomó esto de corazón, él fue… el libro de Daniel para un líder es imprescindible, hay que leerlo porque habla de un hombre libre de corrupción, habla de un hombre que servía sin negligencia, es un tremendo líder. Un tremendo líder. Y hermanos, él servía de todo su corazón, bendecía a estos hombres, servía rey tras rey aún cuando hubiera golpes de estado, y hubieron unos cuantos en los 70 años que estuvo Daniel allí, próximo reinado el lo sirvió con el mismo, con la misma excelencia que él servía el anterior y hermanos mientras él hacía eso el Señor lo bendecía, mientras usted haga eso sobre la marcha, usted se levanta y tú dices bueno aquí va, estoy en Babilonia y yo me puedo dar, yo me puedo entregar a la depresión, yo me puedo quedar en casa con mis pantuflas y mi bata y puedo hacer… dejar que mi barba crezca y me puedo convertir en un ermitaño…
O puedo salir por esa puerta y declarar que soy un hijo de Dios y es aquí que el Señor va a florecer mis dones, es aquí que el Señor –fue en este contexto, sin Babilonia las revelaciones que el Señor le dio a Daniel no hubiese sido posible. Sin Babilonia los dones que el Señor le había… que estaban inertes en él no hubiesen florecido. Este hombre se convirtió en un profeta del Señor, un instrumento en las manos del Señor. Pero, hermanos, vino de una decisión de primero obedecer la palabra del Señor, de orar por el Shalom, la paz de todo su alrededor. Hermano, ame aún en Babilonia, ame aún a aquéllos que son responsables por su Babilonia, ame, sirva, bendiga a aquéllos que son responsables por su cautividad aún. Se oye radical, se oye radical, pero esto es guerra de resistencia. This is a resistance warfare, a lo largo tu fe sólo se aumentará, y a lo largo como pasó con Daniel, el nombre del Señor será exaltado y glorificado sobre tu vida.
A lo largo reyes paganos, esto es lo que te va a acontecer, los que son testigos de tu vida, los que son la gente que están mirando tu drama de lejos… estoy hablando de ángeles, sí, estoy hablando de demonios, pero tus vecinos y por así decirlo los reyes paganos se verán obligados a declarar no hay un Dios que salve como el Dios de Daniel. No hay un Dios que salve como el Dios de ese muchacho. No hay un Dios que salve como el Dios de esa hermana. Yo no me explico cómo ella se levanta por la mañana, yo no me explico cómo ella se viste, yo no me explico cómo ella como ella va y hace sus cosas con diligencia, yo no me explico esa sonrisa, yo no sé, pero no hay un Dios que salve como el Dios de esa hermana. Jehová sea glorificado aún en Babilonia, mis hermanos. La resistencia del enemigo cae y es corrompido aún de adentro por fuera.
Finalmente hermanos, no dejen esto, en Babilonia viva, en Babilonia viva esperando su redención. En Babilonia viva esperando su redención, viva como un peregrino, un extranjero, sabiendo de dónde usted salió. Hermanos, y yo creo que esto es el secreto de Daniel, él pudo entrar aún como un jovencito en esa corte y confrontar esta realidad y mantener su integridad y mantener su santidad y hacer lo que le pidieran que haga porque detrás de él… él se amarró esta promesa. En el versículo 10, de Jeremías 19 el Señor le promete, “porque así dijo Jehová, cuando en Babilonia se cumplan los 70 años, yo os visitaré y despertaré sobre vosotros mi buena palabra para haceros volver a este lugar.” Hermanos, de gratis porque estamos ya en ese vecindario, me encanta este versículo, y tú recibe esto también. Porque en Babilonia es muy difícil creer esto, más que en otro lugar, tu Dios te promete, hermano. Aunque todo tu alrededor te diga lo contrario, aunque todas las circunstancias te digan otra cosa. Aunque usted se crea que tu Dios te abandonó, que no hay solución, que todo está perdido, que no hay razón porque despertarte en la mañana, el Señor te promete yo sé los pensamientos que tengas dentro de vosotros, pensamientos de paz no de mal para daros el fin que esperáis. Daniel se levantaba cada mañana y se acostaba cada noche marcando los días… marcando los días. Abrazando esta promesa.
Hermanos, conozcan las promesas del Señor. Conozca las promesas del Señor, indaga, nade en las promesas del Señor, bébelas, digiérelas, escríbalas, memorízalas, amárralas sobre tu corazón, escríbelas, como dice la palabra, sobre las tablas de tu corazón, escribe tu nombre en ellas, personalízalas. Hermanos, sueños que no se han realizado, pero marca los días. Promesas del Señor que aún no se han cumplido, pero marca los días. Oraciones que aún el Señor no ha contestado, que han pasado un año, han pasado cinco años, han pasado diez años, han pasado quince años… marca los días, márcalos –márcalas. En esta controversia el Señor te va a mostrar que Él es fiel. A los 80, 90 años Daniel aún iba delante del Señor, y cuando mira como un reloj cuando se cumplió los 70 años él vino delante del Señor y dice Padre, ¿y ahora? ¿ahora qué? Yo he esperado toda mi vida, yo he esperado, yo he confiado en ti, cumple tus promesas. Hebreos, 11. Declara que en versículo 13 de Hebreos 11, conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido. La ironía hermanos es que Daniel –la tradición es que Daniel nunca regresó a Jerusalén pero que Dios lo usó para ser de influencia con el Rey Sido de Persia, porque estaba en su corte… y esa liberación -él fue el vaso que el Señor usó. Y aunque él no llegará allí, dice allí, “sino mirándolo de lejos y creyéndolo y saludándolo y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra, porque lo que éstos dicen ciertamente dan a entender que buscan una patria pues si hubiesen estado pensando en aquellos a donde salieron, ciertamente tenía tiempo de volver.” Pero declara el Señor, anhelaban una mejor. Anhelaban una mejor. Anhelaban… esto es lo celestial, por lo cual Dios, y hermano recibe esta palabra, Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.
Hermanos, aunque los saludemos, aunque usted salude su redención de lejos, tome a sus… si tiene hijos, tome a sus hijos, si tiene nietos, tómelos… ponle las manos, pásale la promesa a ellos, pásale esa herencia a ellos, pásale ese ojo de guerrero a ellos. Creemos, hermanos, una generación invencible. Pongámosle.
Esta fe que no se deja vencer, es una fe que declara aún en Babilonia ‘grande es nuestro Dios, grande es nuestro rey, aleluya, Cristo vivo está’ esto es fácil hacerlo aquí en León de Judá con este equipo, luce allí, mis hermanos y es súper difícil declarar esto en Babilonia, sin el templo, sin todo lo que usted conoce. Pero yo te digo esta promesa, hermano, Dios sigue en su trono. El cielo y la tierra pasarán, su palabra jamás pasará. Hermanos, no hay una promesa que el Señor le haya hecho a usted que ha caído a la tierra, es más Babilonia solamente lo hace más precioso. Babilonia solamente nos hace anhelarla más, nos prepara más para ella.
Padre venimos delante de tu presencia con la certeza, primeramente Señor agradeciéndote por hacernos miembros de tu reino que es un privilegio que es incontable, Señor, primeramente afirmamos eso. No lo cambiaríamos para nada, no lo cambiaríamos para nada, Señor. No cambiaríamos esta salvación, no cambiaríamos el conocerte a ti, no cambiaríamos el privilegio de estar delante de tu presencia. Señor, no cambiaríamos ni siquiera para ganar mil años, no cambiaríamos un día en tus atrios, porque eso es precioso. Señor, venga lo que venga no podemos imaginar el mundo sin ti. Señor, el sol se apagará y tú sigues siendo Dios, Señor el cielo y la tierra pasarán, tú sigues siendo Dios, tú sigues siendo rey, tú sigues soberano, Padre y nosotros declaramos porque somos tu pueblo y somos pueblo de tu palabra y aquí tu palabra es ley, Señor.
Y aquí tu palabra en este espacio, tu palabra tiene autoridad, en este lugar y así declaramos a aquél que murió sobre una cruz y fue sepultado y aún sobre la muerte venciste y saliste conquistador. Señor, a lo largo, a lo largo toda lengua confesará que tú eres Señor. A lo largo, Padre, toda rodilla se doblará delante de ti, a lo largo, Padre, todos los reyes de la tierra, Señor, desde los días de Abel y Adán, Señor, hasta el día presente todos arrojarán sus coronas delante de ti y declararán, Señor, quién eres tú. Verán quién eres tú. Lo que nosotros hemos sabido dentro de nuestro corazón, con los ojos de la fe …… Padre, yo amarro esas promesas, yo amarro a mis hermanos a esas palabras ahora en el nombre de Jesús, yo amarro sus vidas a esas promesas ahora, Señor, en el nombre de Jesús. Yo amarro sus corazones, su economía, sus amistades, su familia, su generación, sus esperanzas, sus sueños a esas promesas, Padre. Yo declaro, Padre que no hay uno que te invoque como Dios, no hay uno aquí, no hay uno en este espacio que te invoque como Dios y rey que será avergonzado aún. No hay uno Señor que confíe en tus promesas que será avergonzado. No hay uno, Señor, que confiese, mi Dios vive y será avergonzado, Padre. You are alive, your kingdom rules, it isn’t over, it isn’t over –no ha terminado, Padre, tu reino es establecido por una eternidad y a lo largo tuya es la victoria, tuyo es el honor. Tuya es la gloria.
| Sermón de Samuel Acevedo grabado 1 de marzo 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
Sermón 8 de marzo 2009: Vencer obstáculos en comunidad
La mente es una cosa, si tienes una mente negativa tu no esperas nada de Dios, tú no estás convencido de que Dios no obra de una manera, eso es lo que va a pasar en tu vida porque tu mente es poderosa. Lo que tú piensas, según lo que tu pienses así eres. Según lo que tú esperas ver recibir así va a suceder en tu vida. Por eso es que debemos pedirle al Señor ancha mi fe, ancha mi expectativa de lo que tú puedes hacer, ancha los parámetros de lo que yo creo que tu eres capaz de hacer. Para que entonces tú puedas hacerlo porque si tu fe es pequeñita así va a ser tu realidad. Si tu fe es grande y poderosa así van a ser tus posibilidades también. Apúntate eso allí, te lo doy gratis.
Capitulo 5, Lucas, versículo 17.
Él famoso pasaje bien conocido de la sanidad recibida por un paralítico que fue traído a Jesús. Dice, “aconteció un día que Él estaba enseñando y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea y de Judea y Jerusalén…” y aquí está algo bien, bien importante: y el poder del Señor estaba con Él para sanar. ¡Aleluya!
Esa era la diferencia entre Jesús y los demás maestros que había en ese tiempo en Israel. Él poder del Señor estaba con Él para sanar, “y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de Él, pero no hallando como hacerlo a causa de la multitud subieron encima de la casa y por el tejado le bajaron con el lecho. Poniéndolo en medio, delante de Jesús. Al ver Él…” ¿que fue lo que vio Él?
Al ver Él la fe… digan otra vez,¡la fe! Al ver la fe de ellos, “le dijo al hombre,” -al paralítico-, “hombre tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar diciendo, ¿quien es este que habla blasfemias? ¿Quien puede perdonar pecados sino solo Dios? Jesús entonces conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo, ¿Que caviláis en vuestros corazones? ¿Que es mas fácil, ¿decir tus pecados te son perdonados o decir levántate y anda? Pues, para que sepáis que el hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico: a ti te digo, levántate, toma tu lecho y vete a tu casa.”
“Al instante levantándose en presencia de ellos y tomando el lecho en que estaba sentado se fue a su casa glorificando a Dios. Y todos sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios. Y llenos de temor decían, hoy hemos visto maravillas.” Bendiga al Señor su santa palabra. Amén, amén.
Seguimos, seguimos hablando acerca de la fe.
Ese es otro sermón también a cerca de cómo Dios a veces limpia nuestros pecados y cuando llega allá nuestra oraciones están en estéreo están perfectas porque la gracia del Señor lo hace posible.
Estamos hablando a cerca de la fe, hermanos, estamos hablando en este tiempo que queremos… y yo, y mi meta es que este año 2009, meditemos continuamente sobre temas que construyan, fortalezcan, edifiquen nuestra fe y nos hagan una congregación cada vez más poderosa, más efectiva en las cosas de Dios así que este sermón también es una ilustración a través de este pasaje de principios de fe que nosotros podemos usar para nuestra vida.
Y este pasaje como el pasaje anterior que discutimos sobre la mujer con el flujo de sangre, ¿recuerdan ese pasaje? La mujer con el flujo de sangre que tenía una enfermedad, doce años… Ningún médico pudo sanarla, muchos obstáculos se presentaron delante de ella para llegar a Jesús, pero ella se esforzó, se sobrepuso a los obstáculos, tocó el borde del manto de Jesús, altero la agenda de Jesús y fue sanada. Y no solamente fue sanada sino que fue consolada, también al final, el Señor le dijo, “hija tu fe te ha salvado, vete en paz.”
Y es interesante porque este pasaje a pesar de que relata un evento muy diferente al de esa mujer; en este caso son cuatro hombres, uno de los pasajes paralelos en Mateo, y en Marcos señala que son cuatro hombres, aquí solamente dice que unos hombres. En el caso era una mujer solitaria aquí hay una comunidad de gente. ¡Qué lindo es, hermanos, cuando la vida cristiana se vive en comunidad! Ahí te viene una primera enseñanza que se me ocurre ahora, no se me ha ocurrido cuando estaba relatando, o meditando sobre este sermón.
La verdad que las batallas de la vida como que pasan mejor cuando lo hacemos en familia, cuando lo hacemos con familia de otros creyentes, cuando nuestras cargas las compartimos con otros. Qué bueno es tener un compañero de trinchera, ¿verdad que si? Cuando las cosas arrecian usted tiene alguien ahí que aunque sea por vergüenza usted dispara para que no piense que usted es un cobarde, ¿no? Es bueno tener gente ahí detrás de usted apoyándolo, orando por usted, compartiendo las cargas, adorando al Señor juntos; es el principio detrás de la iglesia. Él Señor Jesucristo dice que donde están dos o tres reunidos en su nombre, ¿que pasa? ¡Allí Él está!
Hay un principio de comunidad muy importante, nunca pretenda llevar sus cargas sola o sólo, amén. Porque, ¿sabe lo que pasa? Él diablo quiere aislarnos muchas veces…. ¿saben? Él diablo quiere que usted cuando está pasando por un problema se mete en una esquina allí solo, ¡ay de mí! Nadie me ama, yo soy el único que está sufriendo en el mundo y entonces que le pegue un buen batazo para derribarlo completamente. Al diablo le gusta la gente que se aísla, y es importante, hermanos, cuando estamos pasando por problemas… busquemos a alguien, busquemos un hombro adicional. Busquemos a alguien que entienda nuestros problemas con el cual orar, llorar, clamar al Señor y compartir las cargas de la vida.
No pretenda vivir la vida solo o sola, búsquese siempre la comunidad de fe; por eso a mí me encanta las células en la iglesia, esos grupos familiares que se reúnen en los hogares. Me encanta cuando yo oigo por allí que un grupo de hermanos esta reuniéndose para compartir juntos y orar y buscar de Dios…. y que están haciendo comunidad. Yo les digo hermanos, yo… me encantaría ver a nuestra iglesia, con el paso de los años, formarse en grupos de gente que tengan afinidad unos con los otros y que están reunidos aunque sea una vez por semana o una vez por mes para compartir un libro, para orar juntos, para compartir en sus problemas o lo que sea, eso es lindo…. Hay que vivir la vida en comunidad. Busque a alguien, busque un buddy, busque un compañero, gente que esté con usted para compartir las cargas.
Este hombre, este paralítico, tenía una comunidad; no sé si eran familiares de él, probablemente eran amigos de él, quizás eran vecinos, gente generosa, de corazón generoso, que vieron la oportunidad aquí de ayudar a este varón; y traerlo ante ese hombre poderoso, que ellos no sabían exactamente quien era pero tenía poder y lo trajeron, se incomodaron para ayudar a este hombre y traerlo.
Otra enseñanza, qué importante es, hermanos, que nosotros seamos generosos con los demás. A veces vemos la gente sufriendo, comiéndose un cable, como decimos por ahí. Nosotros decimos: oh yo estoy demasiado ocupado, yo tengo mis propios problemas, yo no puedo sacar tiempo para ayudar a esta persona, o llamar… sé que fulanito está deprimido o está enfermo y no lo hemos visto por la iglesia durante mucho tiempo, pero tengo demasiado trabajo, demasiadas cosas que hacer. Hermanos, hermanas, comparte tus recursos con otros. Creo que este es un tiempo en la vida de la humanidad y de la sociedad en que se necesita gente generosa que comparta con otros. Espero que en estos tiempos de prueba, de dificultades financieras, es importante que si tú sabes que alguien necesita una ayuda mira… comparte tus recursos.
Si puedes extender la mano alguien con un par de pesos o invitar a alguien a una comida a tu casa, hazlo en el nombre del Señor. Si las cosas siguieran poniéndose más difíciles, vamos a necesitar de ayudar a otros extendernos hacia otros, vamos a necesitar más y más vivir la vida en comunidad. Saben, y eso es muy bueno, en un sentido habría hasta que darle gracias a Dios por las pruebas y dificultades. En nuestros países la gente a veces es pobre pero son más felices que nosotros que tenemos mucho aquí. ¿Es así o no?
Yo veo eso donde quiera, hermanos, cuando uno visita otros países… usted ve que la gente como que son alegres, les encanta la amistad, llegan a la casa y n un momentito están haciendo un cocinado o como decimos nosotros allí, con un poquito de arroz dos pedacitos de salchichón y lo echan allí con un pedacito de ají que les queda ahí en alguna parte; cuando van a ver están compartiendo una comida y gozándose todo. Nosotros aquí con tanta comida y tantas cosas vivimos deprimidos, ansiosos, tristes, no dormimos, tomamos pastillas por donde quiera y estamos demasiados ocupados para entretener gente en la casa, para recibir gente. Óigame, hay que romper eso, si la pobreza nos lleva a ese tipo de vida gloria a Dios, ¿sabe? Porque a veces es bueno cultivar los valores bellos de la vida y no hay nada como la generosidad, no hay nada como el compañerismo, no hay nada como la amistad.
Hermanos, la iglesia de Jesucristo está creada para que haya amistad, para que haya compañerismo. Yo le pido al Señor, Señor, has que nuestra iglesia, cada día más y más, sea una comunidad de gente que se amen unos a otros. Amén. Gente que se busquen, que se visiten, que se inviten, que se ayuden, que oren juntos, que les guste estar juntos. Yo no quiero una iglesia donde la gente venga aquí, se persignan cada uno por su lado y después se van pa’ la casa todo el mundo como desperdigados. Quiere el Señor que cada día vayamos, más y más, haciéndonos una comunidad estrechamente unida uno con los otros y que cultivemos eso. Eso requiere esfuerzo, la verdad es que, muchas veces no vamos a querer hacerlo, pero tenemos que hacerlo por principio. Hay mucha gente que dice, bueno yo no soy dado a estar buscando a los demás. A veces es orgullo, a veces es temor de ser rechazado, a veces es que no nos crecimos en esa manera.
Hay que hacer un esfuerzo, hay que esforzarse, hay que hacerse frágil. Lo peor que puede pasar es que si tu invitas te digan que no que no van a venir. Bueno men, se lo pierden ellos comete tú la comida y dale gracias a Dios que tienes más para mañana. Hay que hacerse frágil, para que haya amistad, para que haya compañerismo, uno tiene como que arriesgarse a veces, sí, exponerse. A veces fracasa pero a veces le pega de vez en cuando y te ganas un gran amigo para toda la vida, una gran amiga para toda la vida. Hay que hacerse frágil para que haya comunidad, para que haya compañerismo, así que vamos a hacer un esfuerzo.
Estos cuatro hombres con su amigo paralítico, que no podía darles nada excepto problemas, son un ejemplo de esa vida vivida en comunidad. Él principio de compañerismo, que es el principio esencial de la iglesia. No hay llaneros solitarios en el Reino de Dios. La vida cristiana tiene que vivirse en comunidad. Y es cierto, algunos de esa gente en la comunidad, no son la gente más a veces más agradables, te van a fallar, te van a herir. Hermanos, en el Reino de Dios hay de todo, ¿sabe? Pero es lo que tenemos y Dios ha hecho su iglesia y tenemos que vivir con ella, tenemos que amarla, tenemos que amar esa familia de fe; es una familia neurótica y disfuncional a veces, es cierto, pero es lo que tenemos. Mire, a veces usted porque su hermano o su hermana es problemático usted dice, bueno, no te quiero ver, ya no eres mi hermano… La sangre esta ahí adentro, la sangre de Cristo está adentro de usted y está en los suyos, usted quiera o no compartimos la misma sangre y por eso estamos obligados aquí a fumarnos esa comunidad de fe que se llama la iglesia hasta que Cristo venga. Y entonces venga algo mejor, ya todos estamos santificados, no tenemos problemas, no tenemos defectos… pero mientras tanto tenemos que convivir aquí juntos. Amén. Gloria al Señor, eso es gratis.
Pero es cierto esta gente, esto estos hombres estaban en comunidad y eso hizo una gran diferencia. Así que la primera lección de este pasaje es eso: vivamos la vida en comunidad tanto recibiendo y buscando amor y también dando amor, siendo generosos compartiendo nuestros recursos con los demás, sacando a alguien de un apuro en un momento dado. Entonces, lo segundo que yo veo aquí, es esto acerca de la fe específicamente, mucho de la fe se refiere a vencer obstáculos. Una de las cosas que caracteriza a la persona de fe es que es una persona, un hombre, una mujer, que se sobrepone a los obstáculos. Cuando vienen los obstáculos, en vez de echarse a morir y de colgar los guantes, como que se crecen y le dice, como le dijo David a Goliat, ¿quien es este…? Cómo fue que le dijo… este pagano, está incircunciso para que rete e insulte al ejército de Dios vivo. Cuando vienen los problemas a tu vida, mira, crécete y hazte fuerte y entonces es cuando tienes que tomar tu fe más que nunca, y decir, de aquí no me muevo yo. Tú te tienes que ir, pero yo me quedo donde yo estoy, porque esto nos lo dio Dios.
Entonces, mucha de la fe se refiere a vencer obstáculos, como vimos con la mujer del flujo de sangre: ella venció obstáculos, todo se interponía entre ella y Jesús; pero ella dijo, no, yo quiero mi bendición, yo quiero mi milagro e hizo lo que tenía que hacer y agarró poder de Jesús porque venció obstáculos. Mucho de la fe tiene que ver con vencer deficiencias, vencer dificultades que vienen a tu vida, vencer problemas, inercia que se pone entre tú y lo que Dios quiere darte.
Es como esas tribus enemigas que Dios les dijo a Israel esta tierra es de ustedes, Canaán es de ustedes. Pero había allí tribus que poseían esa tierra y que ya Dios los había desechado, los había maldecido por su pecado y su inmundicia y su impureza; ya esa tierra no les partencia. Esas tribu eran símbolo de del esas fuerza enemigas que quieren interponerse entre la herencia que Dios te ha dado y tu. Y tú tienes que decidir si tu vas a dejar que esas tribus enemigas, esos poderes enemigos se planten en tu tierra y te arranquen lo que es tuyo o si tu vas a crecerte como hicieron Josué y Caleb y decir en nombre del Señor nosotros vamos a tomar esa tierra porque es nuestra Dios nos la ha dado. Así va a pasar, Dios quiere bendición para tu familia, Dios quiere bendición para tus hijos, Dios quiere bendición para tus finanzas, Dios quiere bendición para tu salud, Dios quiere bendición para tus emociones; y tú eres… tu fe va decidir si tú vas a dejar que el diablo y la carne se interpongan o tú vas a vencer y vas a salir adelante y tú vas a guerrear por tu milagro, vas a guerrear por tu salvación, vas a guerrear por tu bendición, vas a guerrear por esa vida abundante que Cristo te ha prometido.
Vencer obstáculos, no dejar que lo que Dios ha declarado… Dios tenía sanidad para este hombre, pero había obstáculos. Mucha de la fe tiene que ver con atreverse a emprender lo improbable, lo que no tiene muchas posibilidades de historia, pero hay que atreverse. Estos hombres confrontaban la improbabilidad de lo que ellos querían hacer en mucha maneras. Mucha de la fe requiere arriesgar cosas. Piense en Ester cuando tenía que presentarse ante el Rey Azuero para eh interceder en favor de su pueblo que lo iban a exterminar, y no había posibilidad de que ella… porque el rey no la había invitado y para ir ante el rey, aún cuando ella era la concubina principal del rey, la esposa del rey, la ley impedía que ella pudiera acerarse al rey al menos que lo fuera por una invitación previa del rey. Pero ella tenía una imperiosa necesidad y entendió que Dios la había puesto para que ella fuera la que hiciera esto y ella se atrevió y dijo mira si me matan que me maten pero yo voy a entrar allí. Y entró y el rey le concedió su petición y más.
La vida de fe es eso, hay que arriesgarse; a veces hay que jugarse el todo por el todo, hermanos, y poner todas cositas que tu tiene, tu montoncito de cosas ponerlas todas sobre la mesa y decir aquí esta todo Señor, me voy a tirar por allí, y si perezco que perezco. Yo no les consejo eso todas las veces, ¿sabe? Pero de vez en cuando, hermanos, a veces en la vida hay una o dos ocasiones en el que usted tiene que jugarse el todo por el todo, ¿sabe? Y usted tiene que… va a llegar un día en tu vida aunque sea una vez, quizás, que tú… que Egipto… el faraón esta detrás de ti, están todos los ejércitos del infierno detrás de ti y esta delante de ti el mar rojo y tú tienes que dar un paso de fe simplemente y pensar que el mar se va a abrir, porque si no te van a comer los egipcios o algo va a pasar.
Hay que atreverse, hay que arriesgar cosas. Y hay otras ocasiones en al vida en que hay que arriesgar cosas menores pero siempre la fe involucra riesgo. Como estos hombres se arriesgaron al rechazo de Jesús y hasta una demanda de los dueños de la casa porque le rompieron el techo. Es así hermanos, la fe arriesga cosas, a veces la fe parece imprudencia. Mucha de la gente que alaba la Biblia es gente imprudente, gente afrentada…
… statement dice que yo tengo que atender a los judíos primero y tú eres una pagana. Sí, señor, pero recuerda que aunque sea una migajita ahí que caiga de la mesa eso para los paganos también es… hacer grande tu fe, por esas palabras tu hija ya es sanada inmediatamente se fue con su milagro inmediatamente porque se atrevió a ser un poquito insistente, descortés. El amigo a la media noche recuerdan la historia vamos a discutir todas esa historias, el amigo a la media noche que viene familia, viene visitantes, no había teléfono en ese tiempo, no había Internet para decir la gente llego a tal hora de tal día, ¿no? Se le aparecen ahí, tocándole la puerta como a veces en nuestros países, ¿no? La gente llega a la hora que se le da la gana y la hora que usted está listo para acostarse llegan tres o cuatro amigos bien risueños a hablar con usted y a pasar la noche allí y usted listo para dormir, ¿no?
Y así pasa en esa historia de Jesús, llega visita a la casa, el amigo el abre la puerta a la gente a media noche, no tiene azúcar, le falta café y no tiene nada que servirle a la gente; entonces, espérate mi vecino de aquí al lado le voy a pedir un poquito hasta mañana que yo voy a la bodega y se lo regreso ahí, ¿no? Y le toca a la puerta y el otro está rendido durmiendo a pierna suelta y no le abre, y le toque y le toque y le toque y no le abre, hasta que finalmente dice el vecino bueno pa’ que me deje tranquilo le voy abrir la puerta y le voy a dar lo que necesita. Y el Señor mismo dio esa historia diciendo, a veces hermano cuando tú tienes una necesidad tienes que tocarle al cielo hasta que te abra. Y de nuevo, al Señor le gusta eso, ¿sabe? Al Señor le gusta gente que cree en Él lo suficiente como para importunarlo, ¿entiende? A Dios le gusta a esa gente afrentada que le tocan al Señor, hazme mi milagro, necesito algo de ti.
Yo creo que hay más gente que no recibe por ser tímido que por ser descorteses con Dios. Yo prefiero arriesgar ser descortés con Dios que ser mas tímido de la cuenta, porque yo se que a Dios le gusta le gente atrevida. La gente que cree en Él lo suficiente como para decir que Él es galardonador de los que le buscan. Entonces a veces hay que ser como estos hombres, hay que ser imprudentes, hay que ser descortés porque hay una necesidad. Y ese paralítico era más importante que cuatro tejas en el techo de esa gente. Ellos se atrevieron y Dios honra ese tipo de gente. La fe muchas veces consiste en acciones desesperadas, acciones de gente que no tienen nada que perder porque ya lo perdieron todo de todas maneras, si le cortan la cabeza ya se la cortaron mil veces antes… y ya no tiene nada que perder. Perdieron la casa, perdieron la mujer, perdieron los hijos, perdieron el carro, las ropas ya se la van a llevar en cualquier momento y ellos no tienen nada que perder así que hacen cosas desesperadas.
Se tiran a la misericordia de Dios, Bartimeo, el ciego no tenía nada que perder si era un mendigo y se atrevió a gritarle a Jesús, Señor, hijo de David ten misericordia de mí… Y todo el mundo diciendo, cállate, suave que Él es un hombre muy importante, no tiene tiempo… y el seguía insistiendo hasta que el Señor se paró y lo atendió y le dio lo que le estaba pidiendo. No tenía nada que perder, ¿qué podía perder ese hombre? Su oficio de mendigo, lo único que tenía que perder.
Y a veces, hermanos, nosotros… Dios honra la gente que no tiene nada que perder. Yo creo que uno de los problemas que nosotros tenemos mucho que perder por eso no nos atrevemos a hacer cosas para Dios. Tenemos muchas ropas, muchas casa, mucha nevera con mucha comida, esto y lo otro y estamos… estamos, ¿cómo dijera yo? Espiritualmente, fofos, es una palabra de cinco huecos, débiles. Pero cuando usted se mantiene allí al fuego, al rojo vivo en el Señor, allí es donde Dios bendice a la gente desesperada, esta gente estaba desesperada porque necesitaba un milagro y sabían que Jesús era el único que lo tenía. Es decir, sí, la fe es eso, vence obstáculos, vence deficiencias, se atreve a lo improbable, arriesga cosas por Dios, a veces es imprudente, a veces es desesperada, la fe tiene esa cualidad de intensa… Y sabe algo interesante también acerca de eso, ¿sabe porque Dios tiene una afinidad especial con al gente así? Porque el reino de los cielos, escúchenme, el reino de los cielos es así. El reino de los cielos es atrevido, forzado, violento, ¿si o no? ¿No dice eso la Biblia?
Mire, mire ahí lo que dice en Mateo 11, 12. Dice, “Desde los días de Juan el Bautista ahora, el reino de los cielos sufre violencia y…” ¿Qué? “…y los violentos,” –eso no lo dice Roberto Miranda para justificarse a sí mismo, no. Dice, “y los violentos lo arrebatan.” Ahora mire algo interesante, es decir en otras palabras, déjeme, déjeme… El reino de los cielos, es decir, el sistema de Dios, la economía divina, la encarnación de Dios en la tierra, la relación de los principios del reino con el mundo se basan en oposición y en fuerza y en conflicto. Dice la Biblia que en este mundo hay un príncipe ilegítimamente establecido aquí que se llama Satanás, que ha tomado control de este mundo ilegítimamente, porque Dios le dio a su criatura el mundo, pero su criatura se ha dejado engañar por el diablo y el mortgage se lo robó el diablo y ahora lo tiene él, y es un reino ilegitimo. Entonces, el reino de Dios viene a arrebatarle lo que pertenece al Hijo de Dios, al diablo. Y por eso el reino de Dios es en violencia, es en conflicto; la naturaleza misma del reino de Dios es violencia y conflicto con un reino oscuro, destructivo, maligno, mortífero que se llama el reino de las tinieblas.
Y cuando Dios aterriza en el mundo, aterriza en poder y en guerra, en oposición a las huestes de las tinieblas. Ahora es interesantísimo esto que, en el griego original la traducción esta dice, “desde los días de Juan el Bautista el reino de los cielos sufre violencia,…” usted ve eso allí, sufre violencia. Usted sabe, ¿en qué idioma fue escrito el nuevo testamento? ¿Alguien sabe, ah? En griego –en griego… digan todos, griego. Fue escrito en griego y cómo… ¿por qué lo estamos leyendo ahora en español? ¿Qué pasó? Alguien lo tradujo, ¿verdad que sí? Ahora, a veces en la traducciones se pierde su cosita aquí y allí, eso es muy largo de explicar; pero en el original está y por eso es importante a veces uno ir al original griego para entender esa palabra que se traduce al español, esa expresión: ‘sufre violencia’. En el griego original es “viasetae”, digan todos “viasetae”. Ya todos ustedes son unos expertos en griego aquí toditos. Vaya mañana a la fabrica y digan a la gente “viasetae” y usted verá como lo llevan inmediatamente a un hospital de locos… “Viasetae” esa palabra que traducen aquí, ‘sufre violencia’, “viasetae”, es un verbo que se puede traducir tanto en una forma activa como en una forma pasiva. Puede ese verbo en griego puede decir sufre violencia o procede con violencia, se mueve con violencia.
Y hoy en día la mayoría de los eruditos que ya conocen mucho mejor, por muchos estudios que se han hecho del idioma original de Jesús y todo eso, entienden que la forma correcta de traducir eso es ‘hace violencia’, ‘procede con violencia’. De hecho la New International Version, en inglés, dice: proceeds with violence or proceeds forcefully, dice, moves forcefully, se mueve con fuerza. Así que es mucho mas mucho más apropiado traducir, “desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos se mueve con violencia y los violentos lo arrebatan.” ¿Usted entiende? Es decir, que el reino de Dios se mueve con violencia, el reino es para la gente fuerte, el reino de Dios no es para los cobardes, hermanos. No deje que nadie me lo engañe para decir que los evangélicos son gente que están cayéndose muertos, que son gente poca de ánimo, no. El reino de los cielos es para la gente heroica, fuerte, atrevida. Porque el reino de los cielos es así.
Entonces por eso es que Dios tiene como una afinidad especial con la gente atrevida, con la gente que es de fuerza, la gente agresiva, la gente militante, la gente que cree que Dios es más poderoso que cualquier situación y se lanzan a buscar su bendición. La gente que no reciben no por respuesta y están ahí tocando la puerta hasta que le hagan justicia y le abran la puerta y le den lo que necesitan. A Dios le gusta ese tipo de gente porque su reino es así. Entonces por eso es que usted va a ver a través de la Biblia la gente así, activa, dinámica, emprendedora, atrevida, agresiva, es la gente que Dios honra y bendice. Ahora no en el sentido, déjeme aclarar eso un poquito, porque cuando viene a ver algunos de ustedes necesitan ser menos agresivos pero con los demás. Agresivo en la forma correcta, no agresivo con su esposa, con su hermano, con su compañero de trabajo, no; pero agresivos en Dios, agresivos en las cosas del espíritu, agresivos en lo que Dios ha dicho y yo me agarro de lo que Dios dijo y con eso yo voy al banco y me tiene que dar porque yo tengo la llave de la palabra de Dios.
Esa gente agresiva recibe de Dios y entonces por eso es que estos hombres, gente como Raab, gente como Jacob, gente como Ester, gente como Ruth y su suegra Noemí, gente como Pedro, gente como Pablo, son gente así… gente atrevida. A Pablo lo apedrearon y lo dejaron por muerto y a al otro día estaba predicando el evangelio otra vez. Óigame, si a mí me tiran una sola piedrecita y me dan en la cabeza, ya yo estoy tres días o una semana en al cama quejándome, ¿por qué Dios permitió eso en mi vida? A Pablo lo apedrearon, lo dejaron por muerto y a al otro día estaba predicando el evangelio y, ¿cuántos de nosotros haríamos eso?
Hermanos, esa es la gente que… por eso Dios escogió a un hombre como Pablo. Esa es la gente que a Dios le gusta, que se caen y vuelven y se levantan. Ah me quitaron la casa, pues no te preocupes que ahora le voy a dar doblemente al diablo pa’ que no lo vuelva hacer. Y se levantan nuevamente y siguen adelante y sirven al Señor y aman a Dios y oran más que nunca y dicen la próxima va a hacer más grande que la otra. Se atreven. Pierden el trabajo y entonces, está bien, se lo pierden ellos -y comienza a buscar otra cosa mejor y creen que Dios va abrir una puerta y se mantienen allí hasta que Dios da la respuesta, da la bendición.
Él reino de los cielos es violento y los violentos lo arrebatan, hermanos es una de las cosas y muchos de nosotros tenemos que llenarnos de esa fe agresiva, tenemos que perder la grasa esa de bebé que tenemos nosotros y hacernos atrevidos en el Señor, atrevidos en la oración, atrevidos en el ayuno, atrevidos en el servicio, atrevidos en dar, atrevidos en confesar , atrevidos en alabar y glorificar al Señor porque al Señor le gusta esa gente atrevida, esa gente agresiva, que no se dejan quedar en el piso caídos sino que se levantan.
Dice la palabra siete veces cae el justo pero de todas ella se levanta porque su fe lo levanta. Y eso es importantísimo, el reino de los cielos procede con fuerza y la gente esforzada lo arrebata, lo coge, lo recibe, su esencia, sus nutrientes. Entonces, vemos aquí que estos hombres son ejemplo de esto. Allí tenemos al Señor enseñando, la agenda de Jesucristo no era sanar a nadie ese día, como tampoco su agenda era sanar a la mujer con el flujo de sangre, pero estos hombres y su fe… se impuso en un sentido sobre la agenda de Jesús. Cuando vieron que el techo era un impedimento que había demasiada gente adentro de la casa, ellos rompieron el techo se bajaron con una soga al pobre hombre ahí, que habrá dicho, ¿por qué me metí yo en este lió? Bajando, pero lo bajaron… ¿Dónde lo pusieron? En frente de Jesús. Y dice que lo pusieron en medio, delante de Jesús; es así, hermanos, se lo pusieron allí como quien dice, bueno vamos a ver qué vas a hacer ahora, no lo puedes ignorar. Usted se imagina, se abre el techo, comienza a caer paja por donde quiera, el Señor allí hablando y se lo ponen ahí… ¿usted cree que el Señor iba a poder seguir predicando con un muerto ahí tirado enfrente de Él? Tenía que hacer algo.
Es lo que yo digo, que el reino de los cielos es así, es violento. Y esta gente se impuso y el Señor, dice que, “viendo la fe de ellos…” Viendo la fe de ellos… Cuando usted tiene fe, hermano, es imposible, Dios no le puede, Dios no lo va a ignorar porque Él no quiere ignorarlo porque su fe honra a Dios y Dios responde a la fe de la persona atrevida. “…y entonces recibieron su milagro.” Hermano, este es un pasaje riquísimo, yo no lo… yo no lo voy a exponer todo porque tiene tantas cosas, simplemente ya estoy terminando… antes de que aquí mi hermano Samuel pase por aquí, lamento quitarte a tu preciosa bebe ahí de las manos, se ve tan linda y tan cómoda con su papi ahí…
Pero hermanos, la fe –es importante que nosotros nos atrevamos a créele al Señor. Hay momentos en que la enseñanza va a tener que ponerse a un lado para que la fe tenga su propósito y se cumpla lo que tiene que hacerse. Hay tiempos muy buenos para aprender y leer la Biblia y estudiar la Biblia y estudiar teología pero hay tiempos en que se necesita la acción de Dios, gente que haga algo, que se mueva, que haga una decisión, que se atreva en el nombre del Señor. Y, yo no sé cuál es tu obstáculo en la vida, yo no sé cuál es tu necesidad en la vida… Hay un paralítico que tu estas cargando encima ahora mismo, yo no sé cómo se llama problemas financieros, problemas de trabajo, problemas matrimoniales, una lucha emocional, una carga emocional que hay en ti; cada uno de nosotros tiene un paralítico montado encima y cada uno de nosotros tiene una multitud que se interpone entre lo que necesitamos y Jesús. Yla decisión que tenemos que hacer es, ¿voy a dejarme… voy yo a echarme a morir? ¿Voy a coger a mi muerto y me lo voy a llevar otra vez a la casa porque había un obstáculo, una dificultad? O voy a persistir, voy a buscar, voy a tocar, voy a indagar.
Estos hombres cuando vieron al gente, la casa llena de gente y no podían entrar, yo me imagino que pasaron 10 ó 15 minutos diciendo, bueno, ¿cómo vamos a resolver este problema? Porque no nos vamos a ir con este tipo otra vez porque ya estamos cansados de él, hoy tenemos que hacer algo con este hombre. Y ellos buscaron y exploraron hasta que, ah, el techo, claro que sí, el techo, eso es. Vamos a subir este pobre hombre, vamos a subirlo por el techo.
Siempre hay una solución hermanos, saben, yo siempre digo… miren, mi lema en la vida es siempre hay una solución. Yo no me doy por vencido, hermanos. Si se me cierran las puertas yo busco un hoyito por allí que dejo un ratón para meterme por allí, digo algo… algo para… Hay que, hay que siempre hay algo, yo creo que en Cristo siempre hay esperanza, en Cristo siempre hay una solución, en Cristo siempre hay una salida, siempre hay una posibilidad. Gloria al Señor. Y cuando se te cierran las puertas es porque Dios tiene una puerta más grande que quiere abrir en tu vida. Sí, señor, cuando Dios te quita algo es porque tiene algo mejor para ti.
Siempre hay una solución. Siempre hay una puerta, siempre hay esperanza. Siempre hay una respuesta, quizás no venga antes que termine la noche, quizá va a tener que pasar otro día mas, otra semana más, otro mes más pero tu respuesta viene mi hermano, hermana, tu puerta se va a abrir. Hay un techo que tienes que abrirse para que tú pongas tu problema enfrente de Jesús. Esto es lo último que te digo, pon tu problema delante de Jesús, tiene que orar, hay que clamar a Dios. Muchos… si nosotros pasáramos más tiempo orando al Señor y quejándonos menos, tendríamos más respuestas de Dios. El problema está en que cuando tenemos problemas, ¿qué hacemos? Entonces dejamos de orar, dejamos de clamar, dejamos de ayunar, dejamos de adorar, dejamos de venir a la iglesia, dejamos de servir al Señor porque tenemos un problema. Y cuando se resuelve el problema, entonces, después de las vacaciones yo vuelvo a la iglesia.
Señor reprende al diablo, eso no es de Dios. Mientras más problemas tenga, más órale al Señor, más clama al Señor, más ayuna, más levanta tus manos como decíamos en ese coro, más recuérdale al Señor sus promesas. Oh, hermano, hermana, eso es lo que a Dios le gusta, esos hijos de Él que se crecen cuando viene el problema y dicen yo voy a encontrar la salida. Órale al Señor, clama al Señor, presenta al Señor tu necesidad. Dice la palabra, por nada estéis afanoso sino… digan todos: sino, sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios. Hay que poner las cosas delante de Dios, hay que ponerlas delante de Jesús, hay que ponerlas en el medio de la sala y decirle, ahora Señor yo te lo dejo a ti, ¿que tú vas a hacer con eso? Eso es tu problema, no es mío, el problema es tu problema Señor, ahí los tiene vamos a ver que tu vas hacer con tu problema, con tú problema… ahora es tú problema. ¿Que tú vas a hacer con tú problema, Señor?
Hermano, ponle tu necesidad delante a Jesús y el Señor… yo nunca vi a alguien venir ante Jesucristo y pedirle una sanidad, una provisión una respuesta y el Señor decirle vete pa’ tu casa porque no tengo tiempo para ti. Siempre el Señor atendió las necesidades que vinieron delante de Él. Él es misericordioso, es más, ¿cómo si lo ha hecho por otros como no lo va a hacer por mí que soy la niña de sus ojos? ¿Huh? Dice la palabra que el que no escatimó ni aún a su propio hijo como no nos dar justamente con el también todas las cosas. Si Dios no escatimó a su hijo único, no te va a escatimar un trabajo, una provisión, una respuesta a tu necesidad, una sanidad, una… una salida… Oh , hermano, hermana, hay muchas sutilezas a lo que estoy diciendo pero a la larga lo importante es que Cristo dice, tráeme tu problema, esa es tu responsabilidad traerle el problema a Jesús. La responsabilidad de Él es hacer algo con ese problema y lo que Él haga es bueno por definición. Cree.
Vamos a ponernos de pie, vamos a hacer como esos hombres que trajeron al paralítico; durante la semana tome ese pasaje, Lucas 5, 17 y léalo, medítelo, deje que sus enseñanzas que no hemos podido extraer todas, deje que este pasaje le hable esta semana, haga de este pasaje su pasaje de meditación, mastíquelo ahí, ruméelo, yo no sé si se dice así, como las vacas que cogen las yerbas no y las mastican ahí, deje que este pasaje suelte todas su enseñanza y promesa. En su vida esta semana haga una meta, esta semana yo voy a meditar en este pasaje y aunque crea que ya lo agoté, voy a volver a leerlo para que su mensaje se me meta en el corazón, se me meta en mi mente, se me entre en mi espíritu y suelte todo lo que tiene para mi vida. A veces eso es bueno, la escritura, hermanos, hay que masticarla ahí, hasta el día… hasta que lleguemos al tuétano. Chuparse el tuétano de los huesos de la escritura para que recibamos todos los nutrientes que Dios tiene, así que le animo en el nombre de Jesús, coja ese pasaje allí y deje que le hable en esta semana y que llegue hasta donde se necesita. Así que, vamos a cantar ese coro que está cantando…
| Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 8 de marzo 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Credit a: congregacion leon de juda
Sermón 8 de marzo 2009: No te lleves de regreso tu paralitico
Lucas, capítulo 5, versículo 17. Voy a ser juicioso en el nombre del Señor con el tiempo también, pero por lo menos plantar una palabra una semilla de fe allí en su espíritu, en su corazón. Dice la palabra, el Señor, Lucas 5, 17, “aconteció un día, que él, Jesús, estaba enseñando y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea y de Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para sanar,” nota por favor, Meches, gracias. Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle delante de él, pero no hallando como hacerlo,” aquí está el obstáculo, “pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y por el tejado,” es decir por el techo, “le bajaron con el lecho poniéndole en medio, delante de Jesús.
Al ver Él la fe de ellos, les dijo, hombre…” –en los dos otros pasajes dice hijo; en los pasajes paralelos de Mateo y Marcos, “hombre tus pecados te son perdonados.” Entonces los Escribas y los Fariseos comenzaron a cavilar,” es decir a hacerse… a cuestionar en sus mentes, diciendo, ¿quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo, les dijo, que caviláis en vuestros corazones, qué es más fácil decir, tus pecados te son perdonados, o decir, levántate y anda. Pues, para que sepáis que el hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico, a ti te digo levántate, toma tu lecho y vete a tu casa. Al instante, levantándose en presencia de ellos y tomando el lecho en que estaba acostado se fue a su casa, glorificando a Dios. Y todos sobrecogidos de asombro glorificaban a Dios y llenos de temor decían, hoy hemos visto maravillas.” Bendiga el Señor su Santa Palabra.
Hermanos, como ustedes saben, estas semanas estamos predicando sobre el tema de la fe y nuestra meta es que todo este año 2009, nos llenemos de esos principios de fe escarbemos allí en lo profundo de la Palabra de Dios, vayamos hondo minemos, hagamos trabajo de mineros para extraer de lo profundo del suelo de Dios esas verdades que tienen que ver con el tema de la fe.
Yo siento que Dios quiere ungir y preparar nuestra congregación. Cuando Dios quiere hacer algo, siempre prepara primero los instrumentos que va a usar. Cuando el Señor iba a comenzar a hacer milagros en medio de Israel, para entrarlos a la Tierra Prometida, llamó a Josué y le dijo, mañana yo voy a comenzar a hacer milagros entre ustedes, y entonces dijo, manda a los hombre a ser circuncidados, que se purifique todo el pueblo, que se purifique todo el pueblo.
Cuando Dios quiere hacer algo, primero tiene que trabajar en los instrumentos, tiene que limpiar las vasijas, tiene que preparar los instrumentos que él va a usar, y él quiere que tú te prepares, que yo me prepare, que nos purifiquemos… que busquemos la unción de Dios, Que permitamos que Dios transforme las estructuras de nuestra mente, nuestra sensibilidad espiritual, porque cuando nuestras estructuras no están preparadas, no van a poder contener la unción de Dios.
Lo primero que tiene que ser preparado, y yo por eso siento que este año es un año de preparación de enseñanza en el área de la fe. Dios me dio esa palabra la víspera de año nuevo acerca de un año para hablar, para meditar, para vivir principios de fe y todo comienza precisamente preparando nuestra mente, nuestro concepto, nuestro entendimiento… Yo les decía a los hermanos, esta mañana, en el servicio de las 9, primera vez en muchos años que me pasa esto, se me olvidó cambiar el reloj. En cuanto se le olvidó esto… ajá… aún a las 12 todavía no sabía, eso quiere decir que estaba durmiendo, y a las 11:45. Pero, se me olvidó cambiar el reloj, que lo tenía muy presente. Y sabe lo interesante, bueno… llegué aquí con la lengua afuera, llegué aquí a las 9 :14, 9:15… Rogándole que no me viera un policía de esos de los troopers de Boston. Y sabe qué, yo miré mi computadora como cuatro o cinco veces y vi el reloj, porque tú sabes que las computadores tienen… y se ponen al día, es decir, no es como el reloj de mano de uno, que uno tiene que cambiarlo, no. Lo que es el celular y los relojes de las computadores se ponen enseguida en la nueva hora, pero yo lo miré como cuatro o cinco veces, porque estaba trabajando allí en ella, etc. Y sabe qué, lo miré pero no vi la hora verdadera.
Y a las 7:57 yo estaba de lo más feliz porque me quedaba un tiempecito y terminar, y venir a la iglesia, no sabía que eran las 8:57. El gran pánico cuando sentí que me di cuenta de la verdad terrible, pero sabe, lo que quiero decirle es lo siguiente ve, ¿por qué yo no vi la hora en el reloj? Porque yo, en mi mente, estaba en la hora antigua. ¿Usted entiende? Digan, hmm, sonó bien… Yo estaba en la hora antigua, es decir, mi mente estaba pegada… yo todavía no había echo el ajuste, la hora había cambiado, la realidad había cambiado pero mi mente no había cambiado. Entonces, cuando su mente no cambia, usted ve lo que usted quiere ver y lo que usted cree que tiene que ver. Es así, esa es la mente. Usted proyecta lo que usted cree, lo que usted piensa, los paradigmas, para usar una palabra filosófica grande. Según los paradigmas que usted tenga así va a suceder en su vida. Si su mente no está preparada, no se ha anchado para que quepa el vino nuevo de Dios en su vida, usted no va a poder recibir lo que Dios quiere hacer porque usted va a estar viendo las cosas… las va a estar mirando, pero no las va a estar viendo. Y esto fue lo que pasó con esos Fariseos, y de paso estos hombres teólogos que tenían una teología fallida, no estaba preparada para entender toda la verdad mágica y poderosa que Dios tenía a través de la persona de Jesús.
Uno de los problemas precisamente en la fe es eso, hermanos, que nuestra mente tiene que cambiar y nosotros tenemos que ser lo suficientemente humildes muchas veces para que cuando Dios quiere hacer algo que no cabe dentro de los parámetros que nosotros tenemos establecidos, tener la humildad de decir, sabe qué, voy a anchar un poquito las paredes para que quepa la verdad de Dios en mi vida.
La mente tiene que cambiar, y es por eso que estas enseñanzas yo las lanzo como una forma de anchar nuestros parámetros, de expandir nuestra visión, nuestra capacidad de ver, porque estos hombres, estos fariseos, como usted ve aquí, cuando el Señor estaba allí en ese momento. El Hijo de Dios, el enviado de Dios, el Dios mismo delante de ellos, pero ellos no podían entender lo que Dios quería hacer y estaba haciendo en ese momento, porque sus parámetros teológicos no incluían la idea de que fuera Dios mismo que descendiera en forma de hombre, y que hiciera lo que Jesús había venido a hacer. Sus enseñanzas teológicas eran diferentes, su saco teológico era muy pequeño para que cupiera todo lo que Dios tenía encerrado en la persona de Jesús, por eso es que cuando el Señor Jesucristo dice, tus pecados son perdonados, era como cucleándolos a ellos, porque Él sabía… Él quería ver lo que ellos hacían cuando Él dijera eso, ¿por qué? Porque en su teología decía, solamente Dios puede perdonar pecados. Y el Señor decía, saque, exactamente.
Y por eso Él dijo tus pecados son perdonados, para ver qué ellos pensaban. Y claro, de momento se le fundieron los fusibles, la teología farisaica, porque ellos no podía… la computadora empezó a echar humo. ¿Qué hace con eso? Cavilaron en sus corazones, porque no estaban preparados, su mente no estaba preparada para recibir la presencia misma de Dios hecha hombre. Eso no estaba en la… usted busque en Isaías, está allí, pero de nuevo, los lentes que usted se pone le permiten ver o no muchas cosas en la vida. Yo le pido al Señor, Padre, ancha mis conceptos mentales, espirituales.
Hermanos, mire, esto no es ni siquiera donde yo iba a comenzar, pero si esto es lo que Dios quiere para ti, amén. Sé humilde y deja que Dios… ¿cómo lo pondría de esta manera? Dios quiere hacer algo nuevo, diferente, inesperado y necesita gente flexible y gente que esté dispuesta a dejarse moldear. Nosotros cantamos muchas veces, “toma mi vida y hazla de nuevo, yo quiero ser por tu poder un vaso nuevo.” ¿No? Es decir, el barro blando que en las manos del alfarero… cuando el barro se seca y se endurece ya no se puede hacer nada con él. Y Dios necesita gente que esté dispuesta a ir a otro nivel, que estén dispuestos a… mire, lo que Dios te pida, dáselo, si Dios tiene algo nuevo para tu vida, algo que tú no esperabas, algo que es inclusive escandaloso, no te pero…. mira, dáselo al Señor, vale la pena. Si Dios está hablándote en este tiempo en tu vida, si Dios quiere que tú le entregues lo que sea, una relación, una profesión, un sueño, unos planes acerca del futuro, un entendimiento de lo que Él quiere para tu vida y l oque tu piensas que él va a hacer en cinco, diez años, pónselo todo en las manos al Señor. Dile, Padre, lo que tú quieras de mí eso es lo que yo voy a hacer.
Si tú quieres que yo camine por un pordiosero por todos los caminos de la tierra predicando tu palabra, heme aquí, como dijo María, he aquí la sierva del Señor, haz de mí como tú quieras. Esa es la palabra del hijo de Dios… la hija de Dios, siempre. Porque a menos que tú no tengas esa visión abierta, sencilla, suave, maleable, Dios no va a poder hacer lo que Él quiere hacer con tu vida.
Yo le pido al Señor, Padre, haznos como niños verdaderamente, que podamos creer cualquier cosa que salga de tu boca. Pidámosle al Señor que cree una congregación de niños espirituales aquí, en el sentido bueno de la palabra. Gente moldeable, gente enseñable, gente inocente en el espíritu, gente que esté allí con el espíritu abierto para ver lo que Dios quiere, para que Él pueda hacer la obra que Él quiere hacer… Yo siento que él quiere trabajar en esta iglesia y hacer cosas verdaderamente grandes. Yo veo gente joven, jóvenes adultos, veo gente madura ya, cronológicamente y también en el Señor, veo profesionales, veo gente trabajadora, veo gente que no ha tenido muchos estudios y otros que tienen muchos estudios… mire Dios quiere convertir a cada uno de ustedes en un obrero poderoso, un evangelista, un guerrero, un profeta, una predicadora, una maestra, pero necesita que estemos abiertos a lo que él quiere hacer.
Que seamos esos odres nuevos, capaces de que cuando el vino se expanda dentro de nosotros tengamos la sutileza para expandirnos, porque si somos como el cuero viejo ese de los odres, ¿qué pasa? El cuero viejo ya está seco, no se puede expandir, cuando el vino… con la efervescencia del vino y los procesos químicos del vino nuevo comienza a expandir… no puede. No encuentra donde anchar, entonces muchas veces Dios tiene revelaciones a nuestras vidas, Dios quiere mostrar a un Jesús poderoso, un Jesús maravillosamente nuevo que es el mismo, sin embargo. Y nuestros esquemas son tan pequeños, nuestros esquemas están dentro de los esquemas religiosos, venir a la iglesia los domingos, ponchar la tarjeta e irnos otra vez para vivir como paganos el resto de la semana. Y Dios dice, no, yo quiero todo, yo quiero la totalidad de la vida, yo quiero que vivas como un levita, como una sacerdotisa metida en mi casa aunque esté en la calle pero metida en el espíritu en mi casa, adorándome, sirviéndome, cambiando tus paradigmas, cambiando tus patrones para yo poder usarte. Cambia tu mente, cambia tu actitud porque si no, no vas a poder entender.
Dios quiere una visión basada en fe, porque la fe es la plataforma, como hemos dicho, sobre la cual Dios puede llevar a cabo sus procesos milagrosos. La fe es lo que está aquí… hombre tus pecados, te son perdonados. Estos hombres ejemplifican ese elemento de la fe que Dios quiere impartir a nuestras vidas, Ese elemento de valor, de atrevimiento de audacia, que caracteriza. Una de las características de la fe… una de las características que usted va a ver a través de toda la escritura, que señala a las personas como gente de fe, es que son audaces, son atrevidos. Son incorrectos, son políticamente incorrectos muchas veces también. Y estos hombres como la mujer con el flujo de sangre, ejemplifican esa acritud de falta de corrección. Es una falta de ortodoxia en un sentido, de lo que se espera. Ellos operan fuera de la caja, como dicen en inglés.
Y esto… mucho de la fe se refiere a vencer obstáculos. Mucha de la gente que usted ve a través de la escritura, que son gente de fe, vencen obstáculos, vencen dificultades, las montañas son muchas veces símbolo del obstáculo, y por eso yo creo que el Señor dijo, si tuvieres fe como un grano de mostaza, ¿qué pasaría? Le dirías a ese monte muévete y échate al fondo del mar, y obedecería. Eso fue una hipérbole que el Señor usó, pero hey, yo creo que antes de que el mundo pase, va a tener que venir alguien para poder cumplir esa palabra del Señor y va a tener que mover un monte, yo no se cómo Dios lo va a hacer o quizás Dios ya lo hizo y nosotros ni sabemos. Pero, el Señor Jesucristo dijo, si tienes fe como un grano de mostaza, cualquier obstáculo, ese monte representa los obstáculos, las dificultades. La fe se especializa en quitar obstáculos. Como estos hombres quitaron el obstáculo, una multitud impide que ellos lleguen a Jesús, la casa está llena de gente, ellos tienen este paralítico que quieren exponer al poder de Cristo y no saben cómo hacerlo.
La fe siempre confronta y vence obstáculos, mucho de la fe tiene que ver con vencer deficiencias, vencer deficiencias. Si usted mira a través de la escritura, esa es una de las áreas. Por eso es que muchas veces la fe se identifica con gente débil, demasiado débil para la tarea que tienen por delante. Porque la fe tiene mucho que ver con debilidades que son sobrepuestas y vencidas por medio de la creencia en que Dios es poderoso para reponer lo que falta. Por eso es que siempre cuando usted ve fe, usted probablemente va a ver deficiencia que es esa igualizada o igualada o contrapesada por la fe. El caso clásico, la imagen gráfica clásica es la imagen de David y Goliat. David, muchachito jovencito, inexperto en la guerra, tierno, no tan tierno porque él le dijo a Saúl que cuando él era pastor y venía un oso a querer matar una oveja él lo cogía por la quijada, así que no era tan tierno tampoco, pero no era un guerrero experimentado. Fíjese, que cuando Saúl quiere ponerle la armadura de él, que era una hombre de guerra, fuerte y grande, ¿qué pasa? Le bailan la armadura al pobre David porque no era un hombre muy grande aparentemente. Y David le dice, sabe qué deja eso mejor aún lado porque yo tengo otras armas que tú no conoces. ¿Qué dice la palabra? Dice que nuestra armadura no es… dice que las armas de nuestra milicia no son carnales sino que poderosas en Dios, diga, en Dios. Para la destrucción de fortalezas.
Pero David en su pequeñez, y Goliat en su sobresuficiencia ejemplifican eso, ¿no? Que Dios iguala la diferencia. Recuerdo que yo les dije el domingo pasado acerca de la mujer con flujo de sangre y Jairo. Jairo era el hombre exitoso, influyente, poderoso con relaciones sociales influyentes. Esta mujer anónima, impura ceremonialmente sin recursos ya porque se lo había gastado todo, pero cuando su fe entra en acción ella se salta a la línea y se pone a la cabeza de la línea, porque la fe iguala deficiencias.
El gigante entonces es reducido a su tamaño real y el pequeño es subido a un nivel mucho más que suficiente, Porque la fe es lo que iguala los términos de la lucha en el mundo del espíritu, así que la fe es vencer deficiencias. La fe es atreverse a lo improbable. Hay cosas que parecen imposibles a los ojos del hombre, pero para Dios dice que todo es posible, todas las cosas son posibles para aquél que cree. Eso le dijo el Señor a Marta. Parecía imposible que un hombre que había estado muerto cuatro días, creo que era, ya olía en ese calor de medio oriente. Imagínese metido en una tumba, en una cueva envuelto en cuanto trapos había por allí, el pobre Lázaro. Cuatro días muerto y el Señor le dice, tu hermano va a resucitar. Y lo único que da la fe de Marta es para decirle, sí Señor, yo sé que resucitará en el día de la resurrección de los muertos. Y el Señor dice, no, no. Él va a resucitar ahora, aunque no parezca posible, aunque no parezca probable, ahora es que yo lo voy a resucitar. Es más, a veces el Señor permite que las cosas lleguen al nivel de lo improbable para entonces hacer el milagro, porque Él necesita que parezca imposible para que sea fe. Si fuera posible, entonces no sería fe, sería vista, sería otra cosa. El Señor permitió que se cocinara bien el pobre Lázaro allí en la cueva, que se madurara bien, perdone la expresión, no quiero dañarle la comida… para entonces hacer el milagro.
Porque el Señor se mueve en el terreno de lo improbable, y sabe qué, que muchas cosas Dios permite que los asuntos en nuestra vida lleguen a ese terreno y Él está allí madurando las cosas, y nosotros allí clamando, mira Señor ya me está llegando al cuello, me está llegando a la nariz. Padre, haz algo y el Señor espera a veces, hasta el último segundo, para intervenir, para mostrar que es él quien está obrando. No te dejes vencer por el tiempo ni por porque hayas clamado o esperado mucho. A veces Dios quiere precisamente que las cosas parezcan color de hormiga para entonces hacer la obra en tu vida. Entonces, la fe vence deficiencias, la fe se atreve a lo improbable. Este paralítico, imagínese, un hombre paralítico, no puede moverse, cuadriplégico en una camilla. Jesús no los conoce, la casa está llena de gente, está llena de dignatarios, dice aquí que de todas las ciudades de alrededor habían venido, sacerdotes, escribas, levitas, gente de conocimiento teológico para examinar a Jesús. Estaban allí ellos. Esta gente era del pueblo, no tenía educación teológica, no tenía una tarjeta de representación que los llevara donde Jesús. La casa está llena de gente, no hay por donde entrar.
Si hubiera sido yo me llevo mi paralítico otra vez, le digo otro día, tratamos, tú viste que tratamos, ¿verdad? Bueno, vamos a ver lo que pasa. Quizá venga otra campaña y entonces te podemos llevar. Era improbable que nada iba a pasar. Era improbable porque físicamente no podían, pero ellos se sobrepusieron a eso y buscaron una salida, buscaron una respuesta, la encontraron en el techo de la casa. Ahh, okay, vamos a quitar unas cuantas tejas y vamos a ver qué pasa.
Siempre, yo les decía a los hermanos, siempre hay una salida en Dios. Yo soy de los que creen que siempre hay una opción, siempre hay una solución. Siempre hay una respuesta que Dios tiene, nunca te des por vencido. Winston Churchill, creo que lo dije hace un tiempo atrás, ¿no? En el tiempo más oscura de la vida de Inglaterra, esa islita pequeña que es Inglaterra, porque la gente cree que es un país inmenso –es una isla. Y en esa isla, estaba la vista puesta de toda la maquinaria de guerra nazi con toda su potencia, con todo su poder Parecía imposible, todo Europa estaba arropada por el ejército nazi, parecían invencibles. Y Winston Churchill le dijo las famosas palabras a los ingleses en uno de sus discursos, les dijo, nunca, nunca, nunca se den por vencidos. Y se pararon en su fe y en su creencia y esa maquinaria nazi tuvo que caer de bruises ante la fe del pueblo inglés y de los aliados. Porque es que, hermanos, miren, El enemigo a veces parece que viene como agua, que viene como río impetuoso, irresistible. Pero en ese momento lo único que puede sacar a un hombre, una mujer del aprieto es pararse firme sobre lo que Dios ha declarado, y creer que aunque parezca improbable, imposible, para Dios siempre hay una salida.
Por eso yo digo hermanos, este tiempo financiero económico de esta nación y del mundo entere, parece como los muros de Jericó, cerrados, bien cerrados. Quién saca de este lío en que se ha metido el hombre, a la humanidad en este tiempo. Solamente un milagro de Dios. ¿Cómo vamos nosotros a pasar estos tiempos? Mire, agarrándonos de los cuernos del altar y clamando a Dios, y creyendo que Dios siempre tiene una solución, Dios siempre tiene una salida. A veces, las cosas parecen imposibles, todo cerrado, pero por eso están esos ejemplos allí en la escritura. No hay muro que Dios no pueda derribar, no pueda hacer caer, y ¿con qué cayeron los muros de Jericó? Con la alabanza, con la adoración, con la declaración profética, con el sedio, con el asedio… con el circulamiento del pueblo de Dios dando vueltas allí, dando vueltas hasta amarrar eso y hacerlo caer a pedazos.
Dios tiene siempre una respuesta, Dios tiene algo que puede hacer en tu vida. Yo le digo, Señor, ayúdame a creer en ti, porque yo me doy cuenta que mi fe es insuficiente, hermanos, para lo que Dios necesita hacer. Necesitamos una transformación, una operación quirúrgica de parte de Dios. Que Dios mismo nos meta su bisturí en nuestro cerebro y haga lo que tenga que hacer. Que haga unas conexiones nuevas, para que nosotros podamos tener la suficiente fe para creer que Él puede hacer lo que Él quiere hacer. El milagro es grande, hermanos, que Dios quiere hacer. La cosa es grande, hay algo en la Biblia que dice así, que la cosa es grande. En algún momento voy a pensar en eso, pero sí la cosa es grande, lo que Dios tiene es grande. Y, se necesita prepararse. El bebé pesa 14 libras hermanos, y hay que pedirle al Señor que le de fuerza a la mujer. La iglesia tiene que dar a luz, la iglesia tiene que dar a luz, la iglesia está lista para dar a luz, pero le falta fuerzas, es como una mujer que tiene que dar a luz pero está agotada, y no hay fuerzas para sacar al bebé y si se pasa el bebé, la va a matar a ella y va a morir el bebé.
No va a pasar eso, porque Dios es más poderoso que eso. Pero, hermanos, necesitamos pedirle al Señor darnos fuerza, ancha nuestras estructuras, nuestra mente, nuestra estructura espiritual para que podamos a dar a luz la vida de Dios, es importante que nosotros estemos a la altura de lo que Dios quiere hacer y que creamos que lo que parece imposible, lo que parece improbable, Dios lo puede hacer y que clamemos al Señor, paguemos el precio.
La fe siempre arriesga cosas, hermanos. En toda la escritura usted ve siempre que la persona que va a hacer algo, una hazaña de fe, tiene que arriesgar algo. Ustedes recuerdan lo que yo dije en una de las predicaciones anteriores, toda esa gente que arriesgó algo. Siempre hay que arriesgar algo, la fe es hermana del riesgo. Si no hay riesgo yo diría que no hay fe en alguna manera u otra. Allí está de nuevo la historia de Ester, por ejemplo. Ester tuvo que arriesgar algo para ser usada por Dios. Cuando llegó el momento de la verdad, nadie le había dado derecho para entrar en la recamara del Rey, ella no tenía un appointment, una cita, aunque era la concubina principal, la esposa del Rey. Y la ley decía, el que entra allí a ese lugar sin ser invitado, pena de muerte. Pero, había una necesidad, Dios quería hacer algo y el tío de Ester le dijo, mira, quién sabe si a ti te han puesto para este momento, y tú vas a tener que decidir, si tú no lo haces otra persona lo va a hacer probablemente. Pero te vas a perder la gloria de ser tú.
Así que mira a ver lo que hace. Y ella se atrevió, dice, puso a sus amigas a orar tres días y ayunar. Tres días. Ayunó ella y ayunaron sus amigas, sus compañeras. Tres días. Hermanos, hay veces que las cosas que Dios quiere hacer requieren un ayuno sostenido, una oración sostenida. Que digamos para, al mundo a la realidad, a los afanes, a los compromisos y a las cosas de la vida, que abramos espacio. Para mí, el ayuno es símbolo de abrir espacios, sí o ¿no? Porque el ayuno es cuando tú abres espacios en el tiempo porque sabes cuándo tiempo uno pasa a veces comiendo, es increíble el tiempo que sentado a la mesa, hablando y esto y lo otro, tres veces al día. A veces, muchos más que eso, mucho más al día de lo que debiéramos. Lo primero que pasa cuando usted saca tiempo para ayunar es que usted aparta el tiempo para el Señor y segundo, usted abre el tiempo adentro, también. Yo creo que se abre, es decir, se abre espacio. Ese espacio que iba a estar lleno de comida ahora está vacío.
Y Dios puede hablar a veces en esos vacíos que le abrimos al Señor. Y, ciertamente, hay algo también que se ha comprobado. Médicamente, experiencialmente que cuando hay ayuno hay lucidez mental, hay una apertura de la mente. Hay hambre, muchas veces, pero la mente está clara. Yo se lo puedo decir por experiencia propia. El Señor hace muchos años, hace 20 años me puso en un ayuno que yo no lo busqué, no lo pedí, no lo deseaba, era contrario a mi naturaleza y por casi un año yo estuve ayunando de todo tipo de carne, excepto así mariscos de vez en cuando, y yo… una persona más carnívora del mundo, no carnal, pero carnívora –es una diferencia. Y Dios me puso, me frenó en eso de comer carne y era porque yo tenía que hacer mi tesis doctoral y estaba pastoreando, trabajando y no tenía tiempo para parar ninguna de esas cosas. Y necesitaba una comida como Elías, poder seguir trabajando y además escribir una tesis doctoral sin consejero de tesis, ni nada, yo solito allí. Dios y yo solamente.
Y Dios me puso un ayuno, y a raíz de comenzar ese ayuno que me salió de la nada, comenzó entonces la vitalidad mental que yo necesitaba para escribir, escribir, escribir. Meches está allí, ella sabe, ya estábamos casados. En seis meses Dios me permitió hacer una tesis de 500 páginas y someterla a un jurado implacable y Dios permitió que saliera airoso. Y también completar otros requisitos, también, en menos de un año para gloria del Señor porque Él, y la lucidez mental y claridad que yo tenía en ese tiempo, y la claridad mental increíble. Porque el ayuno hace eso, el ayuno abre espacios para que Dios pueda obrar, limpia el panorama. Por eso es que el ayuno tiene tanto poder, es algo misterioso. Pero a veces tenemos, hermanos, si queremos… conforme a lo que queremos que Dios haga, a veces tenemos que pagar un precio, la salvación es gratis pero todo lo demás… ni eso es gratis, porque el Señor tuvo que pagar un gran precio. Dios pagó un gran precio por la salvación, siempre hay algo que pagar.
Ahora si tú quieres entrar en mayor nivel de unción paga el precio, ora, ayuna, busca el rostro de Dios. Ester tuvo que clamar a Dios, y tuvo que decirle a sus amigas… únanse a mí, vamos a orar, vamos a clamar. Es más, y dijo, dile a todos los judíos en la zona que oren y ayunen también porque la cosa era grande, lo que tenía que hacerse era grande. El milagro que se requería era cambiar un decreto del rey, que era en el sistema de esa época Medo Persa, eso era imposible. Una vez que el rey daba su palabra, y él había decretado que en tal día los judíos tenía que ser exterminados. Sabe que la guerra contra los judíos no es solamente del nazismo en el siglo XX, eso ha sido a través de todos los siglos porque el diablo odia al pueblo de Dios. Y también, porque el pueblo de Dios no ha hecho su parte, ha sido cabeciduro, siempre. Ya voy terminando, pero el caso es que ella dijo, pongan a todo el mundo a orar y ayunar y yo voy al cabo de ese tiempo, yo voy a entrar a la corte del rey. Y cuando ella hizo eso, Dios hizo lo que tenía que hacer. Y ella arriesgó algo.
Nosotros tenemos que arriesgar algo, hermanos. Según el milagro que tú quieres que suceda, tú tienes que arriesgar algo. Si no te cuesta nada, no es adecuado. Tienes que arriesgar algo muchas veces para que Dios pueda hacer la obra que Dios quiere hacer en tu vida. A veces, hermanos, la fe es imprudente. La fe está mezclada con la imprudencia muchas veces. Es interesante eso de que muchas veces hay una descortesía afiliada con la fe, o hay una falta, a veces, de sabiduría según los hombres estiman la sabiduría. A veces la gente de fe es una gente poco cortés. Son atrevidos, son impulsivos, son emprendedores, son guerreros y hacen cosas que no son. Mire estos hombres aquí. Ellos tenía que traer a su paralítico ante el Señor, no había entrada, ellos rompieron el techo, se expusieron a que les metieran una demanda por daños a la propiedad. Se impusieron sobre la predicación de Jesús, fueron descorteses con toda la gente que habían venido a escuchar un sermón de parte del Señor. Pero ellos dijeron, nosotros tenemos una necesidad. Hemos venido y no nos vamos de aquí sin ver a ese hombre cargando su camilla.
Fueron imprudentes. Fueron poco corteses. Muchas veces hay que ser así para recibir algo de parte del Señor. Mucha de la gente que recibió de Dios, fueron descorteses, fueron imprudentes. Incluyendo esa mujer del flujo de sangre, incluyendo Bartimeo que gritó y gritó y gritó, y todo el mundo decía ya cállate que estás molestando a los vecinos, y él dijo, no, Señor, hijo de David, ten misericordia de mí. El Señor se detuvo y lo atendió, ese hombre salió sanado de allí, porque fue insistente. Piense en el vecino que viene a media noche a donde su vecino. Le llegó gente a la casa, no le mandaron un e-mail diciéndole vamos a llegar a las 11:45 de la noche o las 12. Se aparecen, como se han aparecido así en nuestros países, ¿verdad? Cuántas veces no le ha llegado gente a la casa, cuando usted menos lo espera. Porque están acostumbrados a eso. Cuántas veces no llega gente y le dice, mira voy a visitarte este verano, pero no le dicen cuando y le aparecen allá con todos los motetes a quedarse dos semanas en la casa. ¿Le ha pasado eso a alguien alguna vez en su país? Confiéselo, claro que sí.
Y en esos tiempos de Israel, era así. La gente no tenía forma de comunicar cuándo llegaba así que se podían aparecer, si el caballo se les quebraba una herradura, llegaban a la hora que llegaban. Se le aparece gente inesperadamente a media noche, él no tiene azúcar, no tiene café para darles en ese momento y no quiere pasar la vergüenza de no tener nada que ofrecerles y dice, pérate Agapito aquí al lado, claro que sí. Déjame ir a ver, él tiene café, yo sé porque lo olí el café esta tarde cuando lo estaba colando. Va allá, le toca la puerta, Agapito está rendido, roncando a pierna suelta y no quiere abrirle. Ya lo escucha pero se hace de cuentas de que no le oye. Pero la premura de este hombre es tan grande, la presión que él tiene encima es tan grande de no pasar la vergüenza que él sigue tocándole, tocándole, tocándole hasta que finalmente Agapito dice, sabe qué para no cogerlo de los moños y darle una buena bofetada le voy a dar el bendito café ese. Le abre la puerta, le entrega lo que quiere y el hombre se va lo más risueño a atender a sus invitados, y el Señor dice así es que tenemos que ser para recibir de Dios.
Tenemos que ser persistentes, tenemos que ser insistentes. A veces tenemos que ser importunos, tenemos que ser imprudentes. Hay veces, hermanos, hermanas, que Dios va a pedir algo de ti, esperar algo de ti, y tú vas a tener que decir, mira aunque piensen los vecinos lo que pienses, aunque mi familia diga que estoy loco, lo voy a hacer porque eso es lo que el señor ha puesto en mi corazón. Y muchas veces usted se sale con la suya, o con la de Dios, depende como usted lo mire. Porque usted se atrevió a ser imprudente en el Señor. La locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, dice la palabra del señor. Dios necesita gente, mire a veces nuestro problema es que somos demasiado prudentes. Hay personas que yo les digo, mira, tú definitivamente necesitas crear prudencia en ti. Hay otros que yo les digo, tú tienes que ser imprudente. Algunos somos tan corteses, tan apropiados, tan correctos, tan sabios en nuestro proceder, tan conservadores, tan planificadores, que Dios no puede moverse a través de nosotros, porque estamos –e iba a decir estreñidos… estamos restringidos… y necesitamos que Dios nos haga más fluidos.
Por eso, esta tarde, hermanos lo que hicimos aquí, de vez en cuando ustedes saben. Sacamos tiempo y decimos, sabe qué, el programa, ese coro… lo tiramos, el otro por acá, el plan que teníamos… y decimos, Señor, haz tú lo que tú quieras. Porque eso es, no solamente glorifica al Señor, no solamente permite que Dios sea glorificado como Él quiere, pero yo pienso también que es un ejercicio para esta Congregación, mental y espiritual, de decirnos a nosotros mismos: somos un pueblo que fluye conforme al espíritu de Dios. Y cuando el Espíritu Santo dice, yo quiero que me adoren y que saquen tiempo para estar conmigo… los niños están aquí, hermanos.
Llegaron los niños. Déle, cómo es que dicen por allí… quién que está aquí… El caso es hermanos, mire déle gracias a Dios que ellos están allá arriba la mayor parte del tiempo. Lo que pasa es que nos excedimos, pero gloria a Dios.
Lo que estoy diciendo hermanos, mire, necesitamos a veces romper el molde. Necesitamos salirnos de lo correcto. Okay. Son las dos y media, se supone que a las dos estamos afuera, pero de vez en cuando hay que darle al Señor un poquito más. Amén. ¿Sí o no?
Esa es una manera de mantener esta iglesia en sus paradigmas pentecostales, carismáticos, espirituales. Porque muchas veces, sabe, con el tiempo, las iglesias y los pastores nos vamos acostumbrando al programa, a la elegancia, a la mentalidad de clase media, burguesa. No hamburguesas, sino burguesas. Sabe, y entonces, ¿qué pasa? Que el programa se convierte en una camisa de fuerza que estanca el fluir del Espíritu Santo, entonces todo es el programa, el minuto, el terminar a la hora que dijimos que íbamos a terminar, y cantar el corito que dijimos hace una semana y media que íbamos a cantar. Y, hermanos, el pueblo de Dios es un pueblo guerrero, es un pueblo beduino, es un pueblo peregrino, es un pueblo que como los hebreos cuando se levanta la nube el pueblo se mueve, cuando se establece la nube el pueblo se queda. Eso es un paradigma que Dios estableció para que recuerde, el pueblo de Dios siempre fluye cuando un Espíritu fluye, no conforme a lo que usted quiere o yo.
Y a veces nosotros tenemos, que de vez en cuando, yo mismo tengo que tomar una pastilla pentecostal para recordar… ¿Por qué? Porque cuando uno se acostumbra… a nosotros nos gusta, gente como yo y como otros, nos gusta estar como al momento, al día, planificar, hacer las cosas que nos propusimos, seguir el plan, ser estratégicos y ¿sabe qué? A veces, eso se convierte en orgullo. Hay una arrogancia, allí, espiritual. Hay un espíritu de control, que toma control, y entonces Dios quiere a veces que recordemos, yo estoy en control y que le ofrezcamos al Señor ese apetito de control. Digamos, Padre, hoy quiero reconocer, yo te quiero dar este holocausto a ti, que el diablo menee la cola todo lo que quiera, pero te vamos a dorar a ti y vamos a darte a ti gloria y honra. Y eso es lindo hermanos.
Hay veces que hay que anchar los paradigmas, hay que ser imprudente, hay que ser un poquito desorganizado, mire, no hay organización más bella que la del Espíritu Santo. No hay adoración más hermosa y armoniosa que cuando el espíritu lo cocina, cuando el espíritu pone esa sazón que nadie más sabe. Eso glorifica, eso es bello, bello, bello. Así que, a veces hay que ser imprudentes, estos hombre fueron imprudentes, se impusieron sobre la agenda y sobre la propiedad de los demás.
Lo último, esta gente, muchas veces la fe requiere acciones desesperadas. A veces la fe requiere acciones desesperadas y que lo pongamos todo, todo sobre la mesa. Y que digamos, mira, si lo pierdo todo que perezca, pero eso… Dios no pide eso muchas veces, pero habrá ocasiones en tu vida en que tú vas a tener que hacer una decisión desesperada y que Dios te ayude y tenga misericordia de ti, para tu poder entrar en lo que Dios tiene para tu vida. A veces vas a tener que sacrificar lo que más amas, y vas a tener que ser radical y vas a tener que arriesgarlo todo. Todo por el todo. Jugártela el todo por el todo, para que Dios pueda hacer lo que quiere hacer en tu vida. Dios ama a la gente desesperada que no tiene nada que perder. El problema es que muchos de nosotros tenemos mucho que perder. Y por eso, a veces Dios no puede trabajar con nosotros y hacer lo que Él quiere hacer en nuestra vida.
Somos como el joven rico, que cuando viene ante Jesús desesperado porque tiene una depresión que lo está matando a pesar de ser un hombre muy religioso. Y le dice, Señor, ¿qué tengo que hacer para ser salvo? Y el Señor sabe ya de que pie cojea, y le dice bueno, nada, guarda los mandamientos… Ah, pero si eso yo ya lo he hecho, yo soy un experto en guardar mandamientos. Dice ah bueno, entonces mira, una cosita te falta nada más. Coge todos tus bienes, toda tu riqueza, véndelas, entrega el dinero a los pobres, despójate de todo lo que tienes y entonces ven y sígueme. Como quien no dice nada.
Y dice la Biblia que este hombre se deprimió, se puso triste. ¿Por qué? Porque tenía muchas posesiones, y el Señor dijo, ah qué difícil es para la gente rica entrar en el reino de los cielos. Y sabes qué, tú no tienes que ser un millonario para a veces ser rico. A veces somos ricos en otras cosas, somos ricos en relaciones humanas, somos ricos en dormir, somos ricos en un sentido del humor que no agrada al Señor, somos ricos en hábitos que empobrecen el fluir de Dios en nuestra vida, somos ricos en rencor, somos ricos en una boca que no debiera decir las cosas que decimos…. Somos ricos en muchas cosas, y Dios dice, entrégame eso y tú vas a ver como yo obro en tu vida. Entrégame eso y tú vas a ver cómo yo me muevo con poder en tu vida. Y sabe qué, muchas veces secretamente, hacemos como el joven rico y nos escurrimos y decimos, otro día volveremos a hablar Señor. Quizás un día de estos tú bajes el precio y quizás tú y yo podamos hacer el trato.
Hay muchas cosas… riqueza es lo que tú amas. Riqueza es aquello a lo cual tú estás apegado. Riqueza es aquello que tú piensas que si no lo tienes no puedes vivir sin ello. Eso es riqueza, no es solamente dinero. Y el Señor muchas veces requiere que tú te despojes de todo y que tú hagas un Ejercicio mental de perderlo todo para que entonces Dios te lo pueda dar todo. A veces nosotros tenemos que hacer un ejercicio mental, yo digo que es uno de los ejercicios más fructíferos de todos, tú vas a hacerte de cuenta que lo perdiste todo, y si lo perdiste todo, lo que quede es bendición, crema sobre el pastel. Tenemos que vivir así como que lo perdimos todo, todo es del Señor, y cuando tú está así que no tienes nada, Dios te puede usar.
Como esos cuatro leprosos que cuando había el hambre esa terrible en Israel, no tenía nada que perder. Y dijeron, sabe qué mira, vamos al campamento este de los Sirios, si nos matan somos unos leprosos viejos que no servimos para nada. Y nos vamos a morir de hambre de todas maneras, porque hambre hay en toda la tierra y así que si nos quedamos adentro nos morimos, y si vamos donde los Sirios, quizás tengan misericordia de nosotros y nos den de comer, y después nos cortan la cabeza pero nos morimos con el estómago lleno. No tenía nada que perder y sabe qué, cuando llegaron allí, ¿qué paso? Encontraron que el campamento estaba vacío completamente. Habían huido el ejército enemigo, porque Dios los había puesto a huir la noche anterior. Lo habían dejado todo. El resto del pueblo estaba metido en los muros allá, y ya Dios había resuelto el problema. Pero esa gente desesperada fueron los que pudieron descubrir lo que Dios había hecho.
Porque se necesita gente así, gente imprudente, gente desesperada, gente que no tiene nada que perder, como estos hombres. Ellos dijeron, bueno qué, si nos meten presos no importa. Vamos a hacer lo que tenemos que hacer. Hermanos, eso es lo que el Señor quiere. Pongámonos de pie. Samuel pasa por aquí un momento. Fe es vencer deficiencias, fe es atreverse a lo improbable. Fe es arriesgar cosas por Dios. Fe es a veces ser imprudente. Fe es ser desesperado y no tener nada que perder, porque ya tú lo has perdido todo, ya tú se lo entregaste todo al Señor. Esa es la plataforma que Dios quiere usar para hacer sus milagros.
Quiere el Señor levantar un pueblo así, comenzando con el que les habla. Padre, te lo entregamos todo, lo ponemos todo a tus pies, Señor. Todo lo que tengo, todo lo que soy te lo entrego en este día. Padre, yo predico esto y no sé de lo que estoy hablando, pero tú puedes iluminarnos, darnos entendimiento, créate un pueblo Señor, un pueblo, un pueblo, un pueblo que te agrade, un pueblo digno del tesoro que tú has confiado a nuestras manos. Señor, estamos cansados de la normalidad, estamos cansados de la respetabilidad. Estamos cansados de lo predecible, estamos cansados de la religión, estamos cansados de la rutina, estamos cansados de lo predecible… y queremos, Señor, que el viento del Espíritu Santo irrumpa con poder y trastorne toda la casa, Señor.
Espíritu de Dios, te entregamos todas nuestras riquezas, todas las cosas que amamos, incluyendo nuestros patrones mentales, la forma de pensar en la cual estamos atrapados, te la entregamos… los hábitos, Señor. Las actitudes autistas que frenan el libre fluir de tu espíritu, las rechazamos, renunciamos a ellas, renunciamos a lo que pensamos que es imprescindible para nosotros, te lo entregamos, Señor. Te lo entregamos. Créate un pueblo Padre, diferente. Señor, si tú tienes que sacarnos a nosotros y poner otro pueblo, pero que se haga tu voluntad, Señor. Cúmplase tu voluntad, vénganos tu reino Señor, vénganos tu reino Padre.
Tu reino es más importante que cualquiera de nosotros pero, Padre, te ofrecemos las vigas de este edificios, te ofrecemos su fundación, te ofrecemos sus salones, Señor. Te ofrecemos su techo, te ofrecemos cualquier recurso que tenga esta iglesia, te ofrecemos las almas, Señor, que pertenecen a esta comunidad. Te ofrecemos los talentos que tú has creado y que has testado, Señor, en esta familia. Todo lo ponemos a tus pies. Toda riqueza, toda corona, todo talento, toda posesión, Señor, a tus pies. Todo el tesoro a tus pies y no nos dejes caer de tu gloria, Señor, no nos dejes caer de donde nos has puesto, Señor, en este día. Amárranos a tu verdad, amárranos a tus principios, Señor, amárranos a tu gloria y a tu presencia Señor, por favor, no nos dejes apartarnos de tu gloria, Padre. Glorificamos tu nombre, bendecimos este pueblo, Señor, cada hondo, cada hondo, Señor, en nuestras vidas.
Te entregamos, Señor, todo lo que tenemos. Yo te suplico que si no has recibido a Jesús, como tu Señor y tu Salvador hasta hoy, hoy hazlo, allí donde tú estás, allí donde tú estás ahora mismo dile a Jesús, Señor Jesús, yo te entrego mi vida. Entrega tu vida al Señor, ahora mismo. Entrégale lo que más amas al Señor, di, Padre, entrego mi vida a Jesucristo ahora mismo. Díselo así con autoridad, convicción, con fe, dile al Señor, entra a mi vida, Jesús, ahora mismo. Entra a mi vida y lléname. Porque el Señor dice que si tú abres tu corazón Él entrará y cenará contigo y tú conversarás con Él. Así que en el nombre de Jesús, ahora mismo, entrega tu vida al Señor, y confiésalo como Señor y Salvador. Sal de aquí renovado, sal de aquí transformado, sal de aquí confrontado, quien quiera que sea que necesita hacer su pacto con Cristo, hazlo ahora mismo al Señor tu vida, Él va a escuchar, Él va a saber lo que tú estás haciendo allí en tu corazón ahora mismo. Y después lo harás públicamente, pero por ahora te reto a darle tu vida al Señor, y te aseguro que si tú lo haces no vas a hacer el mismo, o la misma, de hoy en adelante.
El Señor está aquí, el Señor está hablando con autoridad, con claridad, entrégale tu vida al Señor. Dile, Señor Jesús, entra a mi corazón, entra a mi vida y establece tu trono dentro de mí. Seas joven, seas mujer, hombre, lo que sea, entrégale al Señor, entrégale al Señor ahora mismo tu vida. Gracias, gracias, gracias Señor, te adoramos. Yo te entrego mi vida, yo te entrego esta iglesia, ministerio, todo es tuyo Señor,. Gracias, gracias Jesús, bendice esta iglesia, y que estas palabras hagan su efecto en nuestras vidas, te adoramos Señor, te bendecimos. Alabado sea tu nombre, Señor, gracias.
| Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 8 de marzo 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
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Sermón 15 de marzo 2009: El privilegio de ser informado antes que las cosas ocurran
Vamos a escuchar lo que Dios tiene para nosotros a través del pastor, Reverendo Pedro Julio Fernández, es un hombre de Dios, lo conocemos hace muchos años, él junto a su esposa Belkis han venido a la iglesia varias veces ya a través de los años, siempre han sido fieles en amarnos, en compartir con nosotros, él ha escrito varios libros porque es un hombre que ama la Palabra y Dios le ha dado esa capacidad para reflexionar sobre ella y escribir sobre ella. El trae alguno de esos libros con él así que al final del servicio bendígalo también y bendígase usted sobretodo, participando en el caudal que Dios ha puesto sobre su vida al final del servicio estarán disponibles. Hay un par aquí que yo tengo, Se Oye un Rumor y también está el libro sobre el evento en la vida Cades Barnea, y son libros para la vida cristiana, el crecimiento devocional, el desarrollo espiritual de los hijos de Dios. Yo sé que va a ser muy útil para ustedes y para nosotros. Ellos pastorean una hermosa iglesia en Toronto, Canadá donde hay muchos latinos allá en Toronto. Y es un privilegio para nosotros unirnos hoy a su ministerio y tenerlos aquí a ambos, a su hijo Naún también que está por allí. Así que… pero Julio, denle un aplauso de bienvenida al Reverendo Pedro Julio Fernández.
Dios te bendiga, hermano. Bienvenido. Amén.
Gloria a Jesús, aquí como somos deudores, gloria a Dios. Mucho es lo que hemos recibido en León de Judá y yo soy un miembro virtual de la iglesia porque me envían mi correo electrónico y también yo me meto como se dice, ¿no? En el Internet y es mucha las bendiciones que he tomado de aquí, las pongo en el contexto de Toronto y ellos nos saben que es de aquí que yo las he tomado, eso se lo digo a ustedes nada más. No vaya ninguno a decir eso por allá cuando les toque ir, pero… es mucho lo que hemos llevado de aquí para allá, y ¡qué bueno es el Señor! Gloria en Jesús, agradezco mucho al Pastor Miranda por esta brillante oportunidad que nos brinda de estar aquí en la Casa del Señor y bueno ya él ha presentado a mi familia y entonces me gustaría que vayamos de una vez a la palabra del Señor al libro de Apocalipsis, capítulo 1.
Apocalipsis, capítulo 1.Vamos a leer los primeros tres versículos. En esa misma posición, hermanos, vamos a leer y ojalá que esta palabra rápidamente entren en el mismo contexto en el cual ellas se dijeron y el motivo y la razón por la cual el Señor permitió que esto se escribiera. Así dice la palabra, “La Revelación de Jesucristo, que Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan que ha dado testimonio de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo y de todas las cosas que ha visto. Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de esta profecía y guardan las cosas en ella escritas porque el tiempo está cerca. Oh, gloria a Dios. Más bendiciones puede agregar el señor a su santa y bendita palabra, gloria a Jesús. Yo pienso que esta introducción al libro de Apocalipsis era muy necesaria de parte del Señor porque después que todo está escrito, todos los libros de la Biblia, el enemigo de la justicia como que le tiene algo a este libro en particular; y le ha hecho una fama muy mal, incluso dentro del pueblo de Dios llegando a haber cristianos que ellos pueden leer cualquier libro de la Biblia y en Apocalipsis se detienen.
Entonces, lo que la propaganda del enemigo dice, ellos lo han tomado muy en serio y no quieren tocar el libro del Apocalipsis porque han vendido la idea de que eso no se entiende, que es un lenguaje muy figurado y que eso solamente habla de dragones, de bestias, de animales y no hay quien pueda… gracias, Hermana… quien pueda comprender lo que aquí está escrito. Pero qué pasa, nosotros no podemos llevarnos de la opinión de él, mucho menos podemos llevarnos de la opinión que tengo el mundo de la palabra de Dios, puesto que lo que acabamos de leer aquí, primeramente nos informa cuán fidedigna es la palabra del señor, cuál ha sido el canal utilizado por Dios para que algo tan maravilloso llegue hasta nosotros.
Es algo de Dios puesto en la mano de Jesús, Jesús envía un ángel para que le lleve esto a Juan y Juan nos lo hace llegar a nosotros y pasando por tantas manos, esto no fue alterado en absolutamente nada. Entonces, una cosa tan grande como el libro de Apocalipsis, Dios ha confiado en que Su Iglesia esté bien enterada del porvenir. Sabe lo que nosotros tener algo seguro, seguro que nos hablan del destino humano completamente aquí en la tierra, el libro del Apocalipsis.
La introducción dice a quienes se le envía, a los siervos de Él. Esto es un libro escrito para nosotros, es algo enviado a nosotros. Dios quiere que usted como Iglesia esté bien informado de las cosas del presente pero también de las cosas del futuro puesto que nosotros somos los llamados para decirle al mundo qué es lo que está pasando. No es el mundo que tiene que entrar aquí a decirnos esto. Yo les aseguro hermanos que aún en cuestiones de economía y de finanzas, nosotros le podemos decir al presidente de la Reserva Federal qué es lo que está pasando.
Miren que los amines son pocos, por lo menos los aquí presentes, porque tal vez por el Internet la gente está diciendo más. La Iglesia tiene una capacidad tan grande que ella es la llamada para decirle al imperio qué es lo que está pasando. Ella es la llamada para decirle al imperio qué es lo que tiene que hacer porque los que saben están diciendo qué es lo que hay que hacer pero ellos mismos dicen: hay que salir de esto pero no sabemos para donde vamos; pero la Iglesia sí sabe qué es lo que está pasando y sabe para dónde vamos. Oh, gloria a Dios.
El solo hecho de recibir esto, lo hace a usted y a mí, personas comprometidas con un mensaje que es altamente fidedigno. Dios nos ha honrado con hacernos conocer el porvenir; el presente y el porvenir, para que la Iglesia esté claro por donde va en su jornada hacia la tierra prometida. No debe sorprendernos nada, nosotros estamos plenamente informados de qué es lo que tiene que suceder. Yo no sé, pero en esta Biblia todavía dice que los malos hombres irán de mal en peor, eso no lo han quitado de aquí. Todavía dice que los malos hombres irán de mal en peor, engañando y siendo engañados, que es lo que nosotros hemos visto en los últimos años cuando se destapan estas crisis porque había confianza primero en el sistema, segundo en gente.
Nosotros no confiamos en ninguna de esas cosas, nos movemos en niveles de confianza porque aquí vivimos, pero la Iglesia alza sus ojos a los montes, no, a Dios que hizo los montes, a Dios el creador de todas las cosas y seguimos confiando plenamente en Él, porque a la Iglesia Él la mueve, Él la protege, Él la cuida, Él es que la va llevando. Entonces, nosotros tenemos una información de parte de Dios que tenemos que salir de este lugar y tenemos que decirle a la gente qué es lo que está pasando. Pero también debemos decirle qué es lo que hay que hacer. Alabado sea el nombre de Jesús.
En estos últimos tiempos, yo pienso que el Espíritu Santo del Señor me ha motivado mucho como a re-estudiar los consejos apostólicos de Pablo, de Pedro, de Judas, de Santiago porque son como muy pertinentes para lo que ahora está pasando, no solamente en el mundo pero también dentro de la Iglesia del señor Jesucristo donde, aunque usted no lo crea, hay personas pero muy desorientados… pero muy desorientados, concerniente a las cosas que están sucediendo en el primer mundo, en el primer nivel, en el nivel que se consideraba excelente, sabelotodo, y dueño hasta de sí mismo.
No, hermanos, para nosotros esto está demasiado claro. Lo que está pasando es una lección después la Bíblica para cualquiera de nosotros porque la Iglesia tiene que saber qué es lo que está pasando. Y aquí claramente, la Palabra nos está diciendo cosas que deben suceder pronto; está hablando la Palabra manifestar a sus ciervos. Oiga, cuánto se humilla nuestro Dios. Porque yo pienso que es un acto de humillación de Dios soberano, Dios todopoderoso, develar un poco de la historia y hacernos saber a nosotros qué es lo que va a ocurrir. Pero también hacernos ver qué es lo que está ya ocurriendo, dentro y fuera de la Iglesia que va para el Cielo. Gloria a Dios.
En uno de los consejos apostólicos del Apóstol Pedro, yo encontré este hombre, un hombre muy humilde también, porque Pedro pasó unos procesos que posteriormente él no lo esconde, caídas tremendas que tuvo, que cualquiera de nosotros probablemente no quiere ni que le toquen ese tema del pasado de uno y más un pasado dentro del Evangelio ya. Pero el hombre cree que contando su historia hace bien, hace bien para que otro no caiga en donde él cayó; y él está escribiéndole al pueblo y le está advirtiendo de cosas que ocurrieron en el Antiguo Testamento y que probablemente ocurrieron en su tiempo y en el nuestro también… de personas con falsas ideas que iban a penetrar círculos de confianza como es el de la Iglesia para alterar o trastornar una cosa buena, pura y verdadera como la Palabra de Dios.
Él le dice: mira, nosotros como cristianos tenemos que saber medir la experiencia espiritual que tenemos y no hay experiencia espiritual que se pueda medir fuera de otra cosa que no sea la Biblia; si nosotros medimos una experiencia espiritual con otros parámetros fuera de la Biblia hay mucho peligro. Entonces, él dice: miren, lo que les estoy diciendo del poder de Dios, de la venida de Cristo Jesús, de la primera, no es conforme a fábulas artificiosas. Una fábula artificiosa, una persona con toda la premeditación del mundo, se sienta a diseñar algo que él sabe que es falso, que él sabe que es una mentira, que el único que está seguro que eso es una mentira es él. Esa es la única verdad dentro de la fábula artificiosa: crear un escenario que no tiene sustento en las Escrituras para caer bien o para conseguir algo de alguien.
Dice: “nosotros no damos a conocer el poder de Dios ni su venida de acuerdo a fabulación de acuerdo a un testimonio poderoso.” Dice: “nosotros estuvimos en el monte…” y ahí comienza él a contar su experiencia. Y estando en el monte santo, Moisés, Elías, Jacobo, Juan, Pedro, Jesús. Estando en ese lugar la gloria de Dios, la majestad de Dios, allí se manifestó pero a mí se me ocurrió interpretar lo que estaba pasando de una manera privada. Es un hombre sincero, yo se los dije, es un hombre que está lleno de la presencia de Dios porque la vida lo que dice la majestad de Dios, en ese monte que lo llaman santo porque fue apartado para Dios. Una cosa trae linda mi hermano, Cristo se transfigura delante de estas personas, Elías y Moisés, personas que ellos lo conocían por las Escrituras pero nunca personalmente porque ya habían desaparecido del escenario terrestre.
Ahora aparecen allí, hablando con Jesús, los planes de Cristo, su partida de Jerusalén, hablando. Él, sin nadie decírselo, decide interpretar lo que está pasando. Qué cosa seria mi hermano cuando uno no le da chance al Espíritu Santo que él termine de hacer lo que tiene que hacer, uno medio se desespera y a uno se prende en el Espíritu y uno comienza por un lado, hermano, que no es la dirección de él; como que hay que esperar, decantar un poco como se dice, para saber qué es lo que nos está pasando. Entonces, allí dice, mira Jesús aquí hay que hacer tres pabellones. Esa es una persona que lo invitaron al monte santo y ya él está tomando dominio del asunto, diciendo hasta lo que hay que hacer.
Dice: “aquí hay que hacer tres pabellones, uno para ti, uno para Moisés y otro para Elías.” El Doctor Lucas que era un hombre muy investigador, averiguando todos los detalles que otro no dijo pues lo dice. Y el Doctor Lucas en su evangelio dice que Pedro decía lo que no sabía, que Pedro estaba diciendo lo qué el no sabía, en otras palabras, Pedro estaba diciendo un señor disparate pero estaba diciendo un señor disparate un hombre que está con la gloria de Dios porque cómo se le ocurre a este hombre igualar a Jesús con Moisés y con Elías. Quiere decir que la experiencia él no la está evaluando con las Escrituras.
Oh, bendito sea el nombre del Señor, tiene que aparecer el Libro de Hebreo, tiene que aparecer este libro interpretando toda la narración del Antiguo Testamento, que tiene que ver con esa persona de Cristo Jesús para decir que Cristo es más grande primero que los ángeles, segundo que Moisés, que Aarón, que Josué, que La Ley, que El Pacto, que La Creación, que Jesús es más grande que todo.
Oh, gloria a Dios. Bendito sea el nombre del Señor, que Moisés fue un gran siervo de Dios, que Elías también pero Jesús no se puede comparar con ellos. Y noten ustedes que cuando Cristo mismo pregunta: ¿qué opinión tiene la gente de mí? ¿Quién creen ellos que soy yo? Nadie la pegó, como decimos, nadie, todo el mundo mantuvo a Cristo al nivel de un profeta más. Y, probablemente, esa sea la opinión que todavía tenga la gente fuera de este lugar. ¿Quién es Jesús? Cualquier cosa dicen. Elías, Moisés, Mengá, un profeta más. Esa es la opinión que la gente tiene de Jesús.
Quiere decir que a ese punto de Jesús haberse presentado, de Juan el Bautista haber dicho dos o tres veces: “he ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo,” al tiempo de Jesús haber ido a la sinagoga, tomar el Libro de Isaías capítulo 61 decir: “el Ungido soy yo,” todavía la opinión que la gente tiene es que es un profeta más pero la Iglesia no puede tener esa opinión, una persona como Pedro no puede tener esa opinión porque él mismo fue el que dijo tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente.
Oh, bendito sea el Señor. Pero también Jesucristo le aclaró y le dijo: mira, Pedro, lo que tú estás diciendo no es ser humano que te lo ha revelado, aunque tu hermano Andrés me conoció primero y él te trajo, no fue a través de él que vino la revelación. Lo que tú estás diciendo, lo estás diciendo porque Dios te lo está revelando. Ciertamente yo soy el Hijo de Dios, ciertamente yo soy el Ungido, yo soy el Cristo. Para después, venir con el proyecto de hacer tres ramadas y hasta quedarse ahí arriba en el monte santo y, dije, no bajar de ahí.
Pues, yo les dije al principio que el hombre fue muy sincero, en serio hermanos, él está contando en dónde se equivocó porque es que uno lleno del Espíritu Santo es algo tan grande, la gloria de Dios en vaso de barro, que hay momentos que hasta uno abusa de la confianza. Lo bueno del caso es que él dice, “nosotros tenemos también la palabra profética más segura a la cual la Iglesia le hace bien en poner atención…” y allí mismo está diciendo porque la cosa está en oscuridad. Esto está oscuro, mi hermano, y un mundo en oscuridad, yo no sabe para donde van. Pero usted y yo sabemos, mire sabemos para donde vamos usted y yo y sabemos para donde van ellos si no arreglan su camino.
Dice: hasta que el lucero de la mañana resplandezca la palabra profética más segura, la palabra escrita, es una palabra viva, es una palabra vigente, es una palabra pertinente para este tiempo dicha por el señor que cobra vida en el contexto en el cual estamos usted y yo, hermanos. Quiere decir que el buen consejo de él, es que nos remitamos a las Escrituras, como ancla segura, como palabra que no puede fallar, que nosotros estamos llamados a evaluar lo que está pasando solamente con la palabra de Dios.
Yo recuerdo en el… por lo menos en diciembre del ‘99, diciembre de 1999, yo sé que fue todo el ’99, los debates era primero que si el siglo XX terminaba ahí, el 31 de diciembre del ’99, y estaban los teóricos y la gente contando y dándole para atrás y recogiendo historias porque esto no sabe nadie, hermano, por donde estamos en sí, decimos 2009 pero nadie está seguro de que eso sea así. Comienza la gente que si el siglo XX termina ahora o el 31 de diciembre del 2000. Bueno, debates van y debates vienen, muchos de ellos ni siquiera edificantes fueron.
Luego vino el siguiente debate con las computadoras, el 31 de diciembre del ’99. Y se lo digo, mi hermano, sin ofender a nadie pero hasta los pelagatos opinaban de computadoras, de informática, de cualquier cosa como si fueran expertos de la materia. Que los aviones, que los elevadores, que aquí, que aquí. De momento llega todo eso a la Iglesia y los hermanos ya preocupados, una Iglesia desorientada… que el conserje del edificio dijo que los ascensores no van a trabajar esa noche… que los aviones todos se van a caer porque las computadoras van a leer el 2000 como si fuera un cero, que hay males en los últimos dos dígitos.
Hermanos, se levantaron expertos, no sé si aquí se levantaron algunos. Hermano, como me pasó a mí una vez en un trabajo que fui a solicitar en Santo Domingo y me llamaron a esa compañía industrial, me llevan al departamento de recursos humanos y con la primera pregunta yo tuve para irme de ahí. Yo pensaba que calificaba en ese trabajo, me dice la encargada: ¿usted sabe operar una computadora? Le dije: yo no sé ni encenderla, yo no sé ni por dónde se prende eso. Hasta ahí llegó la entrevista. Pase buenas tardes y que venga el que sigue.
Si yo no sé de eso, hermanos, qué es lo que voy a decir que yo no sé de eso. Entonces, personas que no saben absolutamente nada, usted los ve opinando; pero lo grande del caso es según el apóstol Pedro que el problema no es que esta persona se levante, ese no es el problema. El problema es la gente que siguen a esta persona, entonces, quedan tan desorientados como la misma persona que los está orientando porque no tiene ningún fundamento.
La palabra escrita de parte de Dios es un legado que vale oro. Mire todo el esfuerzo que ha hecho Dios, solamente miramos nosotros el final del siglo XV o el siglo XVI con la reforma protestante y que este libro, tanto Juan Gutenberg como Martín Lutero, poder comenzar a traducir esto, hermano. El privilegio que tenemos los hispanos de que ya bien cerca de ahí Casiodoro de Reina nos tenía la Biblia en español.
Y como Dios, a través de hombres, de mujeres, de agencias… Hermanos, que la Biblia sea traducida, traducida, traducida, hay un empeño generalizado para que la palabra escrita esté en todo idioma, todo dialecto, toda nación… que sepan de fuente segura cuál es la voluntad de Dios, qué es lo que Él quiere para nosotros.
Todo el Apocalipsis, todo este preámbulo, todo este prólogo, hermanos, es conducente para que nosotros estemos claros y amantes de la lectura bíblica, de oír la palabra, de guardar la palabra, de practicar la palabra porque mientras más la practicamos, más se ejercitan nuestro sentidos. Yo entiendo que es muy bueno cuando nosotros les decimos a las personas anhele la palabra de Dios como la leche, como un niño anhela la leche. Eso está correcto, una leche no adulterada, pura, de la madre a la criatura. ¿Pero nos vamos a quedar siempre de ese tamaño? ¿Vamos a ser siempre unos inexpertos dependiendo siempre del seno de mamá?
La palabra de Dios aspira a que uno crezca en conocimiento que uno ejercite la palabra del Señor para que sea diestro para que tenga experiencia y todo este tipo de cosas las pueda manejar como un experto en la palabra del Señor. Usted mañana va a llegar a su trabajo o al centro de estudio y usted es el que tiene la razón, hermano, usted es el que puede opinar con base, porque la opinión tuya, tiene que sanar al que te esté oyendo. Oh, gloria a Jesús.
Este señor que era un emperador muy grande, el tal Nabucodonosor. Ese hombre tuvo muchas revelaciones de parte de Dios. Dios en su infinita misericordia hablándole a este hombre para que cambiara, y en una ocasión Dios le dio un sueño y como siempre Dios hace se lo bloquea a los astrólogos y adivinos para que no digan lo que no es porque son expertos diciendo lo que no es y quedar bien con el rey. Entonces, el hombre cuenta el sueño y nadie, nadie da con la interpretación pero Daniel que tiene la interpretación correcta le dijo a este hombre: mire, este sueño es esto, esto, esto, esto lo otro y ese eres tú. Ahora, después de contarte la interpretación del sueño ahora te voy a dar un consejo: arrepiéntete de tus pecados, arrepiéntete Rey de tus pecados, humíllate delante de Dios.
Porque hermano no podemos quedarnos callados cuando previamente somos informados de parte de Dios de lo que va a ocurrir. Usted y yo tenemos que ponernos en la brecha, en el centro de estudio, en el centro de trabajo, en el vecindario, en el hogar… donde Dios lo permita para decirle al mundo cuál es el nivel, qué es lo que está pasando.
Digo, yo te recomiendo que te arrepientas. Decirle eso a ese hombre; el no tenía que escribir, nomás tenía que hacer señas y le cortaban la cabeza a Daniel, fácilmente. Y el hombre no tomó en cuenta el consejo divino a través de un hombre y pasó 12 meses haciendo lo mismo y a los 12 meses vino la sentencia de Dios, el cumplimiento y el hombre se quedó loco de remate por siete años… peor que de remate. Informados ya nosotros tenemos que hablar pero siempre en base a la palabra de Dios. Nosotros tenemos que ver cualquier mover del Espíritu Santo de Dios, que no estoy hablando doctrinas raras ni espíritus raros sino del Espíritu Santo de Dios, aún ese mover, hay que evaluarlo por lo que ya está escrito porque Dios no se va a violar a sí mismo, su palabra de mano Dios no la va a corromper. Entonces, si no puedo medir eso a la luz de la palabra del Señor, lo menos que puedo hacer es quedarme tranquilo y esperar que el mismo Dios tal vez con el tiempo me explique qué experiencia fue que yo pasé. Oh, gloria a Jesús.
En el Libro de los Hechos, hay también otra experiencia que la narra Lucas porque era un hombre muy observador, por la formación misma, profesional que tuvo más el Espíritu Santo en su vida, era un hombre que podía observar y podía escribir lo que él observaba experimentalmente como se le quiera llamar. Y la Biblia dice que él y Pablo y otros más llegaron a un lugar llamado Tesalónica y los hermanos de Tesalónica recibieron la Palabra de Dios en medio de una gran tribulación, problema terrible. Y Pablo siendo perseguido, acusado, apedreado, pero ahí Dios lo ayudó para que por más o menos tres semanas Pablo pudiera pasar un tiempo con ellos y explicar la palabra del Señor, lindos los hermanos de Tesalónica.
Luego, Pablo tuvo que salir huyendo y de ahí llegó a un lugar llamado Berea y aquí es que viene la observación del Doctor Lucas porque en Berea él vio que los hermanos igual recibieron la palabra con solicitud pero estos era distintos de los de Tesalónica porque escudriñaban en lo que estaba escrito probablemente el antiguo testamento nada más, para ver si lo que Pablo estaba diciendo era así o no era así.
Lucas no es ningún protagonista allí, Lucas está observando las cosas y observando el perfil de estos hermanos me parece ver hablar con el Apóstol Pablo diciéndole: noto la diferencia; los hermanos de Tesalónica son amorosos, tienen fe, tienen esperanza, se mueven sin mandarlos, hacen esto, esa gente son increíble, se ganan a Macedonia, acá y a todo para Cristo. Pero veo cierta diferencia entre aquellos y éstos, los de aquí son más nobles, aquellos son nobles pero los de aquí son más nobles porque estos están día a día escudriñando las escrituras para comprobar que lo que Pablo está predicando o enseñando está de acuerdo con lo que está escrito.
Y aquí viene entonces hermano de parte de uno, la inquietud, muy probablemente, ¿por qué Pablo nunca le mandó una carta a los hermanos de Berea? ¿Por qué no se le escribe a ellos? Y ¿qué ustedes creen que puede ser la respuesta? ¿Qué a un hermano así no hay que mandarle cartas? ¿Con gente como la de Berea no hay que enviarle cartas? Los Tesalonicenses mírenlo ahí, Pablo sale, se va, luego mandan una pregunta. Dice, ahora estamos nosotros turbados no sabemos bien esto de arrebatamiento, quién viene primero si el anticristo, la apostasía, no, que estamos turbados. Y Pablo dice: yo no se los decía a ustedes cuando estaba allá.
Pablo lo dice Primero y Segundo a Tesalonicenses. Dice: ¿pero cuándo yo estaba con ustedes yo no les decía esto? Sí, tú lo decías pero nosotros no pusimos mucha atención. El típico caso del que pregunta por una dirección bien difícil, el otro se lo explica y después dice: ¿tú entendiste? Y dice, no, nada. Dice, yo le dije a ustedes como eran las cosas, ¿saben por qué les pasó eso? Miren hasta se levantaron unos tipos allí diciendo que no había resurrección y ellos le creían eso. Ven, hermanos, como la Iglesia puede quedar desorientada completamente sin esa brújula que es la palabra de Dios. Hermanos, cuando es quitada la intensión de leerla, de escucharla, de practicarla, de guardar la palabra de Dios.
Miren, hermanos, los sentidos espirituales se ejercitan, cualquier cosa que pasa dondequiera uno rápidamente los filtra por la palabra de Dios pero en fracciones de segundo recibe aprobación o eso no está bien, pero rápidamente. Y si no tiene la capacidad mental para eso no tome ninguna decisión, espere llegar a su casa, abra su Biblia, llame al pastor, un maestro o alguien que te oriente porque si los reyes llamaron a los profetas, llame usted a su pastor, llame usted a su maestro. No le quiero poner más trabajo, hermano, pero… Oh, gloria a Dios.
O los que están cerca porque el pastor debe tener mucho trabajo. Gloria a Dios. Pienso que nos pasa lo mismo, hay mucha gente que me acerca a mí o a mi esposa y nos dice, ay, no hicimos tal cosa porque usted siempre tan ocupado. Y yo: no, no, espérese un momento hermana, nosotros siempre estamos ocupados pero siempre estamos disponibles. Siempre estamos disponibles porque por eso uno está en esto y uno no está en esto porque uno quiso, fue porque de ahí arriba metieron a uno en esto porque nadie con juicio normal se mete en esto.
Uno está en esto porque Dios confió y puso a uno en este asunto pero, de lo contrario, uno estuviera como está el grupo también. Gloria a Dios. Pues yo siento que la sanidad de esa Iglesia, radicó en tener las Sagradas Escrituras como autoridad máxima, como palabra infalible, como la palabra de mando y reconocer que es Dios a través de estas personas.
Hermano, y entrando a la parte ya concluyente de esta presentación yo encuentro por ejemplo en el caso de Daniel y traigo un poco a Daniel para acá para que nos oriente un poco concerniente a la situación que Daniel dice dos veces en el capítulo dos… Él está hablando de una situación escatológica, un poco también confusa. Dice, mucho mover de la gente de un lugar para otro, las migraciones por cualquier razón, al momento, ahora mismo yo estoy hablando y tiene que haber más de tres millones desplazándose o desplazados en algún lugar del mundo que estamos en un lugar que no somos de ahí, que llegamos porque alguien no trajo o lo que fuera pero que no somos. Habla del aumento de la ciencia de una forma desorbitante y tantas cosas como ocurriendo muy rápido, ocurriendo como muy rápido entonces él dice, mira, los entendidos van a entender, los entendidos comprenderán, los entendidos van a comprender qué es lo que está pasando y, ¿quiénes son los entendidos?
Yo no me encuentro esto aquí en la Iglesia, yo no hallo que la Iglesia es la entendida, la conciencia de la humanidad. Dios ha tenido, hermano, confianza en nosotros, nos ha dicho ahí está mi palabra, ahí está la revelación entiéndela, compréndela, sal y explícale a la gente qué es lo que está pasando, hazlo fundamentado en la palabra de Dios no en ningún libro del pastor Pedro Julio, en lo que diga la Biblia.
Usted lo puede leer los libros también. Pero tiene que ser la autoridad bíblica, la palabra del Señor. Dice, “los entendidos van a comprender, lo entendidos.” ¿Quién es el entendido? Aquél que previamente informado de parte de Dios de las cosas que están sucediendo en el presente y de las cosas que van a ocurrir en un futuro no muy lejano. Gloria a Dios.
De ahí de Daniel, capítulo 12, caemos una vez más donde el Apóstol Pedro segunda carta capítulo tres, donde él dice, hermano, esta es la segunda vez que yo le escribo y para mí no es ninguna molestia escribirle para despertar su limpio entendimiento… su limpio entendimiento; y vuelve otra vez a llover sobre mojado para explicarle las cosas que están dentro de la agenda escatológica de Dios. Esto debe suceder de esta manera, por lo tanto, volvamos al capítulo 14 del Evangelio de Juan y no se turbe nuestro corazón, creámosle a Dios, creamos también a la palabra de Cristo Jesús que es el logos eterno, que es la palabra que se humanó y habitó entre nosotros.
Nos clarificó las cosas para que ahora de una forma cómoda, solamente tengamos que pisar donde él pisó. ¡Oh, gloria a Dios, qué lindo es tener la palabra escrita como ancla segura! ¡Qué bien hacemos nosotros en seguir esa palabra como antorcha ardiendo en medio de un mundo que está en tinieblas y tenemos que poner atención a esa escritura hasta que Cristo aparezca. Gloria a Dios. Entonces le diremos a Dios Escritura, porque ya Cristo llegó, el consumador de todas las cosas.
Iglesia de Jesucristo que está aquí presente en León de Judá y los que están oyendo a través de Internet este es un tiempo de oro para la Iglesia. Este es uno de los mejores momentos de la Iglesia de Jesucristo, el dormir se terminó para nosotros. Nosotros tenemos ahora que ocupar el puesto al que Dios nos ha llamado, mírese como un vigilante en la ciudad, mírese como un instrumento de Dios en el lugar donde usted está, nosotros no estamos llamados a propagar rumores. Creo que el lenguaje nuestro ha sido dañado un poco en los últimos meses y hemos cambiado una realidad por otra. No digo que escondamos una cosa por decir que no hay si hay, pero hermano, Dios sigue ahí, él no ha cambiado. No sé qué le pasa a mucha gente, Dios está ahí, hermanos.
Jacob lo dejó por 20 años y volvió y lo encontró en el mismo sitio donde él estaba. Dijo: mira, yo estoy aquí, yo no me he movido de aquí. Tú me hiciste una promesa aquí en Betel y aquí te estoy esperando. Dios no cambia, parecen absurdas las cosas de Dios pero cuando las creemos, eso es claro. Elías muévete. Oh, gloria a Dios, santo es el Señor. Muévete Elías. Después de estar en un hotel cinco estrellas, mi hermano, Dios alimentándolo, hermano, agua pura y comida dos veces al día. Se seque el arroyo y para afuera Elías. ¿Y para dónde voy? Donde una viuda. Adónde, en Sarepta de Sidón, fuera de país. Ya yo hablé con ella para que ella te mantenga. Llega Elías, saluda a la doña y dice. Doña, dígame lo que hay en su casa. La señora le dice: comida para un día y dos personas. Oh, gloria a Dios.
Y Elías mira para arriba. ¿Tú me mandaste aquí? ¿Tú hablaste con esta señora? Porque hay comida para un día y dos gente y conmigo somos tres y no voy a durar un día aquí. Hermano, Dios está en el mismo lugar, Dios no se ha movido. Oh, gloria a Jesús. Sí señor en el nombre de Jesús para bien, Dios desata bendición para su pueblo y Dios prueba nuestra disposición, hermanos. Dios observa si estamos dispuestos o no estamos dispuestos a nosotros servir y a obedecer su bendita palabra. Dios comienza a medirnos desde aquí desde el interior viendo la disposición nuestra. Dios está en el mismo lugar, nuestro vocabulario no puede ser alterado, debe ser mantenido igualmente, hermanos.
Tenemos que reconocer lo que está pasando, nosotros ya fuimos informados. Gloria a Dios. En otra ocasión yo pienso que podemos seguir hablando porque esto se terminó el tiempo y bueno y hay tantas cosas que decir de las palabras del Señor que el tiempo no basta, nunca alcanza porque uno habla y habla y esto fluye y fluye como un panal pero de miel pura. Gloria a Dios.
Pero vamos a usar de la prudencia y vamos a detenernos en este punto hermanos, pidiéndole por favor que incline su rostro y cierre sus ojos. ¡Oh, bendito sea tu nombre! ¡Padre cuánto te amamos! ¡Cuánto te queremos! Qué dichosos somos nosotros la primera bienaventuranza del libro de Apocalipsis, leer tu palabra, oír tu palabra, guardar tu palabra Señor, pertinente a toda la Biblia pero bien enfatizado en la revelación del Apocalipsis.
Gracias Señor por el privilegio de ser informado antes que las cosas ocurran, no para apropiarnos de esta información, no para interpretarla de manera privada, para salir, para comenzar por casa, para hablar con nuestros parientes y decirle bíblicamente lo que está ocurriendo. Gracias porque somos los José de este tiempo. Gracias, Señor, porque esperamos no defraudar la confianza que tú has puesto en nosotros como Iglesia.
Oh, Dios, retira de nuestros corazones, retira de nuestras mentes inquietudes que no vienen de parte tuya y afírmalo en la esperanza, en la confianza, en la paciencia y en la fe. Dios agarrado de esa ancla segura, tu palabra escrita. Gracias te damos Señor. Mira Dios si hay algún corazón tocado, dispuesto a nacer de nuevo, entrando Dios mío en esa sala de operación con tu Santo Espíritu, Dios para producir esa redención. Bendigo esa decisión, Señor, la bendigo por el Internet, la bendigo aquí presente, mi Dios. Que tu palabra nos cubra, que tu palabra nos oriente Dios claramente. Oh, Señor gracias te damos, en el nombre de Cristo Jesús, amén y amen.
| Sermón de Pedro Julio Fernández grabado 15 de marzo 2009 en Congregación León de Judá | Oir | | | Ver (100K) | | | Ver (400K) |
Fe radical que rompe hielo
Vamos a Marcos, capítulo 10, vamos a ir a los versículos 46 al 52 y, de nuevo, estamos centrándonos en el tema de qué… ¿qué tema estamos tratando, vamos a ver? En estos días… ¿qué tema? Díganlo todos: fe.
Okay. Yo espero, hermanos, que a través de nuestras meditaciones, a través de nuestros sermones, ese concepto de la fe y no solamente un concepto, es una dinámica… es un principio espiritual poderosos que se grabe en nuestros corazones. Yo quiero que ustedes vayan meditando. Yo estoy tratando de ser, por lo menos un poco sistemático en lo que estoy enseñando, y quizás algunos de ustedes van a poder ir al Internet y escuchar de nuevo estos sermones para que se les grabe bien en el corazón y que usted pueda ir adquiriendo esos conocimientos que son tan necesarios para vivir una vida victoriosa.
Sin fe es imposible agradar a Dios, dice la Palabra. Es decir que, la fe es la cosa más esencia que puede haber para un hijo, una hija de Dios. Es como la moneda… la moneda que permite que uno compre, venda, gestione, adquiera… eh, todo tiene su origen en fe. La fe es el vehículo que Dios usa para aterrizar sobre la tierra, para entrar en el ámbito del tiempo y del espacio. Conforme a nuestra fe nos será hecho, dice la Palabra. Y dice también, que “el justo por su fe vivirá.”
Interesantemente no dice por la fe, yo a veces lo he citado y he dicho, el justo por la fe vivirá, ¿cuántos hemos dicho eso alguna vez? Pero no, es “el justo por SU fe vivirá.” Porque yo creo que hay diferentes grados de fe. Diferentes personas adquieren y alcanzan diferentes niveles de fe. Y entonces conforme a la fe que tú logres alcanzar, por medio de tus lecturas de la Palabra del Señor, por medio de tales recursos como la oración, el ayuno, la lectura de la palabra de Dios, ya lo he dicho; el servir al Señor, porque todo eso aumenta nuestra fe, adquirimos experiencia, conocimiento, por el codearnos con otros hombres y mujeres de fe adquirimos energía, nos contagiamos unos a otros… todos estos elementos juntos van levantando nuestro nivel de fe hasta permitirnos ser gente poderosa, gente efectiva en el ámbito espiritual.
Ahora, aquí tenemos un personaje que ejemplifica mucho ese elemento de fe. Uno de mis personajes favoritos, el ciego Bartimeo. ¿Cuántos han oído hablar de Bartimeo? Levante su mano. Okay, como una cuarta parte, quizás una tercera parte. ¡Guau! Bueno, va a ser interesante que ustedes conozcan, les quiero presentar al ciego Bartimeo, es un hombre muy simpático, yo lo encuentro muy simpático, ¿verdad? Es un hombre atractivo, es como Zaqueo hasta cierto punto, hay un aspecto, cómico podríamos decir, de Bartimeo. Pero es simplemente por la situación en la que él se encontró, pero evidentemente como Zaqueo también, era un hombre bien, bien decidido. Y eso lo ayudó mucho. Yo quiero pasar un ratito haciendo un resumen, porque les digo que quiero que ustedes vayan acumulando conocimiento y entendiendo muchos de estos conceptos. Y entonces voy a tratar de entrar directamente en el evento mismo que involucra la vida de Bartimeo. Pero quiero que por lo menos miremos lo general primeramente.
En las últimas semanas, en lo que yo he podido cuando he estado predicando… Hoy yo completo en éstos, digamos un trío de fe, estos tres individuos o personas comparten unos elementos comunes acerca de la fe. He hablado acerca de la mujer con el flujo de sangre: se acercó a Jesús entre la multitud, tocó el borde de su manto y recibió poder sanador de parte de Jesús. Hemos hablado de los amigos del paralítico, ¿recuerdan también? De igual manera estos hombres que cogieron a su paralítico, quisieron entrar a la casa, no pudieron porque estaba llena de gente y se subieron al techo, abrieron el techo, bajaron a su paralítico, lo pusieron allí delante de Jesús y el Señor qué podía hacer. Tuvo que sanarlo.
Y ahora quiero hablar de este hombre, Bartimeo, el ciego, que comparte algunos elementos con estas dos… estos personajes que yo acabo de mencionar. Yo el domingo pasado, creo, ¿fue el domingo pasado o el antepasado? Ya como que uno… el antepasado creo que ha sido, –el domingo pasado tuvimos algo, hermano Pedro Julio Fernández. Yo he dicho que la fe tiene unas cualidades que vemos en este trío aquí de personajes. Uno, he dicho que la fe toma riesgos, como tomaron toda esta gente de la cual estoy hablando. Segundo, la fe vence obstáculos. Recuerde que éstas son características de una persona que tiene fe y usted puede, en su propia vida, piense en algún momento en su vida en el cual alguna de estas cualidades lo llevó a un nuevo nivel de, como de efectividad, o lo ayudó a salir de un problema o a vencer una situación difícil.
La fe toma riesgos, he dicho. La fe vence obstáculos. Tercero, la fe a veces actúa desesperadamente. Hay veces que hay que romper brecha, hay que meterse en algún sitio, hay que tocar una puerta, hay que presentársele a alguien que ha dicho que no tiene tiempo para usted, hay que llamar por teléfono y hacer una segunda o tercera llamada. Debe de paso, se me ocurre algo chistoso, esto es hasta banal, pero sabe qué dicho yo siempre, hay una… digo una de las cosas que yo digo aquí, que estaba relacionado con eso, la fe siempre busca una solución. ¿Cuántos creen que siempre hay una solución en la vida?
Yo digo, hermanos, siempre hay una puerta en la vida que se puede abrir, aunque parezca que está cerrado. Aunque tú tengas una montaña en frente de ti y tu carro llegue y se tropiece con la falda de esa montaña, mira de algo… yo creo que aunque algo, ábrete Sésamo o algo, pero yo puedo pasar por en medio de la montaña. La fe es algo increíble, la fe hace cosas extraordinarias. Pero, hermanos, hay ocasiones en que hay cosas pequeñas en la vida que yo uso para aprender la importancia de la fe. De esto de tomar riesgos, vencer obstáculos, actuar desesperadamente. Déjeme completar, voy a dar una ilustración banal casi, cotidiana.
La fe es descortés y agresiva, a veces la fe es entrometida, a veces la fe se le mete en la cara a las cosas y a la gente y hace cosas que son descorteses. Que la gente como que dice, ¡Oh! y, ¿de dónde salió esta persona y porque hizo eso? La fe también comete lo improbable. La fe tiene esa cualidad de que cuando algo parezca que no tiene posibilidades de tener éxito, la fe se lanza y dice, bueno, el Señor ya… y si fracaso, lo peor es que simplemente me dice que no, pero voy a hacer. Y se lanza a cometer lo improbable. Y la fe siempre busca una solución, lo que decía. Y en último la fe siempre emprende acción.
La fe está asociada con la acción, hacer algo. Muévete haz algo, rompe un vaso pero haz algo. No te quedes sentado allí, aplatanado. La fe siempre hace algo. Ahora, lo que decía, que esas cualidades de fe. Yo siempre aprendo, eso de que hay siempre una solución en la vida, de que uno no debe… –cuántas veces nosotros hemos dejado de hacer cosas, porque cuando se nos ocurrió como que alguien nos tiró enseguida una sábana mojada encima de la idea: “Ah, eso no se puede hacer. Pero eso ya lo trataron, yo he visto que otros lo han tratado de hacer y no se pudo… ah, esa gente no cogen hispanos, o nunca una mujer ha ocupado ese puesto; o ya ese producto muchos han tratado de venderlo y no han tenido éxito. Ah, yo traté hace como 10 años de comprar una casa y fallé y ahora ya están vendiendo esta bien barata, pero ahh… no quiero volver…” etc. ¿no?
Hay muchas veces que, ¿qué pasa? Cuando uno tiene una idea, enseguida se le tira a la mente las razones por las cuales esa idea no va a tener éxito. Y si usted se deja, si usted pierde la batalla en ese milésimo de segundo entre la idea creativa y la idea de que no se puede hacer, si en ese milésimo de segundo usted permite que el NO o el posiblemente no se va a dar, le caiga encima, usted no va a ir al próximo paso de considerarla más a fondo y quizás tratar y ver que sí, que se puede hacer.
Y es importante que usted siempre resista el primer no de la mente, que la mente es así, es muy traicionera. Pero nada, mire, es hasta banal, pero es interesante. Hace años, literalmente… ¿cuántos saben lo que es una greca? Es una de esas cafeteras metálicas, que tú sabes, se destornilla abajo, y tiene una cámara pequeñita donde usted hecha el agua, después tiene un filtro en el medio donde usted hecha el café. Y les dije que era cotidiana la ilustración, ¿verdad? Entonces usted coge la otra parte de arriba y la atornilla, y cuando el agua hierve el vapor… se convierte en vapor, pasa por el café, y al final, pues, usted tiene café para tomar. Ustedes no sabían que era tan compleja la cosa, ¿verdad? Tiene una lección de química allí.
El caso es que hace años, nosotros tenemos varias cafeteras así de diferentes tamaños, y había una que es la que más me gusta y yo no sé pero se perdió el filtro de metal, del medio. Y yo, diez veces quise botarla, porque de qué sirve una cafetera si no tiene filtro en el medio. Pero algo me aguantaba y me decía, no, qué sabe si un día de estos, quién sabe si por allí uno encuentra un filtro y a algún loco se le ocurrió vender filtros para reponerlo cuando se le perdiera a uno. Uno piensa, y oiga, y de nuevo allí está la cosa. A alguien se le tenía que ocurrir, sabe qué, por allí a la gente se le pierde el filtro de las greca, así que yo voy a hacer unos cuantos filtros y los voy a vender. Eso ya es fe también, hasta cierto punto, es una fe secular probablemente hasta cierto punto, pero lo es. El caso es que yo siempre había dicho, no, la voy a dejar allí por si acaso. Pero, siempre pensaba que era absolutamente difícil conseguir un filtro de esos, y a veces hemos pasado por el North End, el bar italiano aquí de Boston. De hecho, si usted quiere comer buena comida italiana, váyase al North End, ese anuncio es gratis.
Y habíamos pasado por un par de sitios, que tenía porque los italianos usan mucho las grecas esas. Y Meches, mi esposa me había dicho, sabe qué, allí posiblemente tengan, y vamos a ir un día. Pero yo, como que le daba la larga, porque empezaba, n’ombre… de todos los sitios, quizás entre los hispanos eso se puede usar, y quizás tengan repuestos para los filtros esos, pero estos italianos por acá, qué se les va a ocurrir a ellos, etc. Y nunca… pero, de nuevo, hermanos, es ese freno, es ese freno subconsciente que te dice, es poco probable que eso se pueda hacer. Y eso es lo que nos impide muchas veces, vivir vidas creativas y hacer cosas que Dios quiere hacer en nuestras vidas. ¿Cuántos entienden a qué me estoy refiriendo?
Es como que hay un freno inconciente, de pesimismo y como de timidez que nos impide concebir ideas creativas y que cuando las concebimos de una vez como que alguien viene y nos apaga la luz. Y entonces, pues así cada día… Pero ayer a Meches se le ocurrió mientras estábamos esperando algo, entrar a la tienda esta. Y, ¿sabe qué? Tenían los benditos filtros esos de metal. Así que desde que llegué a la casa, lo probé, ¡perfecto! Y allí tengo yo una cafetera nueva por dos dólares y pico que costó el filtro ese. Así que gloria a Dios por la fe de Meches.
Pero lo que les quiero decir, hermanos, es que mire, en cosas así sencillas uno puede aprender que puede crecer porque mi filosofía es que uno siempre debe tratar, uno siempre debe buscar una solución. Uno siempre cuando algo te dice, mira yo puedo hacer esto, no lo rechaces enseguida. Ve al segundo paso, ve al tercer paso, y cuando se te cierre la puerta que ya hayas dado golpes, entonces vete a la casa. Pero mientras tanto trata porque donde tú menos espera está la solución y yo muchas veces a través de mi vida he visto eso, que hay que tener fe.
Sobre todo eso, si tú tienes a Dios contigo, dice… alguien ha dicho por allí que, Dios y yo somos mayoría. Y eso es así hermanos. Las personas de fe como que siempre tiene una actitud de positividad en la vida, no se deje llevar por las emociones. Una de las cosas que usted tiene que aprender, si usted es una persona de fe, mire, no se deje llevar por las emociones, las emociones son unos animalitos malcriados, que si usted los deja se adueñan de su vida y le imposibilitan cualquier acción alta.
Las emociones son producto de la caída de Adán y Eva. Nuestras emociones están dañadas y las personas que viven por las emociones, por las heridas del pasado, por los apetitos que lo controlan, por la negatividad o la depresión, o la tristeza o esas cosas que nos quieren controlar. Hermanos, no piense que como dice el Apóstol Santiago que va a alcanzar nada de Dios. Usted no puede llevársele, uno vive por principios, por lo que dice la Palabra de Dios. Por lo que uno sabe que es real y eso es bien importante si usted quiere ser una persona de fe y si usted quiere ser emprendedor, atrevido, ir a ese nuevo nivel de su vida. Tiene que creer que Dios está con usted y que siempre hay una salida. Recuerde eso, esa parte del sermón es gratis, no la tenía totalmente allí en la mente.
Pero, esa cualidad que tiene la fe, hermanos, yo les animo en el nombre del Señor, cíñanse los lomos y digan yo voy a vivir una vida poderosa, una vida creativa y yo siempre voy a buscar una solución. Siempre voy a emprender lo improbable y entrene su mente, y cuando usted vea sugerencia y lecciones en su vida que le indican que funciona, márquela como yo marqué el asunto ese. Yo le aseguro que yo voy a volver a meditar sobre el filtro ese de la greca. Porque allí yo dije, hmm, aquí hay una lección, yo puedo meter eso allí en mi repertorio, aprender, voy a fortalecer, voy a marcar esa lección para crecer en el aspecto de la fe.
Muy importante, ahora bien. Como ven la gente de fe generalmente tiene una cualidad dinámica, esforzada, emprendedora. Eso es lo que yo veo, que la gente de fe no es aplatanada, no es gente que se echa a morir fácilmente, no es gente pasiva, no es gente… la gente de fe es nerviosa, se mueve con gestos un poquito catatónicos y eléctricos y eso es importante porque es que hay algo, no es que tampoco… Entiéndame bien, déjeme matizar eso un poquito. Hay gente que son muy calladas pero son gente de fe, no se crea. Pero yo quiero decir, que si a mí me preguntan una persona de fe, yo lo que veo es una bandera ondeándose, moviéndose. No está caída así, como toda desecha, monga, no, es una bandera que se deja mover por el viento del Espíritu, que recibe el viento de Dios. Ese es para mí la persona clave, de fe.
Bartimeo… Bartimeo es así. Mire cómo él grita, sigue gritando, se tira de que lo llaman, muchas cosas aquí… que eso. Mire la mujer con el flujo de sangre, diligente, emprendedora. Mire los amigos del paralítico, de igual manera. Toda esta gente comparte esa cualidad, esforzada y emprendedora. Qué le dijo el Señor a Josué, le dijo, mira que te mando que te esfuerces y, ¿qué? ¡Seas valiente! Porque yo estaré contigo donde quiera que tú vayas. Esa es la clave, hermanos. La gente de fe se atreve a hacer cosas porque sabe que Dios está con él o con ella. Esa es la clave, pero Dios quiere… a Dios le gusta la gente esforzada y valiente.
Cómo le dijo Él a Gedeón? El Señor está contigo, varón esforzado y valiente.
Recuerden que yo siempre he dicho que esas palabras: esforzado y valiente, Son palabras definitivas para un hijo, una hija de Dios, una persona de fe. Yo les digo, hermanos, yo quiero asociarme con gente esforzada y valiente porque esa gente me inspira a mí, me motiva, me alienta, y yo saco mucho, aprendo mucho de ellas.
A Timoteo, ¿qué le dijo Pablo a Timoteo? Le dijo, te aconsejo que avives el fuego del don de Dio que está en ti. Y que le añadió, porque no nos ha dado Dios, ¿qué? Espíritu de cobardía, sino de, ¿qué? De poder, de amor y de dominio propio. Ese es un mensaje y un sermón completo. Pero la idea es que parece que Timoteo era un poquito así como, medio apagadito, un pastor allí suave, y you know, lo que pase pasará, se ala voluntad de Dios. El ‘ay bendito’ como dicen los puertorriqueños, ¿no? Y Pablo dijo, no, no, no, no, Timoteo. Usted tiene que ser un hombre esforzado y valiente. Dios le ha puesto un don allí en usted, ahora abanique ese don hasta que se prenda en una llama. Sea emprendedor, porque Dios no ha puesto en usted un espíritu de cobarde ni de tímido, sino un espíritu de poder.
Hermanos, déjenme decirles, usted tiene dentro de usted, lo sepa o no, el motor de un tanque de guerra. No es un Volkswagen allí, o uno de esos Smart Cars allí chiquititos, allí todo encogido, no, no. Usted tiene un tanque de guerra dentro de usted, diga amén aunque sea para convencerse a sí mismo. Está allí adentro, lo que pasa es que muchas veces no lo usamos, no lo usamos. Somos como esas viejitas y tienen un carro deportivo, y lo llevan a la iglesia a 10 millas por hora el domingo, y lo parquean allí y vuelven y lo meten a la casa. Y allí está muerto el bendito carro ese, queriendo que lo lleven a un campo y lo aprieten, mire no hay policía y zoom, aunque sea para que él sepa lo que tiene adentro. No cojan ideas ahora, hermanos, no.
Pero, muchos de nosotros somos así. Usamos un uno por ciento del poder de Dios que está en nosotros y el Apóstol Pablo y el Espíritu Santo te dicen, mira, tú tienes dentro de ti todo el poder del reino de Dios, ¡atrévete! Emprende, vive una vida poderosa, no digas no puedo, no digas ohh, yo soy así y eso… eso es del diablo, eso es de la carne. Usted puede en el nombre de Jesús. Usted tiene todo lo que necesita. Quizás ni siquiera voy a poder entrar en el texto de Bartimeo, pero mire otra cosa importante. Este es un principio muy importante que quiero que aprendan acerca del principio de la fe y ese es esto… Es, tiene que ver con la naturaleza del reino de Dios.
¿Cuántos pertenecen al reino de Dios? Levanten su mano. Yo espero que todos, excepto quizás los que están durmiendo que no me oyeron. Pero todos… todos, yo espero que todo el mundo aquí sienta que pertenece al reino de Dios. Y si usted no pertenece al reino de Dios, mire hágase miembro ahora mismo. Levante su mano y yo voy a orar por usted, lo voy a ungir ahora con aceite si no, si usted… Hay alguien que duda, si no, levántese y venga aquí corriendo ahora mismo que lo vamos a zambullir esta misma tarde en el agua del bautismo. Usted es miembro del reino de Dios, ¿verdad que sí?
Entonces… ahora, si usted es miembro del reino de Dios, cómo se va a usted sentir cómoda o cómodo dentro del reino de Dios. Bueno, yo me imagino que será asumiendo las mismas cualidades del reino de Dios, ¿verdad que sí? Porque si el reino de Dios es de una manera y usted es de otra, va haber un choque, va a haber un choque de poder, de naturaleza. Usted se siente a gusto donde hay armonía con lo que usted es. Por ejemplo, ¿cuál es la temperatura del cuerpo más o menos? ¿Quién sabe? 98.6 creo que es o algo así, ¿verdad que sí? ¿Normal? 98… Y porqué es que a la gente no le gusta poner… si un ambiente es 40 grados ó 50 grados, ¿por qué usted se siente incómodo en esa temperatura? Porque no está de acuerdo con su cuerpo, ¿no?
Pero cuando la temperatura esta en 75, 80… es como que usted se siente más… hay armonía entre su cuerpo y el mundo exterior. Ahora si está a 120, de nuevo también lo mismo. Si su cuerpo está pidiendo una temperatura un poco más afín a lo que usted… entonces usted también se va a sentir incómodo en el otro extremo. Si usted es una persona apacible, suave, le gustan las cosas tranquilas y calladas y usted entra a un sitio donde están tocando música rock a todo lo que da… usted también se va a sentir también, porque hay una desavenencia porque hay una falta de afinidad entre lo que usted es y lo que ese ambiente donde usted se encuentra, representa.
Ahora, ¿por qué estoy yo diciendo esto? Porque al nosotros entender cómo es el reino de los cielos, nosotros vamos a tener que pedirle al señor, Padre, adécuame, ayúdame a ser como es el reino de los cielos. Muchos de nosotros venimos y entramos al reino de los cielos, y traemos todas las heridas, los arrastres… las cargas, los problemas, deformaciones del pasado y entramos a un reino que es poder, es paz, es gozo, es vida, es verdad, es justicia, es amor y en nosotros hay todas estas cosas diferentes y hay un choque, y eso tenemos que… Señor, ayúdame cada día a ir ajustándome más y más a la naturaleza de tu reino. Esa es la tarea, es la vida de un hijo, una hija de Dios. Es ir cada vez más y más, a parecerse más y más al reino de los cielos.
Ahora, una pregunta: ¿cómo es el reino de los cielos? Yo he dicho muchas cosas, pero mire Mateo 11, versículo 12. Mateo 11, versículo 12. Es un pasaje que yo encuentro muy revelador. Dice aquí, “desde los días de Juan el Bautista…” Este es el Señor Jesucristo hablando, “desde los día de Juan el Bautista hasta ahora,” y eso puede ser ahora el siglo XXI porque lo estamos leyendo ahora mismo, “desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos…” Aquí hay una problematicidad, un problemita que yo voy a tratar de resolver ahora mismo. Dice, “el reino de los cielos sufre violencia,” –sufre violencia, – “… y los violentos lo arrebatan.”
Okay. Ahora déjeme hacerle una pregunta, ¿qué usted entendería por esto de que el reino de los cielos sufre violencia? Si soy yo leyéndolo, yo interpretaría que eso quiere decir como que el reino de los cielos recibe violencia contra él. Que sufrir es como que aguantar, es como soportar. Soporta violencia… es una imagen pasiva del reino de los cielos. Como que el reino de los cielos siempre está recibiendo violencia de afuera, le están dando… yo veo allí un bate y reventando el reino de los cielos. Sufre violencia. Yo siempre me sentí incómodo con esa idea, y es por eso que es tan bueno ir al griego original y entender un poco de la gramática. No todo el mundo puede hacer eso, tiene la oportunidad, pero yo le voy a hacer el trabajo a usted esta mañana y usted me lo va a agradecer, para eso me pagan.
Pero, yo… busqué en el griego original de ese texto y es interesante allí lo que verdaderamente dice en el griego original que ha sido traducido al español, pero como usted sabe la Biblia ha sido traducido a muchos diferentes idiomas. Y los traductores, a veces, cuando se encuentran con una complicación tienen que decidir, a veces hay dos opciones de interpretar algo y la persona tiene que escoger una u otra opción y la pone allí y descarta la otra alternativa. En el griego original, eso que dice: sufre violencia y los violentos… En el griego original es viasetai kai vastai. Kai quiere decir _____. Viasetai es la palabra que tiene que ver con violencia, y vastai, dicen algunos que era como un juego de palabras: Viasetai vastai son muy parecidos en el griego. Así como hay juego de palabras en el español. Sufre violencia y los violentos. El Señor estaba jugando con el lenguaje.
Ahora, la palabra, viasetai que se traduce: sufre violencia, es un verbo que se puede traducir tanto activamente como pasivamente. ¿Cuántos se me fueron ya a dormir ahora? Están despiertos… okay. En otras palabras, viasetai en el griego original se hubiera podido traducir: sufre violencia o padece violencia. O hace violencia. Procede con violencia, procede forzosamente, forzadamente, procede agresivamente, hace agresividad, es agresivo en otras palabras. Lo que pasa es que yo me imagino algún traductor de esos aplatanados por allí, metido allí en su… ah, sufre violencia el pobre reino de los cielos, porque no le gusto que el reino de los cielos fuera violento. Pero sabe hermano, el reino de los cielos es violento.
El reino de los cielos está en contra, ¿de qué? Del reino de las tinieblas. Cuando Dios entra al mundo viene a quitarle a Satanás lo que el diablo le robó al hombre. ¿Usted sabe eso? Cuando Adán y Eva cayeron en el huerto del Edén, el diablo tomó control y este mundo. ¿Por qué le dice Satanás a Jesús, todos los reinos del mundo me pertenecen y se los doy a quien quiero? Y el Señor no le dijo, mentiroso Satanás. No. El príncipe de este mundo es Satanás, ilegítimamente, pero es. Cuando Cristo viene al mundo y por eso dice, desde los tiempos de Juan el Bautista. ¿Por qué? Porque Juan el Bautista fue el que comenzó a anunciar la venida de Dios, ¿sí o no? Búsquelo, “arrepiéntanse porque viene el reino de los cielos.”
Cuando dijeron eso, imagínese, es como una persona que es dueño de unas tierras en alguna parte lejana del país y hace 20 años que no las visita y allí se han metido una cantidad de gente, y están viviendo y un vecino se cogió la tierra y hace lo que le da la gana con ella y nadie lo ha molestado. Y de momento el dueño de la tierra dice, sabe qué, yo voy a ir, esa tierra es mía y la voy a trabajar, la voy a plantar, la voy a cultivar. Pero cuando llega allí, allí están bien valentonados esa gente que la cogió y se robó la tierra y dice, usted no puede entrar aquí. ¿Ah no? ¿No puedo entrar aquí? Vamos a ver quién manda. Y se inicia una pelea, una batalla, puede ser una batalla legal o si el dueño es un poquito violento hasta con rifles y palas y lo que sea, resuelven el problema. Pero se inicia un conflicto. El que está metido allí atrincherado ilegítimamente y el que es legítimamente el dueño que viene a reconquistar su tierra.
Y así pasó, cuando Cristo entra a la historia, Él viene a reconquistar lo suyo. ¿Cuántos dicen amén? Aunque sea para animarme un poquito, ¡caramba! ¡El Señor dice a lo suyo vino! En otras palabras, el Señor vino a lo que le pertenecía, a reconquistarlo, a agarrarlo, a robarle al diablo las almas, a robarle el mundo, las naciones, quitárselas a Satanás porque se las había robado. ¿Y qué pasa? Se había iniciado una lucha de poder. El reino de los cielos avanza ahora, tenía que hacer violencia. Por qué cree usted que el Señor Jesucristo dice que para que uno pueda saquear la casa de un hombre fuerte, ¿qué es lo que tiene que hacer? Tiene que atarlo primeramente y dice, y entonces usted puede saquear su casa, ¿sí o no? Verdad que sí.
Entonces, en otras palabras, hermanos, usted cree que Satanás va a entregar las almas y las naciones y las comunidades y la juventud y los sistemas de gobierno, así por así. De ninguna manera, es una pelea a brazo partío. Es una pelea dura la que se ha iniciado en el mundo. Y, ¿sabe qué? Usted y yo somos parte de ese reino de Dios. Somos parte, entonces en realidad en el griego original, lo que el Señor dijo, fue: desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos procede con violencia, y los violentos lo arrebatan. ¿Usted entiende? ¿No hace mejor sentido así?
Porque un reino que sufre violencia solamente, pues entonces, yo creo que entonces sería como que los pusilánimes, los tímidos, los sufridos son los que lo toman. No, hace mucho más sentido: El reino de los cielos procede con fuerza. Búsquese por ejemplo la interpretación la interpretación, la Biblia NIV, la New International Version en inglés, y ahora hoy en día los eruditos de la Biblia están mucho más acordes en que la interpretación de ese verbo en el griego original debe ser activa, no pasiva. Y ya las Biblias más modernas, las versiones más modernas, lo interpretan así: el reino de los cielos procede con fuerza, agresivamente. Y la gente fuerte, agresiva, esforzada y valiente es la que lo arrebata.
Es como ese carro –ese bus está corriendo y el chofer dice, móntese y usted tiene que… o salta o se le va el bus. Así es, usted tiene que agarrarse al reino, el reino de los cielos no se va a poner a esperar a que usted bostece, y se vista, no, no. El reino de los cielos va caminando, tiene que correr y tirarse adentro porque si no se lleva y va a buscar a otro. Ese es el reino de los cielos. Por eso es que usted mire la gente que alaba en la Biblia y son siempre así un poco violentas y malolientes. No se quieren panaa como dicen los caribeños, son gente así atrevida, son gente esforzada. Caab, Jacob, David, Moisés, Daniel, Saulo… un guerrillero allí que Dios lo Salva, porque necesitaba alguien así como Saulo. ¿Por qué Dios busca a Pedro? Arrebatado, impulsivo. ¿Por qué Dios busca gente así? Pudiendo buscar gente más pasiva, más tranquila, más suave… porque a Dios le gusta, porque la gente que puede usar, el reino de los cielos es un ejército, es un Army, es un tanque de guerra que se está moviendo y necesita alguien decidido que se meta a operarlo.
Entonces Dios, hermano, hermana, Dios quiere cambiarte tu ADN. Dios quiere cambiarte tu genética. Dios quiere meterte un programa nuevo y diferente. Dios quiere darte el programa del reino de los cielos. Dios quiere darte la genética del reino de los cielos. Yo he dicho, mire, para mí la imagen que yo tengo del reino de los cielos, ¿usted sabe cuál es? No se si usted ha visto alguna vez, un rompehielos, uno de esos barcos que surcan por Antártica, el Polo Norte, donde los mares se congelan y hay a veces hielo de un pie o dos pies, tres pies, diez pies de densidad en el mar, pero por allí tienen que pasar los barcos. Y sabe que los barcos esos rompehielos tienen una coraza en el frente que es de hierro, es de acero, bien pesado. Y yo he visto esos barcos cuando se mueven en el hielo. Mire, hermano, eso es como un cuchillo caliente cortando mantequilla y el hielo va saltando por todas partes, apartándose; y la proa de ese barco es así, es como una V, y va rompiendo, rompiendo, rompiendo. Y él avanza, y todo lo que se le pone en el camino lo quiebra, lo parte, lo echa a un lado, porque él tiene un propósito y él tiene que llegar a su meta.
Mire, hermano, esa es la visión del reino de los cielos. A ese reino es que usted pertenece, a ese Cristo es que usted pertenece, a mí que no me vengan con Jesusito allí, como un corderito todo maltrecho y… esa no es la imagen de Jesús que yo tengo. Para mí, Jesús es un hombre poderoso, fuerte, quemado por el sol, con la piel reseca de caminar los caminos del Medio Oriente predicando el evangelio, que va a delante de sus discípulos a la cruz, no está allí quejándose de por qué tú me hiciste esto. No. Él va directo allí, a la cruz. Vea cómo el Señor va, es delante de sus discípulos a Jerusalén, sabe que allí lo van a crucificar, pero allí va delante de ellos. Para mí, Jesús es un ser decidido, fuerte, es un hombre que hay que respetarlo, su sí es sí, su no es no. Sus palabras son claras, cuando alguien dice algo que no le gusta se lo deja saber.
Y no es que seamos, hermanos, yo creo que todo tiene que estar templado por el amor, la gracia, la misericordia de la bondad del fruto del espíritu. Pero la gente del reino de Dios, aún dentro de esa gracia, esa misericordia, ese amor, tiene una cualidad como de fortaleza y de cierta decisión que tienen en su carácter. El Señor es así, examinen las páginas de la Biblia. Hermanos, un hombre decidido, claro en sus propósitos bien definido; Él sabía a qué vino, y qué le iba a pasar, y a dónde iba y de dónde venía, y quién Él era. Usted no ve al Señor diciendo, bueno yo no estoy seguro si soy Dios o no, si me deben o no… no, no. Él bien claro: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mí. Punto se acabó.
Yo soy la luz del mundo, el que anda en mí no andará en tinieblas. Punto se acabó. Ustedes me dicen Señor, y bien dicen porque Yo Soy dice Él. Ahora también la parte gentil de Él, se ciñó la toalla, lavó los pies de sus discípulos, pero no había en Él duda de quién Él era. Él sabía quién Él era. Es un hombre decidido. Hermanos, Dios quiere que seamos así. Dios quiere que seamos así, el reino de Dios es así, y tú y yo tenemos que ser así. Nada de estar entre dos aguas, a Dios no le gusta la gente tibia. Por qué les dice a los de la Odisea, ojalá que fueras fría o caliente, pero como eres tibia te voy a vomitar de mi boca. Porque a Dios no le gusta la gente tibia, a Dios no le gusta la gente que tiene un pie en el mundo y el otro en el reino de los cielos. Que creen un poquito pero no están seguros y se preparan las cosas por si acaso les va mal para poder salirse a tiempo.
A Dios le gusta la gente decidida, clara, determinada, definida. Si perezco que perezca, pero yo esto me lo voy a fumar hasta el cabo. Yo voy a ser un miembro del reino de Dios, y si me equivoqué por lo menos viví mi vida con propósito. Y yo no sé, hermanos, hay que ser o no ser. Y una cosa que Dios quiere en este tiempo es gente decidida y clara. Que nuestra comunidad sea una comunidad de gente decidida. Dejémonos de estar jugando entre dos aguas, soy o no soy, doy o no doy, tengo o no tengo, vivo o no vivo, decido o no… decídete de una vez por todas. Decídete a tirarte de lleno en las aguas del reino de Dios y ser un hombre, una mujer decidida. Abraza esta Biblia, abraza los valores de ella. No seas simplemente un beato viniendo aquí a escuchar una misa y un sacerdote allí… Déjenme no hablar demasiado, no. Yo respeto. Pero, hermanos eso de venir aquí a una aguita allí tibia, pasada por agua. Eso nunca hizo nada por nadie.
Dios quiere gente radical. Gente comprometida, gente que sea como el reino de Dios. Gente clara, gente definida, gente que haya muerto ya y que sepa que este mundo es simplemente un caminito allí hacia la vida eterna. Somos peregrinos y extranjeros, no tengo nada, esto no es mío. Yo no voy… yo voy directo para el reino de Dios, y lo que vivo aquí lo vivo como dice en la fe del hijo de Dios y que ha muerto ya. Y decidió eso hace tiempo y ahora está aquí para servir al reino de Dios y para hacer todo lo posible para que ese reino avance. Arrancarle almas a Satanás donde quiera que haya una necesidad del reino esa persona dice presente porque todo lo que es, todo lo que tiene, todo lo que piensa, todo lo que vive es para gloria de Dios. Ha determinado ya vivir para Dios, está decidido ese barco va rompiendo oposiciones. Ya está claro su destino. Ese es el reino de Dios.
Y quiera el Señor, hermanos, que mi vida y tu vida respondan a eso. Vamos a ser como Bartimeo, amén. De neuvo, no… no, quizás el domingo que viene, vamos a ver si me da tiempo, voy a tratar. Léase de nuevo a Bartimeo, mire el pasaje y usted va a ver ese ciego, oye a Jesús pasar, le grita ten misericordia de mí. El Señor no le pone atención. Pues dice, más te voy a gritar hasta que me escuches. El Señor se para, la gente le está diciendo no grites tanto, no se oye bien, estás despertando a la gente, él sigue gritando más duro. Finalmente el Señor dice, mándenmelo, tráiganlo. Y el Señor le pregunta, ¿qué tu quieres que te haga? Señor, que recobre la vista, punto. Cinco palabras, o cuatro no se cuantas. Cuéntelo usted. Señor, que recobre la vista. Y el Señor le dice, vete tu fe te ha salvado. Punto y vamos al próximo. Y eso fue todo, cinco ó seis versículos, pero este hombre tenía una necesidad y para mí nada, y los músicos por favor si pueden pasar por aquí… nada ejemplifica el carácter de mi hermano Bartimeo, que mire ese detallito, cuando el Señor lo llamó, ¿qué hizo él? Arrojó su capa… arrojó su capa, y se mandó corriendo detrás de Jesús. ¿Porque el Espíritu Santo puso eso de que arrojó su capa? Porque Él hubiera podido decir simplemente cuando lo llamaron él se fue hacia Jesús. Pero dijo, arrojando su capa, búsquelo si allí está o no. Fue donde estaba Jesús.
Dicen algunos que la capa de un ciego era la cosa más importante. Usted ha visto a la gente homeless, la gente que no tiene casa, ellos llevan generalmente una mochila encima o llevan alguna cosa, ¿verdad que sí? Y que tienen allí, allí tienen su abrigo, allí tienen un cepillo de dientes, allí tienen unas cositas que son para ellos bien importantes. Esa es su supervivencia, ellos tienen su casa literalmente encima de ellos y eso para ellos es bien… eso lo protegen con uñas y dientes. Eso. La capa de un ciego era eso, la capa era lo que le permitía sentarse encima de ella mientras estaba la gente caminando para pedir dinero, la capa cuando llovía lo cubría, la capa le daba abrigo del frío. Esa capa era la cosa más importante que tenía un ciego y cuando el Señor les dice, mándenlo a buscar, él ya dice, yo ya no necesito esta capa. Ya esa capa no me sirve, ahora lo más importante es que yo toque a Jesús, que yo hable con Él. Tira su capa y se manda delante, no la coge, no se la lleva por si acaso no le va bien y entonces volver a tenerla. Él deja la capa allí, eso ya no me sirve.
Mire que siempre la gente cuando Jesús hace algo… ¿qué paso con el paralítico, cuando lo sanaron? Cogió su camilla, la enrolló y se fue con ella cargándola. Hay algo especial, hermanos, un simbolismo en eso, que muchas veces lo que nos ha servido para nuestra enfermedad ya no nos sirve cuando tenemos un encuentro con Cristo. Las muletas las tenemos que dejar a un lado. Esas cosas que te dan a ti seguridad y que tú tienes allí por si acaso, suéltalas, bótalas y decídete de una vez y vete detrás de Jesús. Y vive el reino de Dios según los valores y los principios del reino de Dios. ¿Cuántos pueden decir amén y entienden lo que estoy diciendo, haber? Gloria al Señor.
Gente conforme al reino de Dios, así vamos a titular este sermón, ¿qué le parece? Gente conforme al reino de Dios.
Vamos a ponernos de pie en el nombre de Jesús. Dios quiere gente conforme al temperamento del reino. Gente decidida, gente clara, gente fuerte, gente concreta, gente dinámica, gente emprendedora, gente radical, gente militante, eso es lo que Dios quiere en su reino, hermanos. Y Dios quiere hacer eso, si tú eres una mujer, un hombre de fe, pídele al Señor que te conforme a los valores de su reino. Y quiera el Señor darnos el carácter de Bartimeo. Pídele al Señor ahora mismo que le dé ese carácter. Pídele al señor que fortalezca su temperamento espiritual, que suba su temperatura espiritual. Que lo lleve a cierta dimensión de vida espiritual.
Padre en el nombre de Jesús… está bien, hermano, déjalo allí un momentito.
Padre en el nombre de Jesús desata tu poder en nosotros, desata Señor, ese carácter, ese temperamento del reino de Dios, desata el carácter del reino de Dios en nosotros. Haznos gente decidida, gente llena del espíritu santo, gente poderosa, nosotros renunciamos a la timidez de la carne, pedimos que, Padre, levántate una iglesia que sea conforme al carácter del reino de Dios, levántate un pueblo, Señor, decidido. Levántate un pueblo poderoso, llénanos con tu espíritu Padre. Padre estas palabras que yo he declarado las declaro proféticamente. Yo declaro que ese será el temple de esta congregación Señor y Padre todo lo que tu necesites hacer, comienza conmigo pero padre hemos sido llamados para un tiempo como este. Y necesitamos que Tú, que prepares una iglesia que sea como el reino de Dios.
Una iglesia decidida, Padre, una iglesia conforme al corazón de Dios. Padre, yo te entrego todos los recursos de esta congregación y te pido que nos hagas gente poderosa. Que esta iglesia tú sepas que puedes depender de ella, Señor, para tus causas. Haznos gente evangelística, Padre. Haznos gente agresiva, haznos gente de adoración y de ayuno, haznos gente de santidad, Padre. Haznos gente de fe para que podamos hacer lo que se necesita hacer en este tiempo, Señor. Te damos gracias, te damos gracias.
Recibe la palabra, hermano, hermana. Recibe la palabra de Dios en tu corazón ahora mismo, recíbela y dile, Padre, esa palabra es para mí. Recibe esa semilla y di, Señor, yo la entierro en mi corazón. Di, yo creo que esa semilla va a dar fruto en mi vida. Yo creo que Tú me has impregnado con una palabra hoy que viene de tu boca y es vida tuya que Tú me has dado, Señor. Y yo recibo esa vida, yo voy a vivir así. Ayúdame a ser como el reino de los cielos. Ayúdame a ser un hombre, una mujer conforme al reino de Dios. Hoy yo mato toda indecisión y me entrego completamente a vivir como Cristo quiere que yo vive. Ayúdame, cámbiame, cambia mi temperamento, cambia mi carácter, cambia mi visión, cambia la energía que hay dentro de mí y hazme como tú quieres que yo sea.
Padre, yo declaro esa palabra sobre tus hijos, en el nombre de Jesús. ¡Señor la declaro sobre esta iglesia! ¡Sobre los que están cerca y los que están lejos, Señor! Declaro que esta iglesia, Padre, será un fuerte del reino de Dios, un destacamento del reino de Dios, para gloria tuya, Señor. Levántate guerreros. Gracias, Padre. En el nombre de Jesús y el pueblo de Dios dice: Amén.
Hermanos, ni siquiera voy… le voy a pedir simplemente, salúdense unos a otros y dígale a alguien asimismo, te bendigo y declaro la fuerza y la gracia del señor sobre tu vida. Declare ahora mismo el poder de Dios sobre ese hermano, esa hermana, y váyanse seguros de que tienen todo lo que necesitan allí para ser esa gente que Dios quiere que ustedes sean. Les bendigo en el nombre del Señor. Amén y amén.
Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 22 de marzo 2009 en Congregación León de Judá
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